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ETA mata a un militar en Santoña con un coche bomba robado y preparado en Francia

Es el tercer atentado con coche bomba en las últimas 24 horas, tras los de Ondarroa y Vitoria.- Hay al menos seis heridos, un capitán ATS, de carácter grave y una mujer de 70 años, muy grave

Luis Conde (izq) es el militar fallecido por el atentado en Santoña.- A la derecha, uno de los vehículos afectados por la onda expansiva del coche bomba
Luis Conde (izq) es el militar fallecido por el atentado en Santoña.- A la derecha, uno de los vehículos afectados por la onda expansiva del coche bomba EFE

El brigada del Ejército Luis Conde de la Cruz, de 46 años, ha sido asesinado esta madrugada por la banda terrorista ETA al hacer estallar un coche bomba cerca del Patronato Militar de Santoña (Cantabria) donde el fallecido se encontraba pasando unos días de descanso. Al menos otras seis personas han resultado heridas por la explosión del artefacto. Según ha informado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, las fuerzas y cuerpos de seguridad trabajan con la hipótesis de que tanto el coche bomba de hoy como los dos explosionados en el País Vasco este fin de semana, fueron robados, preparados y cargados de explosivos en Francia. Fuentes de la investigación señalan que el artefacto podría estar compuesto por entre 80 y 100 kilos de explosivos, informa Aitor Guenaga.

"La mayor debilidad [de ETA] se expresa con estos atentados enloquecidos", ha manifestado Rubalcaba en rueda de prensa. El titular de Interior ha reconocido que era "previsible" que la banda terrorista "intentara una barbaridad" tras las ilegalizaciones de ANV, PCTV y la condena contra Gestoras pro Amnistía de la pasada semana. Según fuentes de la investigación consultadas por este periódico, detrás de los últimos atentados cometidos podría estar la red de legales que apoyaban al desarticulado comando Vizcaya .

Entre los seis heridos, un capitán ATS se encuentra grave y va a ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital de Laredo por heridas en la cadera y en la pierna. Otra herida, una viandante que pasaba por la zona, Lucila Escobedo, de 70 años, permanece ingresada muy grave en el mismo hospital y presenta un hematoma cerebral La potente explosión ha causado además cuantiosos daños materiales, según han relatado testigos y vecinos.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha condenado el atentado en una declaración institucional desde La Moncloa en la que ha asegurado que la "sociedad no se someterá" a la violencia de ETA.

El vehículo, el tercer coche bomba colocado por la banda en las últimas 24 horas, después de los ataques de ayer frente al cuartel de la Ertzaintza en Ondarroa (Vizcaya) y la sede de la Caja Vital en Vitoria, ha estallado poco antes de la 1.00 de la madrugada cerca del Patronato Militar Virgen del Puerto, una residencia de personal y centro de formación de hijos de militares, en la calle Almirante Carrero Blanco. Según ha detallado el ministro del Interior, una grabación con la voz distorsionada avisó de la colocación del coche bomba a la Asociación de Ayuda en Carretera de Guipúzcoa (DYA) a las 12.23. La llamada fue realizada desde la margen izquierda vizcaína.

Explosión en el momento del desalojo

En el momento de la explosión y sin que hubiera dado tiempo a evacuar la zona, el brigada muerto se encontraba precisamente desalojando el edificio junto al suboficial que ha resultado herido. Luis Conde de la Cruz estaba destinado en Segovia y se encontraba pasando unos días de descanso en el Patronato, han informado fuentes del Gobierno de Cantabria.

El coche bomba de esta madrugada es el segundo atentado de ETA desde su fundación que causa víctimas mortales en Cantabria. El primero tuvo lugar en el barrio de La Albericia de Santander en 1992. También un coche bomba hizo explosión entonces, aunque en esa ocasión el número de muertos ascendió a tres. La banda terrorista no mataba a un militar desde 2001, año en el que una bomba en una bicicleta colocada en la calle López de Hoyos de Madrid acababa con la vida del general del Ejército Justo Oreja Pedraza.

La última vez que la banda ETA atentó en Cantabria fue el pasado 20 de julio con la colocación de cuatro artefactos, dos en Laredo y dos en Noja, que estallaron después de que se recibiera una llamada advirtiendo de su colocación. Santoña ya fue objeto de otro atentado, en marzo de 2006, cuando explotó un artefacto compuesto por cinco kilos de amonal el día 8 en la sede de Falange de Santoña, que hirió leve a una persona.

Intento de matanza contra la Ertzaintza

En la madrugada de ayer, ETA hizo estallar un coche cargado con 100 kilos de explosivos frente al cuartel de la Ertzaintza en Ondarroa (Vizcaya). Los dos presuntos terroristas que colocaron la bomba con 100 kilos de explosivos escaparon a pie tras lanzar cócteles molotov. Diez personas resultaron heridas, entre ellas, seis agentes de la policía autonómica. Unas horas antes, la banda terrorista había hecho estallar otro vehículo, esta vez con aviso previo, frente a la sede de la Caja Vital en Vitoria, sin causar heridos.

Además, la pasada semana la banda terrorista intentó asesinar a un policía nacional con una bomba-lapa colocada en los bajos del vehículo particular del agente, que no llegó a explotar y fue detectada en la comisaría de la localidad vizcaína de Basauri. El policía nacional logró salvar su vida al no estallar la bomba-lapa, que fue detectada en las dependencias policiales de Basauri, después de haber recorrido más de diez kilómetros desde el barrio bilbaíno de Zorroza, en compañía de un familiar.

La última víctima de ETA fue el agente de la Guardia Civil Juan Manuel Piñuel Villalón, que murió por la explosión el pasado 14 de mayo de un coche bomba colocado a la puerta de la casa cuartel de la Guardia Civil en Legutiano (Álava) y cargado con cien kilos de explosivo. Dos días antes de las elecciones generales del 9 de marzo, el ex concejal socialista en Mondragón Isaías Carrasco fue asesinado a tiros en esta localidad guipuzcoana por un pistolero de ETA. Desde el fin de la tregua, la banda terrorista ha asesinado a siete personas, tres de ellas en lo que va de año.