El reto de formar a profesionales en la industria digital en zonas de alto paro

De las aulas no salen suficientes expertos en tecnología y la oferta se concentra en las grandes ciudades. Una ‘start up’ de este ámbito elige Huelva, fuera de los núcleos tradicionales, para abrir su sede y formar a sus trabajadores

Javier Beltrán, Peter Rodríguez y Manuel Palacios, de la primera cohorte de STEMDO, en la sede de la compañía en Huelva.
Javier Beltrán, Peter Rodríguez y Manuel Palacios, de la primera cohorte de STEMDO, en la sede de la compañía en Huelva.STEMDO

Peter Rodríguez es de Isla Cristina, un pueblo a unos 40 kilómetros de Huelva. Nació allí hace 26 años y hasta ahora se ha resistido a irse a una ciudad como Madrid o Barcelona, a pesar de que en su municipio hay poquísimo empleo en lo que a él le apasiona: el sector STEM, un acrónimo anglosajón que engloba todo lo que tenga que ver con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Trabajó como camarero mientras se sacaba un grado superior en Desarrollo de aplicaciones multiplataformas. Tuvo la suerte de que, cuando acabó el curso en junio, una nueva startup, Stemdo, buscaba contratar a personas con perfiles como el suyo en Huelva, a tan solo una hora en coche desde su casa. Rodríguez acudió ese mes a un evento de inauguración de la empresa, y le pareció que “rompería esquemas”. ¿Cómo? Creando empleo STEM en zonas con alto paro para que aquellos que quieran trabajar en este sector puedan hacerlo sin tener que desplazarse a otras ciudades.

El 96% de los egresados españoles en titulaciones universitarias vinculadas con Informática está trabajando cinco años después de graduarse, y casi el 80% de los titulados cobra por lo menos 1.500 euros netos al mes, según el análisis de empleabilidad de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (FCyD) de 2022. Alfredo Montilla, consejero delegado de Stemdo, remarca la paradoja: una altísima demanda de perfiles tecnológicos, pero también regiones con tasas de paro muy altas. Una explicación, dice Montilla, es que la mayoría de la demanda se concentra en las grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, donde las empresas compiten por el mismo talento. Mientras, en las medianas y pequeñas poblaciones hay poca o ninguna demanda.

En los últimos cinco años los estudiantes de Informática en la universidad han crecido un 12%, pero siguen siendo insuficientes y se necesitan también otras figuras con una formación más concreta. ”Ahora mismo, la demanda del sector tecnológico es tan alta que las empresas no solo necesitan perfiles universitarios, sino también profesionales técnicos cualificados procedentes de formación profesional”, razonó Luis Miguel Olivas, director de Empleabilidad e Innovación Educativa de Fundación Telefónica en un reciente debate organizado por FCyD. Stemdo pretende reclutar, seleccionar, formar y emplear a sus propios empleados. Los candidatos seleccionados reciben una oferta de empleo y si la aceptan, pasan a una formación que dura entre ocho y diez semanas. Es gratuita pero si el trabajador cambia de compañía, deberá abonar el precio, que según la empresa ronda los 5.000 euros.

Formación en la sede de Stemdo, en Huelva.
Formación en la sede de Stemdo, en Huelva.

En septiembre, la startup ha estrenado su primera sede en Huelva, donde creció Montilla. “Queremos trabajar en regiones de tamaño medio-bajo, que tengan mucho paro y sin un ecosistema de empleo digital”, remarca el fundador. La tasa del paro de la provincia es de un 12,24%, según los últimos datos del Instituto de Estadística (INE), pero durante el invierno sube al 18%. Además, Montilla afirma que Huelva era la opción “más fácil” para empezar porque él “ya tenía acceso”.

Para arrancar con el negocio, el equipo fundador está haciendo una ronda de inversión de un millón de euros. “Para que no quebremos, tenemos que ser capaces de no solo formarlos, sino ponerlos a trabajar”, apunta el directivo. Algunos de los empleados trabajarán para la startup y otros serán subcontratados a otras empresas, para que Stemdo funcione como una consultora tecnológica. “Ya estamos haciendo gestiones para contactar con empresas que necesiten estos perfiles y estén interesados en subcontratar nuestra gente”, asegura. “Principalmente, estamos explorando tres tipos de empresas: grandes empresas del IBEX, start-ups, y otras consultoras tecnológicas, que ya tienen sus proyectos y clientes, pero que no son capaces de completar sus equipos”.

En la misma charla de FCyD de Olivas, Alberto Granados, presidente de Microsoft España, reconoció que para el 46% de sus proyectos el gigante estadounidense no encuentran suficiente personal en España y un 80% de estos trabajos se retrasarán.

Una primera sede en Huelva

La primera promoción, de entre 15 y 20 personas, comenzó el pasado 7 de septiembre una formación a distancia de 10 semanas. Entre los contratados hay ingenieros, desarrolladores y programadores. Rodríguez es uno de ellos. Para él, era importante encontrar un trabajo que le permitiera quedarse cerca de su pueblo. Aunque se mudará a Huelva, su vida “se va a quedar en Isla Cristina”. “No es lo mismo irme a Huelva, donde puedo coger el coche y en una hora estar en mi pueblo, que a Madrid. De allí tardaría seis horas en coche o tendría que coger un AVE”, señala. A Rodríguez le “fascina” contribuir al desarrollo de su región: “Me parece muy noble y bonito saber que esta empresa existe, poder ayudar a las siguientes generaciones a formarse en esto y dar un empuje a la provincia”.

Montilla estima que, una vez arranque el programa, “en ciudades como Huelva se podrán contratar entre 50 y 150 personas al año”. “El año que viene esperamos abrir otras dos sedes en nuevas ciudades”, añade. “Estamos valorando Jaén, Cádiz, Badajoz o Albacete. También hemos recibido interés de Melilla o Canarias”. Entre estas seis provincias se encuentran las regiones con las tasas de paro más elevadas de España.

Alfredo Montilla, consejero delegado de STEMDO, en Madrid el 1 de agosto.
Alfredo Montilla, consejero delegado de STEMDO, en Madrid el 1 de agosto. INMA FLORES (EL PAIS)

Manuel Palacios (38 años, Huelva) también empezará con Stemdo en septiembre. En su caso, lo que más le llama la atención es el hecho de que los empleados tendrán la oportunidad de seguir formándose una vez empiecen a trabajar en otras destrezas STEM. “En las experiencias que he tenido con el sector tecnológico, siempre he tenido un tope muy definido”, dice.

Desde hace nueve años, Palacios se dedica a la venta y reparación de móviles y ordenadores en Huelva. Estudió Mecánica que “era la profesión técnica que tenía futuro”. Luego se sacó el título de técnico superior de Programación para el desarrollo de aplicaciones multiplataformas. “Siempre supe que iba a tener muchas dificultades para encontrar empleo siendo programador en Huelva”, reconoce, pero le apasiona. “Amor total. La programación es lo que le da vida a la tecnología. Puedes tener un procesador muy potente, pero al final hará lo que el desarrollador le diga”, explica. Él sí consideró buscar empleo en Madrid. “Pero no me lo podía permitir. Tengo una casa y la hipoteca hay que pagarla. Además, mi mujer tiene su trabajo aquí”, resume.

La historia de Javier Beltrán (41 años, Zaragoza) es distinta. Llegó a Huelva en octubre de 2021. Este doctor e ingeniero industrial venía de vivir siete años en Alemania, donde conoció a su esposa, una doctora en biotecnología que recibió una oferta para trabajar en Huelva. Beltrán la acompañó y estuvo 10 meses buscando empleo. “Nos habíamos dado un plazo de dos años para que yo encontrara trabajo allí. Si no hubiese encontrado esta oportunidad, nos tendríamos que haber mudado otra vez”, relata.

Para Beltrán, Stemdo también le permitirá echar raíces. “Me he movido mucho, y tengo ganas de establecerme en un sitio”, confiesa el profesional que se ha dedicado al big data y al machine learning (aprendizaje automatizado). Ahora espera aprender sobre temas de gestión e industria. “Me gustaría enfocar mi carrera por ahí a medio-largo plazo”, cuenta.

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