El contingente español en Líbano despide entre lágrimas a los seis soldados fallecidos

El ministro afirma que el vehículo atacado en Líbano no tenía inhibidor de frecuencia

Madrid / Beirut / Shanghai - 25 jun 2007 - 20:03 UTC

El contingente español en Líbano ha despedido hoy con un emotivo funeral los restos mortales de los seis soldados -tres españoles y tres colombianos- que fallecieron ayer en el ataque con coche bomba contra una patrulla de cascos azules en el sur del país árabe. La ceremonia se ha celebrado en la base militar Miguel de Cervantes, a la que pertenecían los fallecidos, en la localidad de Marjayún, y ha contado con la presencia del ministro de Defensa, José Antonio Alonso, que llegó la pasada madrugada a Líbano para hacerse cargo de la repatriación de los cadáveres y transmitir el respaldo del Gobierno a la misión militar.

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La ceremonia se ha celebrado en un hangar de la base, en donde se han colocado, encima de los féretros, sendas banderas de España y otras tantas boinas azules de Naciones Unidas. A todos los militares fallecidos se les ha concedido la medalla de la Unifil. Tanto los militares españoles como los de otras nacionalidades presentes en el campamento no han podido contener las lágrimas en algunos momentos del acto, sobre todo cuando se ha entonado la canción del paracaidista, cuya letra incluyo estrofas como "la muerte es el mayor premio para el valiente".

El ministro de Defensa ha tratado de transmitir calor a los uniformados con un discurso en el que ha ensalzado las virtudes militares y ha honrado a los fallecidos que, al igual que sus compañeros, "trabajaban en una misión noble y decente, por y para la paz". Alonso ha querido agradecer, en nombre suyo y del Gobierno, la misión desempeñada por el Ejército en una zona tan peligrosa como Líbano: "Su trabajo es seguramente más indispensable que en ningun otro sitio"; "para mi es un honor estar hoy aquí con ustedes, que desarrollan un trabajo magnífico, no tengo palabras para agradecérselo", ha dicho Alonso frente a los seis ataúdes con los restos mortales de los fallecidos, arropados por el resto del contingente militar.

El mensaje del ministro ha sido de ánimo y aliento a la misión, golpeada por el primer atentado contra el despliegue de Naciones Unidas en el país árabe tras la guerra del verano pasado de Israel contra Hezbolá. "Ustedes están ayudando decisivamente a la paz, la seguridad y la estabilidad" de la región, ha remarcado el ministro. "Lo que he visto yo aquí ha sido coraje y determinación por servir a su país en esta zona tan alejada de nuestra querida España. Gracias de todo corazón en nombre del Gobierno de España. Descansen en paz nuestros queridos compañeros", ha finalizado Alonso.

Una vez concluida la ceremonia, la comitiva oficial, encabezada por el ministro, ha emprendido viaje hacia Beirut, junto a los féretros de los soldados. El vuelo de repatriación partirá esta misma noche hacia España, donde llegará en torno a la una de la mañana. En la base aérea de Torrejón de Ardoz esperarán, entre otras personalidades, el presidente del Gobierno y el Príncipe de Asturias.

Sin inhibidor de frecuencias

En sus primeras declaraciones desde Líbano esta mañana, Alonso ha afirmado que el coche bomba que acabó con la vida de los soldados estaba cargado con 50 kilos de explosivo y que el blindado BMR en el que viajaban las víctimas no llevaba un inhibidor de frecuencia que pudiera haber evitado la activación del artefacto. El coche utilizado para el ataque era un Renault Express con matrícula falsa y con el número de bastidor trucado, lo que hace suponer que procedía de "fuera del Líbano", ha dicho el ministro. La carga explosiva fue activada por control remoto, con la mala fortuna de que el blindado español no contaba con un sistema para anular mecanismos de activación de explosivos.

Alonso ha tratado de explicar por qué estos vehículos no cuentan con la suficiente protección operando en una zona tan de alto riesgo como Líbano. Según el ministro, el pasado 9 de noviembre el Estado Mayor de la Defensa ordenó que todos los blindados desplegados en misiones en el extranjero estuvieran dotados de estos sistemas. Entonces, comenzó un proceso de compras de estos dispositivos para unos 90 BMR y permitió incluir inhibidores en los vehículos que llegarán próximamente a Afganistán, no así en el Líbano, donde se incluirán "de inmediato", ha garantizado el titular de Defensa.

Con estas víctimas, las Fuerzas Armadas españolas han sufrido 134 bajas desde que comenzaron a participar en misiones internacionales en 1989. En la actualidad, hay desplegados en la región 12.000 efectivos de FINUL de 28 países. España mantiene en el sur de ese país un contingente de unos 1.100 militares.

Condena del Consejo de Seguridad

El Consejo de Seguridad ha condenado hoy con dureza el ataque perpetrado el domingo contra las tropas de la ONU desplegadas en el Líbano, en el que murieron seis soldados del contingente español. En un reunión de urgencia a la que ha asistido la secretaria de Estado de Cooperación Internacional de España, Leire Pajín, el Consejo de Seguridad ha expresado además sus condolencias a las familias de los seis fallecidos, entre los que se encuentran tres de origen colombiano. En la declaración de condena, los 15 miembros del Consejo instan al gobierno del Líbano a buscar y procesar a los responsables del atentado, así como a proteger a los miembros de las Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL).

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