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El FMI pide a los bancos centrales que no bajen la guardia y urge a los gobiernos a realizar ajustes fiscales

“Los ‘shocks’ graves se están convirtiendo en la nueva normalidad”, afirma Georgieva

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, ayer en Marraquech.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, ayer en Marraquech.JALAL MORCHIDI (EFE)

El Fondo Monetario Internacional (FMI) toca ya a rebato para que los países empiecen con los ajustes. Tras años de extraordinaria expansión monetaria y fiscal, el organismo con sede en Washington reclama ahora disciplina presupuestaria. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva exigió este jueves a los bancos centrales que no bajen la guardia, a la vez que ha reclamado a las haciendas nacionales que rehagan sus colchones fiscales para afrontar los próximos “golpes graves” que en el futuro puedan recibir sus economías. La economista búlgara ha advertido que estos shocks han acabado convirtiéndose en “la nueva normalidad”. “Los tipos de interés deberán seguir más altos durante más tiempo”, ha remarcado. Georgieva, quien también se ha referido al impacto de la guerra en Gaza, que considera “una nueva nube en el horizonte económico”.

La directora gerente del fondo ha situado la lucha contra la inflación en la cima de la agenda que debe marcar las políticas globales. “La estabilidad de precios es un prerrequisito para el crecimiento económico. También protege a los ciudadanos, en especial a los miembros más pobres de la sociedad”, ha asegurado la máxima responsable del organismo multilateral en una comparecencia ante los medios durante las reuniones del FMI y el Banco Mundial, que tienen lugar esta semana en Marraquech. La otra indicación, para los gobiernos, ha sido la de ir ajustando sus presupuestos. “Después de un periodo de creciente gasto público, ha llegado el tiempo de restaurar las reglas fiscales”, ha agregado la máxima responsable del fondo.

Esa receta, sin embargo, ha demostrado acarrear efectos secundarios notables y frecuentes, entre ellos un freno en el crecimiento y elevados costes de la deuda. Y llega, además, en un momento en el que las nuevas tensiones geopolíticas añaden nuevas dudas sobre el aterrizaje suave de la economía que buscan gobiernos y bancos centrales. Por ello, Georgieva ha pedido a las autoridades económicas nacionales y regionales a ejercer un estrecho control sobre la banca para garantizar la estabilidad financiera del sistema y adoptar las reformas necesarias para impulsar el crecimiento a medio plazo, que el FMI ahora ve “mediocre”.

“Como hemos visto en las recientes semanas por los movimientos de la rentabilidad de los bonos en Estados Unidos y la Unión Europea, los mercados han estado ajustándose de forma ordenada al darse cuenta de que los tipos de interés permanecerán elevados durante más tiempo. Pero a corto plazo, un mayor endurecimiento de las condiciones financieras puede golpear los mercados y al sistema bancario y no bancario, de modo que la supervisión financiera es esencial”, ha agregado la directora gerente del fondo.

Sin embargo, si algo preocupa hoy a los organismos multilaterales es el repliegue del mundo en bloques, revirtiendo parte del proceso de globalización. Por eso, Georgieva ha urgido a una “cooperación internacional” ante la propensión de la economía global a sufrir nuevos golpes. “Los shocks graves se están convirtiendo en la nueva normalidad”, ha afirmado. Las necesidades se acumulan, y los países más vulnerables tienen que afrontar elevados costes de la deuda y a la vez intentar no perder el tren de la digitalización y la economía verde. Por ello, la búlgara llamó a un acuerdo antes de año que aumente los recursos provenientes de las cuotas de los miembros del FMI.

Bruselas advierte del impacto de la guerra

Georgieva se ha referido también a la guerra en Gaza. “Es demasiado pronto para decirlo [cuál será el impacto]”, ha asegurado la directora gerente del FMI. La búlgara, no obstante, se ha añadido a las voces provenientes de varias instituciones, entre otras la suya, que advierten de que el conflicto se produce en un momento de gran debilidad para la economía. Lo ha recordado también este jueves el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, que también participa en los foros del FMI y el Banco Mundial.

El italiano ha añadido un elemento más que puede verse dañado por la crisis en Gaza: el comercio. “Estamos bajo el impacto de una nueva guerra. No están todavía midiendo por completo el impacto económico que va a tener. Tiene coses humanos y una dimensión geopolítica, y, por lo tanto, podría afectar al comercio a escala global”, ha afirmado el comisario en una entrevista a Bloomberg. “No vemos un gran impacto en los precios del petróleo en este momento, pero está aumentando la incertidumbre”, ha añadido.

“El problema”, ha proseguido el italiano, “es que la economía está débil”. Gentiloni ha admitido que las proyecciones dan un crecimiento raquítico para la zona euro, pero también ha recordado que Europa no ha entrado en recesión, como se esperaba hace unos meses. Precisamente, a ello se ha referido este jueves también el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, quien ha participado en una jornada del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) que también tiene lugar en Marraquech.

El banquero central francés ha recordado que Fráncfort tiene un primer mandato, que es llevar la inflación al 2% en 2025. El objetivo, ha dicho, estaba claro. Había que elegir la vía. “Si podemos hacerlo a través de una senda que nos lleve a un aterrizaje suave, mucho mejor, porque favorecemos a nuestros ciudadanos y a las finanzas públicas”, ha agregado el banquero.

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Sobre la firma

Lluís Pellicer (Enviado especial)
Es jefe de sección de Economía de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha sido corresponsal en Bruselas entre 2018 y 2021 y redactor de Economía en Barcelona, donde cubrió la crisis inmobiliaria de 2008. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.
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