La Casa Blanca admite el riesgo de recesión pero pide dar margen a la Fed para enfriar la inflación

El asesor económico de Biden asegura que la economía de EE UU está mejor preparada que otras para aterrizar “en un periodo de crecimiento más estable y resistente”

Precios del carburante en un cartel de una gasolinera de Manhattan (Nueva York), el pasado 7 de marzo.
Precios del carburante en un cartel de una gasolinera de Manhattan (Nueva York), el pasado 7 de marzo.MIKE SEGAR (REUTERS)

La Casa Blanca ha lanzado este domingo un mensaje ambivalente sobre las perspectivas de la economía, sometida a fuertes presiones como la inflación y la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania, y cuyo preocupante desempeño se refleja, por ejemplo, en una tormenta bursátil que encadena siete semanas seguidas de caída, con una pérdida del 18% del índice S&P 500. Brian Deese, consejero económico del presidente Joe Biden, ha dicho hoy que la Casa Blanca reconoce el riesgo de recesión pero también que hay que dar espacio a la Reserva Federal para atemperar la inflación, en máximos desde los años ochenta.

En declaraciones a la cadena de televisión CNN, Deese, que dirige el Consejo Económico Nacional, ha señalado que “siempre hay riesgos de recesión”, por los desafíos globales y el endurecimiento de la política monetaria del banco central para enfriar la tasa de inflación, que en abril apenas sí dio un respiro al situarse en el 8,3% (alcanzó el 8,5% en marzo), en tasa interanual. La tasa de inflación subyacente, descontado el efecto más volátil de los precios de alimentos y energía, fue no obstante del 0,6% en abril (el 6,2% en tasa anualizada), por encima del 0,3% de marzo. Esta, la inflación dura, es la que más preocupa a los expertos por su carácter más estructural o permanente.

Deese subrayó el momento de transición que vive la economía, tras la paralización de la pandemia y la fase expansiva, con acusada alza de los precios, que trajo consigo la recuperación, bien perceptible desde la primavera pasada. Ahora, explicó, la economía estadounidense estaría próxima al aterrizaje “desde lo que ha sido la recuperación más potente en la historia moderna de EEUU a lo que puede ser un periodo de crecimiento más estable y resistente que funcione mejor para las familias”.

El asesor en jefe del equipo de economistas que dicta la política económica de Biden ha querido ser moderadamente optimista, al señalar que la economía de EE UU puede resistir la lucha contra la inflación de la Fed. Deese recordó que la máxima prioridad del presidente -en vísperas de unas decisivas elecciones que determinarán el color de la Cámara, en noviembre- es “el control de los precios”, que afectan especialmente a los hogares en su presupuesto de alimentación, energía y rentas.

“Necesitamos darle a la Fed el espacio y la independencia precisos para hacer su trabajo, que es controlar la inflación, pues tiene las herramientas para ello”, dijo Deese en una entrevista en el programa Estado de la Unión, de CNN. “Siempre hay riesgos”, admitió cuando fue preguntado acerca de la posibilidad de una recesión.

En declaraciones a otro programa de la cadena conservadora Fox News, Deese se mostró algo más optimista. “Si bien existen riesgos absolutos, la inflación ante todo, EE UU está mejor posicionado que cualquier otra economía importante para reducir la inflación y enfrentar estos desafíos sin renunciar a todas las ganancias económicas que hemos logrado. Eso se debe a la fortaleza de nuestra recuperación”

Solo el 39% de aprobación

Tras dos años con el precio del dinero congelado entre el 0% y el 0,25% para estimular la economía, el banco central ha aprobado en lo que va de año dos subidas consecutivas para contener el aumento de precios. Así, el tipo de interés oficial de la mayor economía del mundo se sitúa ahora en una horquilla entre el 0,75% y el 1%, y se esperan subidas adicionales en el precio del dinero en EEUU. Los pronósticos más optimistas aspiran a ver la inflación reducida al 4% a finales de año, lo que aún supondría el doble del objetivo declarado de la Fed, el 2%.

La combinación de una política fiscal y monetaria expansiva para combatir los efectos de la pandemia con la escasez de suministros y el aumento del coste de la alimentación y la energía como resultado de la invasión rusa de Ucrania es el principal hándicap con que Biden afronta la campaña de las elecciones de medio mandato. Los estadounidenses son cada vez más pesimistas al respecto, según una encuesta de CBS News publicada este domingo y citada por la agencia Bloomberg. Según este sondeo, el porcentaje de estadounidenses que califican de mala la situación económica aumentó hasta el 69% este mes, en comparación con el 46% en abril de 2021 y el 64% en noviembre pasado, justo antes de la acometida de la variante ómicron del coronavirus. El índice de aprobación de Biden se ha desplomado esta semana hasta el 39%, el más bajo de su mandato, según un sondeo de la agencia Associated Press.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS