Maragall acusa a CiU de cobrar comisiones en la adjudicación de obras y luego lo retira

La Generalitat anuncia las dos primeras dimisiones por los hundimientos del Carmel

Barcelona / Madrid - 24 feb 2005 - 19:11 UTC

El pleno extraordinario que se ha celebrado hoy en el Parlamento catalán para abordar los derrumbes ocasionados por las obras del metro en el barrio barcelonés del Carmel ha derivado en un agrio cruce de acusaciones entre el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y el líder de CiU, Artur Mas. El primero ha acusado al anterior Gobierno convergente de cobrar "un 3% de comisión" en la adjudicación de obras. La respuesta inmediata de Mas ha venido en forma de amenaza, la de romper las negociaciones sobre el Estatut. Ante ese panorama, el presidente catalán se ha visto obligado a rectificar su acusación.

Más información

La referencia de Maragall "al tres por ciento" en la adjudicación de contratos de obras públicas ha soliviantado a Mas, quien le ha contestado: "Usted ha perdido completamente los papeles". Y acto seguido le ha recordado que "no olvide" que, en los próximos meses, entre PSC y CiU "hemos de hacer cosas muy importantes al servicio de este país", en alusión a la reforma estatutaria, "y para ello es muy necesario que entre ustedes y nosotros siga existiendo un cierto círculo de confianza política, que no es de amistad, de intentar hacer cosas juntos al servicio de nuestro país. Le pediría que no se rompa". "Pero con su última intervención esto se rompe definitivamente".

Ante la amenaza de quebrar el consenso para reformar el Estatut, Maragall ha accedido a "atender la demanda" de Mas, aunque, ha añadido, "lo hago por una sola razón, que interesa mucho al país, y es que Cataluña tiene de ahora en adelante cosas muy importantes que hacer, y espero de usted y de su grupo que estén en condiciones de cumplir su parte de obligación en los meses que vendrán, en los que se jugará el Estatut de Cataluña, la Constitución Española y, en buena medida, nuestro futuro".

Antes de este rifirrafe dialéctico, Mas había retado a Maragall a romper su "silencio absolutamente protegido" en la sesión de hoy y a subir a la tribuna de oradores para "ratificar lo que dijo ayer de que todo esto [los derrumbes del Carmel] es culpa de CiU y que nosotros tenemos la desvergüenza de querer que ustedes, pobres angelitos, asuman las responsabilidades de estos demonios con cola que era la gente de CiU".

Las dos primeras dimisiones

Horas antes de que el debate se enrareciera, por la mañana, el consejero de Obras Públicas de la Generalitat, Joaquim Nadal, ha anunciado las dos primeras dimisiones por los hundimientos del Carmel: la de Jordi Juliá, director general de Transportes de la Generalitat, y la de Ramón Serra, presidente de GISA, la empresa pública supervisora de las obras del metro. Estos ceses, según Nadal, se producen pese a que "no les tocaría".

Nadal ha hecho suyas las palabras que ayer pronunció Maragall, de que "pagarán justos por pecadores", al asegurar que a Juliá y a Serra "no les tocaría" dimitir, y ha precisado que Juliá, director general de Transportes de la Generalitat, "sólo ha firmado dos autorizaciones" relacionadas con las obras de ampliación de la línea 5 de metro que han provocado los hundimientos. Los grupos de la oposición reclamaban ceses al más alto nivel, y apuntaban directamente a su persona como máximo responsable de los sucesos del Carmel. Por contra, Nadal ha culpado de los hundimientos a la "pesada herencia" recibida del Gobierno de CiU.

"Incompetencia y falta de coraje"

Tras la intervención de Nadal, el pleno se ha suspendido y se ha retomado a las 16.00 horas con las comparecencias, por orden de mayor a menor representación, de los portavoces parlamentarios de CiU, PSC-CpC, ERC, PPC e ICV-EA. Artur Mas ha rechazado cualquier culpa del anterior Gobierno, presidido por su partido, y no ha dudado en responsabilizar de los hechos al Tripartito. Así, ha lamentado que estén pagando "justos por pecadores", y ha asegurado que en este caso quien ha "pecado" es el actual Gobierno, que ha actuado con "incompetencia" y "falta de sensibilidad y de coraje". Por ello, Mas ha dicho a Nadal que "por dignidad" debería haber dimitido, en lugar de "cortar el cuello sólo de unos colaboradores", y ha afirmado que "quizá usted es una pieza demasiado importante de este Gobierno como para que lo deje". "Sin Nadal este gobierno haría aguas", ha sentenciado. Según el jefe de la oposición, "el problema de lo que ha pasado en el Carmel no es el método austríaco, ni la externalización, ni Gisa, ni CiU, ni el subsuelo", sino que "el problema son ustedes" y "el país está en malas manos, en manos de un mal gobierno". En este sentido, Mas ha retado a los socialistas a que si poseen "pruebas" que "las lleven a los tribunales". En la réplica, Nadal ha asegurado que CiU "no es un ejemplo a seguir ni en transparencia ni en diligencia".

Comisión de investigación

En el pleno extraordinario, que se reanudará mañana a las 12.00, se decidirá si se crea una comisión de investigación para aclarar lo sucedido en el Carmel. Los tres grupos parlamentarios que apoyan al Gobierno de Maragall defienden la apertura de una comisión de investigación, lo que es una rectificación, ya que el pasado 15 de febrero bloquearon en el Parlamento autónomo una propuesta en esa dirección de la oposición.

Sin embargo, el mayor de estos partidos, el socialista, pretende que la comisión esté formada por técnicos y no por políticos, según el modelo británico de la comisión de encuesta. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Iniciativa Verds (ICV), las otras dos formaciones que apoyan al tripartito, proponen el modelo previsto en el reglamento de la Cámara, en el que se reproduce la mayoría de gobierno.

Crecen las grietas en la calle Sigüenza

Los vecinos del edificio de la calle Sigüenza, uno de los inmuebles cuyos cimientos los técnicos han decidido reforzar inyectando hormigón, han denunciado hoy que las grietas que aparecieron en sus pisos han aumentado y se han hecho más gruesas. Algunos de los vecinos de este edificio han entrado hoy acompañados de bomberos en sus viviendas para retirar enseres y han comprobado cómo las grietas se han hecho más ostentosas, según han explicado.

El inmueble tiene 74 viviendas -y cinco locales comerciales- en las que viven unas 200 personas que siguen desalojadas y es la finca más grande afectada por los desprendimientos de tierras en el barrio del Carmel.

Lo más visto en...

Top 50