Platos contundentes a domicilio para no cocinar

El asador en tu casa acerca a los hogares recetas preparadas a baja temperatura, reclamo de la alta gastronomía

Roger Hostelet, el creador de El asador en tu casa.
Roger Hostelet, el creador de El asador en tu casa.

Con la pandemia, Roger Hostelet se quedó sin trabajo. El golpe fue duro, pero tuvo su lado bueno: sirvió para que este ingeniero industrial de Barcelona, instalado desde hace un par de años en San Mateo de Gállego, a 20 kilómetros de Zaragoza, asentara sus prioridades. En lugar de buscar otro empleo en el sector de la logística hospitalaria, donde acumulaba una década de experiencia como comercial, volvió a los comienzos. “Ya había emprendido muy joven, con 21 años, ¿por qué no de nuevo?”, cuenta por videollamada. De un portal de contenidos que resistió hasta que la recesión de 2008 hizo esfumarse la publicidad, Hostelet dio el salto a la comida a domicilio, un sector que en España creció un 16% en 2020, de 1.519 a 1.768 millones de euros, según la firma de investigación de mercados The NPD Group.

En concreto, vio un hueco en el gusto del consumidor gourmet por la cocción a baja temperatura, un modo tradicional de elaborar alimentos, en especial carnes, que mejora sabores, aromas y texturas y que la alta gastronomía ha vuelto a poner en primer plano. “Me di cuenta de que, con el cierre de la hostelería, a algunos restaurantes que servían estas comidas no les quedó otra que empezar a enviar a domicilio; y pensé que un negocio viable podría ser desarrollar una buena oferta y distribuir más allá de donde llegan las plataformas”, revela Hostelet. Con esa idea fundó en enero de 2021 El Asador en tu casa: se asoció con tres cocinas especializadas en baja temperatura y comenzó a enviar pedidos de cordero, cochinillo y ternera acompañados de guarnición. Los envasados se conservan hasta dos meses en el frigorífico, deben regenerarse en el microondas o al baño María y tienen precios que oscilan entre los 9 y los 12 euros la ración. En noviembre, su mejor mes por ahora, Hostelet y sus dos empleados despacharon 300 envíos a un tique medio de 100 euros. Venden a través de su página web y ya han facturado 100.000 euros, una cantidad que coloca las ganancias “a tiro”, dicen.

“Nuestro éxito es estar cerca de la rentabilidad sin haber desarrollado aún nuestra estrategia”, apunta el emprendedor. De hecho, todavía no han llamado a la puerta de los supermercados ni se ofertan en las grandes plataformas, un objetivo que les interesa especialmente. “En Amazon seríamos bastante exclusivos, pero tendríamos que asumir la logística de frío. Y en Glovo o UberEats también vemos beneficios, pero hasta que abramos una pop up [tienda temporal] en Madrid o Barcelona no tenemos opción, porque cocinamos fuera de las ciudades y ahí no llegan los repartidores”, expone Hostelet. La empresa está presente en otros marketplaces de menor tamaño como Mentta, Mercadify o Catatu (5% de sus ingresos) y negocia entrar en los catálogos de la tienda electrónica de El Corte Inglés y de Wetaca y otras webs de tuppers. Su única financiación procede de 5.000 euros de Hostelet y de dos préstamos participativos de 4.000 y 8.000 euros.

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