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Reportaje:

Letizia 'regaña' a Don Felipe: "Déjame hablar"

Carcajadas y complicidad en la pedida Real

Serán los Reyes de España pero se comportaron como Felipe y Letizia a secas. Era un día radiante en los jardines del Palacio de El Pardo. Aparecieron pasado el mediodía, cogidos de la mano, como se les vio en su primera comparecencia pública el pasado lunes en la Zarzuela.

Ella, con traje pantalón sastre blanco, con un leve tono celeste, de Armani, y zapatos negros. Él, traje azul y corbata a juego. Sonrientes y despacio por entre los maceteros de loza blasonados con el escudo real, pisando la arena del camino ajardinado con una imperceptibe inseguridad, como si tiraran cada uno por su lado. Deslumbrados por el sol y el momento posaron unos minutos ante cientos de fotógrafos, casi sin hablarse, dieron media vuelta y entraron de nuevo en el Palacio de El Pardo.

La futura Princesa de Asturias y el Príncipe entraron también de la mano en el Patio de los Austrias donde cientos de periodistas gráficos y redactores les esperaban frente a una alfombra persa roja y la escalinata donde iban a posar las familias.

Fue entonces cuando el Príncipe hizo el primer gesto esperado por todos. Echó mano a los puños de la camisa, como si fuera a colocárselos correctamente, pero en realidad era mucho más. Mostró el primero de los regalos que recibió de la novia. "Son unos gemelos de zafiro y oro", aseguró a la prensa.

Letizia Ortiz: "Déjame terminar"

Se acercaron entonces al micrófono y, tras las primeras palabras, parecería como si se quitarán un corsé. Especialmente con las primeras risas. Y no pudo ser más espectacular. Letizia Ortiz contaba cómo este compromiso obligaba a "un punto y aparte" su carrera profesional.

"A partir de hoy, queda claro que es un punto y aparte en la labor que he venido siguiendo hasta ahora", decía Letizia, "sería deseable que fuera de forma gradual mi desvinculación de TVE, no inmediata", continuaba la futura Princesa, "y está claro que a partir de ahora y de forma progresiva voy a integrarme en esta nueva vida con las responsabilidades que conlleva y con el apoyo y cariño de..."

Y fue entonces cuando el Príncipe quiso intervenir sin poder hacerlo porque la novia, su futura mujer, le pidió con una mirada y sonrisa dulce pero firme: "Déjame terminar..." y entonces, sobreponiéndose a las carcajadas de todos, incluidas las de su futuro cónyuge, la Reina de España en potencia terminó: "...el cariño de los Reyes y el ejemplo de la Reina".

Don Felipe: "Esto te lo voy a recordar, ¿eh?"

También fue patente el cariño y amor que se profesaron durante toda la ceremonia. Las manos entrelazadas sólo se separaron para mostrar ella el anillo de oro blanco con diamantes que recibió como regalo del novio y él para los susodichos gemelos.

También para que Letizia Ortiz pudiera expresar mejor, como suele hacer mientras habla, sus reflexiones e impresiones. Como cuando explicaba las cualidades del Príncipe: "Un ser humano excepcional, muy respetuoso y sensato. Inteligente y gran lector. Una persona afanada en crecer por dentro y en tener una visión del mundo y de la vida muy clara y comprometida". El Príncipe, sonriente y orgulloso, "gordo" de verdad como dijo su padre el lunes, se quedó con la copla y respondió con sorna: "Esto te lo voy a recordar, eh?". Más risas y celebraciones.

Foto de familia

Después llegó la foto de familia. El Príncipe de Asturias y Letizia Ortiz estuvieron acompañados por los Reyes de España, los duques de Lugo, los duques de Palma, la infanta doña Margarita, el duque de Soria, y por los padres de la prometida, Jesús Ortiz y Paloma Rocasolano; sus hermanas, Telma y Erika; su cuñado, Antonio Vigo; y su primo David Rocasolano.