El precio de los másteres públicos varía hasta un 981% dentro de la misma comunidad

Las comunidades hacen un esfuerzo por reducir el precio de las carreras pero no los posgrados, obligatorios en algunas profesiones. En Madrid las tasas van de 1.375 a 13.500 euros

Clase en un máster de Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, este septiembre.
Clase en un máster de Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, este septiembre.Santi Burgos

El Ministerio de Universidades acordó el pasado mayo con las nueve comunidades con las tasas universitarias más caras un abaratamiento de los precios de primera matrícula de las carreras en el plazo de tres años, de forma que estudiar el grado en Cataluña no cueste casi el triple que en Galicia. Sin embargo, el acuerdo —muy publicitado por el ministro Manuel Castells― tiene grandes damnificados: las segundas, terceras y cuartas matrículas de grado y, sobre todo, los másteres oficiales. Estos posgrados, tras la llegada hace más una década del Plan Bolonia que armonizó los sistemas universitarios europeos, no son solo un complemento formativo, sino que en muchos casos son obligatorios para ejercer, por ejemplo, de profesor de secundaria, abogado, arquitecto o ingeniero de telecomunicaciones. Y el problema, según denuncia el Observatorio del Sistema Universitario en un informe publicado este miércoles, no es solo su carestía, sino que dentro de la misma comunidad un estudiante puede pagar hasta nueve veces más por un máster. De los 1,3 millones de universitarios en España, 203.000 estudiaban el pasado año uno de los 3.540 másteres que se ofertan.

Según la Ley Orgánica de Universidades (LOU), modificada por Castells, “los precios públicos y derechos los fijará la comunidad autónoma, dentro de los límites que establezca la Conferencia General de Política Universitaria, que estarán relacionados con los costes de prestación del servicio". Y los másteres habilitantes costarán menos. Al observatorio, en el que hay expertos de la Universidad de Barcelona, la Pompeu Fabra, la Autónoma de Barcelona y la Politécnica de Cataluña, esta formulación no le convence. “No parece justificado –ni tampoco acorde con la ley– que los precios de los másteres dependan de si habilitan o no para el ejercicio de una profesión regulada en España, pues ello no tiene que ver con el coste del servicio”, plantea el observatorio en el documento.

“De hecho, cuesta creer que puedan ser debidas a los costes del servicio las diferencias detectadas entre los precios de los distintos másteres (hasta nueve veces superiores entre másteres de una misma comunidad autónoma)”, prosigue el texto. En Madrid, el ejemplo más extremo, se puede pagar desde 1.375 euros a 13.500 euros por un máster oficial (existen también los másteres propios, cuyo precio fija cada universidad, no tienen validez en unas oposiciones ni en un doctorado ni están homologados fuera de España). Y en la Comunidad Valenciana, la horquilla está entre 832 euros y 9.000 euros por el título, si el alumno no es de un país del área Erasmus.

"En algunos casos, esos precios especiales parecen responder a la ley de la oferta y la demanda más que a los medios que utilicen. No es que trabajen cada día con células madre”, explica con ironía la matemática Vera Sacristán, de la Politécnica de Cataluña, autora del informe.

Sacristán recuerda que Cataluña tenía también estos precios singulares y terminó con la categoría cuando llegaron los llamados tasazos de 2013, que situaron a esta comunidad y a Madrid a la cabeza de los precios con subidas de hasta un 47%. Ese año, el ministro José Ignacio Wert estableció por ley que los estudiantes debían de pagar entre un 15% y un 25% del precio total de su plaza (el resto lo cubre el Estado). El quid de la cuestión es que no está claro cuánto cuesta el puesto del universitario en el aula. “Todo esto se basa en un ente misterioso: el costo por estudiante. ¿De dónde sale el costo? ¿Quién lo define? ¿En función de qué?", se preguntó sorprendido el pasado mayo Castells en el Congreso y se comprometió a que las universidades harían un ejercicio serio de contabilidad analítica. Apenas dos de ellas ―Santiago de Compostela y Zaragoza― han publicado esas cuentas, pero la conferencia de rectores (CRUE) tiene en marcha un plan para que se conozca la contabilidad de las 50.

Los másteres habilitantes ―preceptivos para ejercer— son los más económicos y su precio está determinado por el grado de experimentalidad en todas partes, salvo en Andalucía, donde todos los posgrados cuestan exactamente lo mismo. En el resto, las tasas de los másteres habilitantes van desde los 591 euros en Galicia, los más baratos, a los 2.110 euros de los más caros en Madrid. Murcia, en cambio, es la comunidad con precios más altos para los másteres no habilitantes a precios ordinarios (hasta 2.818), y resultan casi tres veces y media más costosos que en Andalucía (821 euros cualquier posgrado).

Pero los estudios que rompen el mercado público son los conocidos como másteres con "precios diferenciados” (también singularizados o especiales) que se encuentran en cinco de las 17 autonomías y que continúan aumentando su número; son tres más este curso. Sus precios van desde los 1.274 euros de los más baratos en Asturias a los ya aludidos 13.500 euros en Madrid por un MBA en inglés.

La capital tiene 50 posgrados bajo este paraguas de excepcionalidad, la mayoría en la Universidad Carlos III. Desde la Consejería de Ciencia y Universidades de Madrid explican que otorgan el permiso a un campus para salirse de los precios estándar en base a varios criterios: “La experimentalidad y, en el caso de que sea habilitante, se exigen más controles adicionales, más prácticas y profesores muy especializados”. Por ejemplo, la Universidad Rey Juan Carlos tiene un único máster singularizado, en Oncología Molecular, de 7.500 euros, por el que viajan a Madrid profesionales de Harvard o del Hospital Vall d´Hebrón de Barcelona.

Este diario no ha logrado contar para este artículo con la opinión de la universidad, pero en este periódico la vicerrectora Isabel Gutiérrez afirmó en 2018: “El precio depende de si se imparte en inglés, de su nivel de prácticas, del grado de especialización, del número de profesores externos, de si se imparten en colaboración con otras universidades extranjeras o si están acreditados por agencias internacionales”. Ese 2018 el 32% de los alumnos de másteres diferenciados del campus obtuvo una beca, frente al 24% de media en los posgrados. La Carlos III ofrece ayudas de entre el 30% y el 75% del coste de la matrícula, en función de la renta del estudiante.

Asturias y el País Vasco siguen a Madrid con 13 másteres singularizados cada una, la Comunidad Valenciana tiene 11 y Murcia se estrena con dos. Además, en formato remoto, la UNED oferta otros cinco. Desde la Consejería de Innovación y Universidades de la Comunidad Valenciana se explica que se han permitido estos precios por el alto grado de experimentalidad o por ser interuniversitarios. Por ejemplo, el máster de Psicología del Trabajo que oferta la Universidad de Valencia con las universidades de Barcelona, Bolonia, Coímbra y París V. “En los másteres Erasmus Mundus, se recibe titulación al menos por dos universidades [los estudiantes se mueven] y son susceptibles de recibir las becas Erasmus y las nuestras de excelencia”, recuerdan desde la comunidad. Sus ayudas son por un máximo de 3.000 euros. Existen asimismo las becas propias de cada universidad y este año se prevén más disputadas que el anterior por la crisis económica.

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