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EE UU

Detenido un veterano agente del FBI por espiar para Moscú desde hace 16 años

Hanssen, que era vigilado desde hacía unos meses, fue capturado cuando efectuaba una de las tareas más arriesgadas del oficio de espía: la entrega de material. Siguiendo un procedimiento clásico, Hanssen depositó en un parque del norte de Virginia, a pocos kilómetros de Washington, un paquete con documentos estadounidenses secretos. Un paquete destinado a los servicios rusos, la gente que, según informó ayer Louis Freeh, director del FBI, le ha pagado un segundo sueldo durante 15 años.

Lejos quedan los tiempos de los espías británicos o norteamericanos que trabajaban clandestinamente para Moscú por razones ideológicas, por creer en la justicia de la causa comunista. Como Aldrich Ames, Harold James Nicholson y todos los agentes dobles desenmascarados en los últimos años en EE UU, Hanssen traicionaba por dinero. El domingo, el hombre al que los rusos llamaban Ramón recogió 50.000 dólares (unos nueve millones de pesetas) en metálico en el lugar donde efectuó su última y abortada entrega de secretos.

Hanssen comenzó trabajando para el KGB de la entonces Unión Soviética en 1985 y hasta el domingo siguió haciéndolo para su sucesor, el FSB ruso. Moscú, según Freeh, le ha entregado en estos tres lustros un mínimo de 1,4 millones de dólares en metálico y diamantes. Con ellos, Hanssen, de 56 años, casado y con seis hijos, completaba su sueldo de funcionario del FBI. Pero el agente doble era muy profesional en el uso de ese dinero y evitaba cualquier ostentación sospechosa.

Sus vecinos de Vienna, un suburbio de Washington situado en el norte de Virginia, informaron ayer de que, por ejemplo, no había cambiado de furgoneta familiar en los últimos 12 años. Esos vecinos no salían de su asombro. El detenido, contaban, era un 'patriota, un trabajador infatigable, un hombre de familia y un católico practicante que todos los domingos iba a misa con su esposa y sus hijos'. Por eso, entre otras cosas, tardó tanto tiempo en ser descubierto.

El presidente de EE UU, George W. Bush, se mostró 'profundamente preocupado' por el doble trabajo de Hanssen. 'Las denuncias de espionaje son un recordatorio de que vivimos en un mundo peligroso, un mundo que en ocasiones no comparte los valores estadounidenses', declaró Bush a bordo del Air Force One en ruta hacia San Luis. 'Ha sido un día difícil para aquellos que aman nuestro país y especialmente para los que se dedican a hacer cumplir la ley y para los responsables de los servicios de inteligencia', afirmó el presidente estadounidense, quien no quiso responder preguntas sobre el caso.

John Ashcroft, fiscal general de EE UU, reconoció que Hanssen abrió 'una brecha muy grave en la seguridad' de la primera superpotencia. Ashcroft aprovechó este caso para señalar que éste es 'un mundo peligroso' y 'el espionaje contra EE UU es más intenso hoy que nunca'. Freeh precisó que 'el daño causado por Hanssen es muy importante'. El agente doble ha estado facilitando a Moscú 'información muy delicada sobre nombres, documentos, operaciones y métodos'.

Contraespionaje

En EE UU, la CIA y el FBI se reparten el trabajo de espionaje y contraespionaje. La misión teórica de la CIA es espiar en el extranjero, y la del FBI, encargarse de la seguridad interna y descubrir a los agentes de otros países que trabajan en suelo estadounidense. Hanssen llevaba 27 años en el FBI, la mayoría de ellos consagrado al contraespionaje. Era una posición perfecta para ser útil a los rusos. Entre otras cosas, les pasaba información sobre los trucos empleados por EE UU para efectuar vigilancia electrónica. También les indicaba qué espías rusos estaban siendo investigados.

Freeh acusó ayer a Hanssen de haber facilitado a Moscú las identidades de dos agentes del KGB en Washington que colaboraron con los norteamericanos en el desenmascaramiento de Aldrich Ames. Esos dos espías rusos fueron ejecutados al regresar a su patria, según Freeh. El caso Hanssen es la traición más grave descubierta en los servicios de información de EE UU desde el caso Ames. Ames, jefe del servicio de contraespionaje de la CIA, fue detenido en 1994 y acusado de haber trabajado para Moscú en los nueve años anteriores. Según las primeras investigaciones, Hanssen, el topo ruso en el FBI, confirmaba y ampliaba la información facilitada a Moscú por Ames, el topo en la CIA, que cumple una condena a cadena perpetua.