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Pilar Gil: “Voy a reforzar la función institucional, que es muy importante para el grupo”

La nueva vicepresidenta segunda de PRISA asegura que su prioridad consiste en reducir la deuda

J. S. G.
Pilar Gil, vicepresidenta de PRISA, el jueves en Madrid.
Pilar Gil, vicepresidenta de PRISA, el jueves en Madrid.Samuel Sánchez

Pilar Gil Miguel (Madrid, 1972) acaba de ser nombrada vicepresidenta segunda de PRISA para reforzar el perfil institucional y la relación con los inversores. Desde el año pasado ocupaba la dirección financiera del grupo, donde lleva 23 años y en el que ha desarrollado gran parte de su carrera profesional. Gil se incorporó a PRISA en el año 2000 para llevar a cabo la salida a Bolsa y, desde entonces, ha ocupado diversos cargos de responsabilidad, participando en todos los momentos claves de la compañía.

Pregunta. Lleva 23 años en la empresa y acaban de nombrarla vicepresidenta segunda. ¿Cuál va a ser su papel en la nueva estructura?

Respuesta. Lo que hago es ampliar mis funciones. A la dirección financiera se le suma la parte institucional en España, que es muy importante para el grupo. Durante estos 23 años en la empresa he tenido relación con los inversores, he sido jefa de gabinete del presidente y en los últimos tiempos he estado en la dirección financiera, así que ya he tenido un contacto muy estrecho con la parte institucional en España, tanto en el ámbito público como en el privado. Ahora voy a fortalecer un poco más esas funciones.

P. ¿Qué han supuesto esos 23 años en su carrera y en el conocimiento del grupo?

R. Ha supuesto un crecimiento muy profundo en el conocimiento de la compañía y de las personas que la integran. En este tiempo me he enamorado de los activos de la compañía y, sobre todo de la gente. Gracias al trabajo de todos y cada uno, han hecho que sea lo es PRISA hoy. Esto me ha dado una gran amplitud de conocimiento para entender lo que éramos, para entender la potencia y las posibilidades de este grupo. Y entender que todavía nos queda mucho por hacer, pero que tenemos los activos y tenemos la gente para hacerlo.

P. Participó en la salida a Bolsa en el año 2000, participó el año pasado en la refinanciación de la deuda y, hace unos meses, en la emisión de bonos. ¿Cómo han sido todos estos altibajos financieros del grupo?

R. Ha habido momentos muy buenos y otros un poco más complicados, pero siempre hemos luchado. Aprendes que, con la fortaleza que tiene el grupo, al final siempre hemos acabado celebrando un éxito. Creo que nos queda todavía mucho por hacer, porque tenemos mucho foco en la deuda. La hemos estado controlando, pero tenemos que seguir trabajando en reducirla. Eso es muy importante para poder seguir con nuestro plan estratégico. Mi prioridad es seguir trabajando para reducirla.

P. ¿Cómo valoran esta estrategia los accionistas?

R. El apoyo que hemos recibido de los accionistas en la junta es muy importante. Me parece muy relevante el respaldo inquebrantable a todas las actuaciones que están en nuestra hoja de ruta. Uno de los puntos fundamentales en la compañía actualmente es la estabilidad que tenemos en el nuevo equipo gestor. El apoyo que tenemos es muy fuerte, como ha constatado la junta, con un respaldo del 99% de los accionistas a nuestro plan.

P. ¿Cómo se están desarrollando estas dos unidades de negocio, tanto Santillana como medios, y qué queda por hacer?

R. Estos 23 años me han permitido conocer las dos industrias. Conocerlas muy en detalle, porque al final en mis papeles he tenido que entender cómo se movían los negocios. He vivido toda la transformación que han ido afrontando. En el área de educación, está bastante claro el modelo de negocio con el nuevo paradigma digital. Lo estamos demostrando con el crecimiento en suscriptores desde la pandemia. También la transformación digital ha ayudado bastante a entender el mundo de la educación de una manera diferente. Los medios son quizá la parte de la industria que más ha sufrido, pero tenemos un buen equipo gestor y vamos en la dirección adecuada. Falta por descubrir el modelo que soporte y sustente el negocio a largo plazo, pero creemos que vamos en la buena dirección.

P. ¿Qué planes hay para rebajar la deuda?

R. En esta compañía, especialmente desde 2008, hemos estado trabajando en reducir la deuda. Creo que a partir de finales de 2020 se ha producido un punto de inflexión, con un cambio significativo en términos de gestión, en foco y objetivos, en términos de compromiso, porque hicimos un plan estratégico, que hemos comunicado y con el que nos hemos comprometido con el mercado. Desde entonces, ha habido dos operaciones que han sido clave: la refinanciación de abril del año pasado y la emisión de los bonos de este año. Esas dos operaciones nos dan el tiempo para ejecutar nuestro plan. Tenemos dos presidentes ejecutivos en nuestras unidades de negocio que lo están haciendo muy bien y van en la dirección adecuada. Están ejecutando y desarrollando el plan y, por lo tanto, tenemos el tiempo de analizar todas las opciones posibles para seguir con la reducción de la deuda. Analizaremos aquellas alternativas que sean lo mejor para la compañía y lo mejor para todos los accionistas.

P. Repasando las cuentas de la compañía, se observa cómo crecen los ingresos, los márgenes, y el ebitda, pero parece que todo queda empañado por la deuda.

R. El lado positivo es que los negocios están bien, están fuertes, están sólidos y están experimentando un fuerte crecimiento. Es verdad que la subida de los tipos de interés está empañando bastante el proceso de reducción de la deuda. Para llegar a donde estamos hoy hemos tenido que hacer algunas operaciones extraordinarias que nos han hecho incrementar esa deuda. Hemos tenido reestructuraciones y hemos hecho otras operaciones para el crecimiento del negocio. Por ejemplo, la recompra de los minoritarios de Godó. La mayor parte de las operaciones extraordinarias ya están hechas y ahora tenemos que lidiar con el entorno económico y la subida de los tipos de interés.

P. ¿Cómo afecta la deuda a la sostenibilidad del grupo?

R. Lo que estamos haciendo es poner a la compañía en el lugar para que sea sostenible. Los dos negocios que tenemos, educación y noticias, son fuertes y sólidos, están muy bien y cumplen con la hoja de ruta. Por tanto, para que esto sea perfectamente sostenible, necesitamos seguir atacando la deuda. Y eso es lo que estamos haciendo. La operación de la emisión de los bonos convertibles nos ha permitido reducirla en 110 millones. Tenemos que intentar extraer valor de la compañía poco a poco. El lado positivo es que los negocios van bien. Y van muy bien en dos industrias que son estupendas, fantásticas, que están en transformación y que son muy diferentes. Creo que la industria de educación ha encontrado su valor y su modelo de negocio. Y esa transformación nos lleva a una mejora de nuestra situación. Ahí, el entorno y la industria nos está ayudando. Sin embargo, en la parte de los medios todavía hay mucho que hacer. Vamos en la dirección adecuada, pero queda mucho que hacer para encontrar el modelo económico que sustente y soporte la nueva situación.

P. ¿Qué sería del grupo sin esta deuda?

R. Sin duda nos permitiría impulsar muchísimo más el crecimiento. Ya somos el mayor grupo de medios de habla hispana y somos el mayor grupo de educación en América Latina, pero nos daría una gran fortaleza para poder seguir creciendo todavía más. Es verdad que ya tenemos el liderazgo, pero nos daría un oxígeno y un impulso tremendamente relevante.

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Sobre la firma

J. S. G.
Redactor jefe de Economía y Negocios en EL PAÍS. Estudió Económicas y trabajó cinco años como auditor. Ha cubierto la crisis financiera, contado las consecuencias del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el rescate a España y las reformas de las políticas públicas de la última década. Ha cursado el programa de desarrollo directivo (PDD) del IESE.

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