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El G-7 condena de forma rotunda y unánime la política expansionista de Moscú

Sarkozy advierte a Rusia de que su actuación en Georgia marcará "por mucho tiempo" su relación con la UE.-El ministro de Exteriores británico pide la "mayor coalición posible ante la agresión" de Rusia

Los siete países más industrializados (G7) han condenado de manera unánime y rotunda la decisión de Rusia de reconocer la independencia de las dos regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjasia, decisión que ha elevado el desafío de Moscú a EE UU y la UE y que amenaza con inaugurar una nueva era de "guerra fria", como advirtió el martes el propio presidente ruso Dmitri Medvédev.

En un comunicado conjunto divulgado a última hora de este miércoles, los ministros de Asuntos Exteriores de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos afirman que el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y Abjasia por parte de Moscú "viola la integridad territorial y la soberanía de Georgia y es contrario a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU apoyados por Rusia". El martes, el presidente ruso anunció en una intervención televisada que firmó los decretos sobre el reconocmiento de la independencia de ambas regiones georgianas e instó a otros Estados a seguir su ejemplo y hacer lo mismo. En opinión del G7, la decisión de Rusia "pone en duda su compromiso con la paz y la seguridad en el Cáucaso".

Los países del G7 consideran además que Rusia ha violado el plan de arreglo diseñado por Francia al seguir ocupando áreas de Georgia que tenía que haber abandonado. "Deploramos el uso excesivo de la fuerza militar en Georgia y su continuada ocupación de partes de Georgia, reza el comunicado de los ministros de Exteriores de los siete países más industrializados. Por ello, han instado de manera unánime al Gobierno ruso a que cumpla "por completo" los seis puntos del plan de paz elaborado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en nombre de la UE, y a que retire, en particular, sus tropas a las posiciones que ocupaban antes del conflicto armado con Georgia.

Además, el G7 reitera su "fuerte y continuado apoyo" a la soberanía de Georgia, "dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas. Por último, los siete ministros de Asuntos Exteriores reafirmaron su "respeto y respaldo al Gobierno democrático y legítimo de Georgia", y señalaron que persiguen "una solución duradera al conflicto".

Mientras Rusia busca la ayuda de China frente a Occidente, dos países importantes dentro de este bloque, como son Francia y Reino Unido, han endurecido sus posturas, siempre con matices, ante la política rusa en la zona.

Así, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha advertido este miércoles a Moscú de que el desenlace del conflicto en Georgia determinará "por mucho tiempo" la relación de la UE con Rusia. "Lo que está en juego en este conflicto es absolutamente esencial", afirmó Sarkozy, que preside la Unión Europea (UE) este semestre, en un discurso al abrir la conferencia anual de embajadores franceses. El presidente de Francia recalcó que "para los europeos, no puede haber y no habrá" otra solución que una "basada en el derecho", en un diálogo que incluya a todas las partes interesadas, y en el "respeto de la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Georgia en sus fronteras internacionalmente reconocidas", afirmó.

Sarkozy recordó que la UE condenó el martes con firmeza la decisión rusa de reconocer la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur. Esta decisión, encaminada a "un cambio unilateral" de las fronteras de Georgia, es "simplemente inaceptable", sentenció. El presidente semestral de la UE recalcó que "nadie quiere volver al tiempo de la guerra fría".

"Coalición contra la agresión"

Por su parte,el ministro de Asuntos Exteriores británico, David Miliband, se encuentra en Ucrania para mantener una serie de encuentros de alto nivel dirigidos a erigir "la mayor coalición posible contra la agresión" del Kremlin en Georgia.

El responsable de la diplomacia británica considera esencial "reequilibrar" la dependencia energética en caso de suspensión del suministro, así como garantizar que la UE "actúa unida", según informa la BBC. En una visita a Ucrania, cuyos máximos responsables denuncian el riesgo de Moscú por sus aspiraciones compartidas con Tbilisi de integrarse en la OTAN, Miliband ha rechazado excluir a Rusia del G-8, pero sí ha apelado a "reexaminar la naturaleza, la profundidad y la amplitud de las relaciones" en el marco de una "coalición" global en la que los miembros de la Unión Europea "deben actuar como uno".