Gopuff abandona España tras acordar el ERE con sus trabajadores

Los casi 200 empleados de la plataforma de reparto recibirán una indemnización de tres meses y medio

Empleados de la plataforma Gopuff en el supermercado de la calle Potosi en Madrid.



Foto: Inma Flores
Empleados de la plataforma Gopuff en el supermercado de la calle Potosi en Madrid. Foto: Inma FloresINMA FLORES (EL PAIS)

Ya es oficial. La plataforma de reparto Gopuff abandonará España y despedirá a sus 200 trabajadores en el país. Tras un mes de negociaciones, el viernes pasado los representantes de la plantilla alcanzaron un preacuerdo con la empresa estadounidense, que el personal ha aprobado este lunes en una asamblea por mayoría absoluta. Según el expediente de regulación de empleo (ERE) acordado con la firma, los despedidos recibirán una indemnización de tres meses y medio, con un complemento de 300 euros para los salarios más bajos. Las destituciones se producirán entre el 15 de septiembre y el 31 de diciembre de este año.

Después de semanas de movilizaciones en redes sociales y en la calle, los empleados de Gopuff han logrado mejorar las condiciones propuestas en un primer momento por la empresa, que se anclaban al mínimo de indemnización exigido por ley. “La lucha independiente no ha podido impedir los despidos, pero ha conseguido que los trabajadores —totalmente precarios— no nos quedemos en la calle con tan solo 20 días por año trabajado”, tuitearon desde la cuenta Gopuff en Lucha.

De hecho, según el planteamiento original de la compañía, la mayoría del personal, que lleva en torno a seis meses en plantilla y cobra el salario mínimo (1.000 euros al mes), habría percibido una indemnización de apenas diez días. Pero al final los empleados han conseguido un salario de tres mensualidades y medio, correspondiente aproximadamente a 3.500 euros.

Según la comisión que representa a los trabajadores, los empleados de Gopuff han dado un ejemplo de unidad y resistencia. “El sector del comercio electrónico está carente de una normativa que contemple y regule las condiciones de los trabajadores de almacén y de los repartidores. Por ello, esperamos que nuestra lucha haya sido una contribución al respeto de las condiciones de trabajo y de despido de este colectivo”, ha apuntado en un comunicado.

Los cinco supermercados fantasma de Madrid— como se conoce a las tiendas de alimentación dedicadas exclusivamente a la venta online de sus productos— han colgado pancartas durante todo el mes de agosto para reivindicar los derechos de la plantilla y exigir que se mantengan todos los empleos. Las protestas han llegado incluso hasta los establecimientos en el Reino Unido, donde su personal ha trasladado mediante pancartas un mensaje de solidaridad a sus compañeros de España.

Gopuff, fundada en 2013 por Rafael Ilishayev y Yakir Gola, aterrizó en Europa el año pasado a través de la compra de la empresa británica Dija. Tras entrar en el Reino Unido y en Francia, donde dispone de más de 60 almacenes, comenzó a ejercer su actividad en la capital española. Sin embargo, después de presentar un plan estratégico en el que preveía ser rentable en 2026 con una inversión de 15 millones de euros, la entidad dio marcha atrás en julio y anunció su intención de dejar el mercado español. Un cambio de planes que los empleados siguen sin entender y reprochan a la dirección la falta de una estrategia de marketing.

España no es el único país del que la multinacional tiene planeado marcharse. En Francia, está revaluando su presencia, y en Luxemburgo, ha reducido la plantilla de su oficina central. Su objetivo es centrarse en el mercado británico, que está creciendo con fuerza.

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