El 81% de los institutos valencianos deciden mantener la enseñanza por ámbitos en primero de la ESO

Los jueces suspendieron la aplicación general de la fórmula, que fusiona dos o tres asignaturas, y la Generalitat dejó la decisión en manos de los consejos escolares

Alumnos de la ESO, en un centro público valenciano en junio.
Alumnos de la ESO, en un centro público valenciano en junio.KIKE TABERNER

El 81% de los institutos públicos valencianos han decidido mantener el aprendizaje por ámbitos de conocimiento en primero de la ESO. El sistema, que consiste en fusionar dos o más materias para enseñarlas de forma integrada, ha estado funcionando en todos los centros financiados con fondos públicos desde hace dos años y estaba previsto que así siguiera sucediendo este nuevo curso. Pero el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana paralizó el sistema de forma cautelar en agosto, ordenando que fueran los centros educativos los que decidieran si aplicarlo o no, a raíz de un recurso de UGT, que planteó entre otros argumentos que la fórmula perjudica la calidad de la enseñanza. La Consejería de Educación estableció, a su vez, que fueran los consejos escolares de cada centro (donde están representados profesores, alumnos y familias) los que votaran qué hacer. Y, según han dado a conocer este miércoles la consejera de Educación, Raquel Tamarit, y el secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, una amplia mayoría de los institutos se han inclinado por mantenerlos.

En los colegios concertados, donde la decisión sobre los ámbitos correspondía a sus dueños, fuentes de la consejería han señalado que todavía no se ha realizado el cálculo de cuántos lo mantendrán.

La Generalitat implantó el aprendizaje por ámbitos en parte de las materias en todos los primeros de la ESO de los centros que dependen de su financiación en septiembre de 2020, coincidiendo con la reapertura del sistema educativo tras el cierre que se produjo en último trimestre del curso anterior. La medida se planteó como una forma de facilitar el reenganche del alumnado al sistema educativo tras haber pasado casi seis meses sin pisar un centro educativo. Y después se mantuvo en el marco de la flexibilización de las fórmulas pedagógicas que permite la nueva ley educativa, la Lomloe. La fórmula se incluyó en el decreto del currículo de la ESO de la Comunidad Valenciana aprobada este verano por la Generalitat adaptado a esta nueva norma. Pero un auto dictado por el Tribunal Superior de Justicia valenciano en agosto paralizó su aplicación con el argumento de que el modelo se implantaba con demasiada “premura” y sin tiempo para prepararla adecuadamente, como si la medida hubiera nacido con la publicación del nuevo currículo y no llevara en vigor dos años. La sección cuarta de la sala de lo Contencioso-administrativo desestimó el recurso de la Generalitat, y la consejería no espera que los magistrados se pronuncien sobre el fondo de la cuestión hasta el curso que viene.

Los ámbitos consisten en que los alumnos aprendan de forma conjunta, por ejemplo, Matemáticas y Tecnología, o Castellano y Valenciano. El objetivo es que trabajen de forma más competencial, relacionando los saberes de dos o más disciplinas, con una vertiente más aplicada de los conocimientos que adquieren. Y también facilitar el tránsito de los alumnos de la etapa de primaria, cuando tienen un docente tutor de referencia que les imparte la mayoría de las asignaturas y a quien conocen bien, a la de secundaria, cuando con 11 o 12 años pasan a tener una decena de profesores centrados en sus respectivas disciplinas.

En un planteamiento ideal, la enseñanza por ámbitos va de la mano de un trabajo en equipo de docentes de distintos departamentos, que deciden cómo integrar los saberes básicos de cada disciplina, y se imparte mediante codocencia, esto es, con dos profesores dando clase a la vez en el aula, lo que según los defensores del sistema tiene la ventaja de facilitar una atención más personalizada a cada alumno, y de reforzar el trabajo en común de los docentes, un oficio que tradicionalmente se ha ejercido de forma solitaria.

Oposición

El sistema ha contado, sin embargo, con la oposición de un sector de los profesores, que consideran que no garantiza una adecuada adquisición de conocimientos, denuncian que hay docentes que se ven obligados a impartir contenidos que no conocen bien y para las que no están capacitados, y lamentan que no han recibido suficiente formación. Fue un recurso interpuesto por UGT al artículo que regulaba los ámbitos en el nuevo decreto de secundaria el que llevó a la suspensión cautelar del sistema por parte del Tribunal Superior.

La decisión que han adoptado los centros ha estado condicionada en buena medida por el hecho de que cambiar el sistema de ámbitos obligaba a cambiar los horarios a pocos días del inicio de las clases.

Los responsables educativos valencianos han informado este miércoles, por otro lado, en la conferencia de prensa para presentar el curso (las clases en el territorio empiezan el lunes), que este año habrá en la comunidad autónoma 743 docentes más que el año pasado (hasta los 78.659, lo que supone un incremento del 1%) y 803.860 alumnos (1.858 más que el año pasado, lo que representa un aumento del 0,2%).

Puedes seguir EL PAÍS EDUCACIÓN en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Ignacio Zafra

Es redactor de la sección de Sociedad del diario EL PAÍS y está especializado en temas de política educativa. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia y Máster de periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid y EL PAÍS.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS