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El auge de reservas para Semana Santa y la crisis de los chips ponen en apuros a las empresas de alquiler de coches

El sector insta a los clientes a hacer sus peticiones para verano con la mayor antelación posible para planificar las compras con los fabricantes y disponer de la flota necesaria

Matteo Allievi
Coches de alquiler
Mostrador de una empresa de alquiler de coches en el aeropuerto de Lanzarote, el pasado verano.Ramón Muñoz Moya

La recuperación del turismo pone sobre la mesa múltiples desafíos para todos los actores del sector. A las puertas de Semana Santa y con las vacaciones de verano a la vuelta de la esquina, los alquiladores de vehículos aprietan los dientes para intentar satisfacer el bum de la demanda. Tras el parón impuesto por la pandemia, la crisis de suministro de semiconductores ha obligado a los fabricantes de automóviles a recortar su producción, poniendo en jaque su recuperación. Ante los cuellos de botella, el sector del rent a car pide a los usuarios que hagan sus reservas con la mayor antelación posible para poder planificar las compras con los fabricantes y abastecerse de la flota necesaria.

La Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin conductor (Feneval) advierte de que está haciendo todo lo que está en sus manos para que nadie se quede sin coche en Semana Santa. Sin embargo, la necesidad del sector de comprar vehículos se topa con la falta de flota en las plantas de los fabricantes, debido a la crisis mundial de los microprocesadores. “Según las estimaciones de las líneas aéreas, este año España recuperará un 75% del turismo que tuvo en 2019. No obstante, estimamos contar con un 40% menos de vehículos”, señala el presidente de Feneval, Juan Luis Barahona.

Los operadores están estudiando cualquier vía para incrementar el número de vehículos a disposición de los clientes. La Federación, que engloba a casi 700 empresas y representa a casi el 95% de los alquiladores por cifra de facturación, informa de que está multiplicando las conversaciones con los fabricantes para tener visibilidad sobre los plazos de entrega y poder planificar las compras, asegurando la disponibilidad de coches en los picos de demanda.

Entre otras estrategias, las compañías están renegociando los contratos de buyback —que dan a los fabricantes la posibilidad de recomprar un coche después de seis o siete meses—, para quedarse con los vehículos hasta 10 meses o más. Además, algunas empresas optan por retrasar la venta de flota, asumiendo el coste financiero adicional que implica retener automóviles más tiempo de lo normal.

Fuerte recuperación del turismo

Al prever una recuperación muy fuerte de la actividad turística, el gigante Ok Mobility, radicado en Mallorca, ha intentado anticiparse a la avalancha de solicitudes, cambiando la gestión de parte de su negocio. “A partir de septiembre solíamos vender nuestras flotas para renovarlas de cara al año siguiente. Pero el año pasado apostamos por guardárnoslas para el alquiler y, junto al gran esfuerzo que hicimos en el departamento de compras, ahora contamos incluso con más coches que antes”, ha comentado Othman Ktiri, fundador y director de la empresa.

La multinacional, que no niega que el sector esté navegando en aguas turbulentas, ha registrado un incremento de reservas del 100% con respecto a 2021. “Los turistas nacionales y alemanes siguen teniendo una presencia muy fuerte, pero la gran diferencia se ha notado en el mercado británico, donde hasta hace poco había grandes restricciones para salir de su país”, ha comentado Ktiri.

Como consecuencia del repunte de reservas para Semana Santa en Canarias, en algunas empresas del Archipiélago, como Cicar, no hay disponibilidad para arrendar un coche durante esas fechas. En esa situación está Alejandra, una clienta que ha intentado reservar un vehículo para su viaje a Lanzarote y no lo ha conseguido por la escasez de la flota.

Con la vuelta de los visitantes extranjeros, el turismo está dejando atrás las consecuencias de la crisis sanitaria y de las restricciones de movilidad, que provocaron caídas de facturación de hasta el 90% en destinos como Baleares o Canarias. De hecho, el sector, que representa el 20% del mercado del automóvil en España, prevé terminar el año con una facturación del 80% con respecto a 2019 y, siempre que la crisis de los microchips no agrave los problemas de desabastecimiento, recuperar en 2023 cifras prepandémicas.

“Reservad ya para el verano”

Tras la presión experimentada en los meses previos a la Semana Santa, la patronal insta a los clientes a reservar ya los vehículos para las vacaciones de verano para obtener su coche bajo las mejores condiciones posibles y a un precio competitivo. Según Aneval, la asociación de las cinco grandes compañías de alquiler de coches y que forma parte de Feneval, es muy prematuro anticipar el escenario que se presentará, pero la invasión de Ucrania y las sanciones sobre Rusia ya están teniendo consecuencias sobre la economía europea, también a la hora de llenar el depósito. “No somos un sector aislado: tenemos una inflación disparada hasta el 10% en España que va a afectar incluso la movilidad”, ha asegurado Tobias Zisik, presidente de la asociación.

Sin embargo, Aneval se muestra optimista, y confía en que la crisis de suministros vaya menguando en los próximos meses y que los fabricantes recuperen el ritmo de actividad anterior a la pandemia. A su juicio, los fondos NextGeneration EU pueden ser un precioso aliado para alcanzar este objetivo. “El nuevo PERTE de 11.000 millones presentado esta semana [para la fabricación de chips] por el Gobierno para que España se convierta en productor de semiconductores es un importante estímulo”, zanja Zisik.

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