Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Trillo recordó a Rajoy que su cargo está a disposición del partido y el líder descartó destituirlo

El ex ministro no se ha planteado en ningún momento la dimisión irrevocable por el Yak-42

El ex ministro de Defensa Federico Trillo ha decidido no asumir ningún tipo de responsabilidad política por la sentencia del Yak-42, que condena a uno de sus subordinados a tres años de cárcel, pero antes de anunciar esa decisión, la de seguir en política, se reunió con Mariano Rajoy y le recordó a su líder, como suelen hacer los políticos en estos casos, que su cargo, el de portavoz de Justicia, está a disposición del partido. Rajoy rechazó por completo destituir a una de las personas de su máxima confianza, un dirigente veterano que lo ha sido todo en el PP, que tiene una buena relación personal con el líder y que, sobre todo, le apoyó sin matices en el momento más delicado, después de la derrota electoral de 2008.

En esa época, Trillo llegó incluso a reunirse uno a uno con los críticos para tratar de convencerles de que abandonaran su actitud y apoyaran a Rajoy, lo que le generó incluso algún enfrentamiento personal. Trillo no dimitió irrevocablemente, ni mucho menos, simplemente dejó claro ante el líder, como había hecho otras veces, que estaba dispuesto a marcharse si Rajoy consideraba que su continuidad hacía daño al partido. Una vez recibido el respaldo firme del líder, otros dirigentes como la secretaria general, María Dolores de Cospedal, o la portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría, también se lo ofrecieron, según varias fuentes de la dirección del partido.

Trillo no ha pensado en ningún momento en la dimisión irrevocable, la única que podría tener efecto en un momento así, según varias personas que han hablado con él estos días. El ex ministro considera que su responsabilidad política por el caso ya fue dirimida por la derrota electoral del PP en 2004, y cree que tiene derecho a seguir como diputado porque los ciudadanos le han elegido en Alicante, donde el PP ganó las últimas elecciones generales.

El martes Trillo continuó con su actividad con normalidad, y los que hablaron con él le encontraron tranquilo e incluso convencido de que la sentencia será suavizada por el Tribunal Supremo. Nadie se acercó para recomendarle que dimita, pero varios diputados consultados en privado por EL PAÍS coinciden en que sería la mejor solución para evitar que este asunto siga contaminando la imagen del partido precisamente cuando Rajoy, después de cambiar buena parte de la dirección del partido, trata de ofrecer una imagen de modernidad y de desvincularse del pasado aznarista.