Cepsa e Iberia se alían para impulsar el uso de biocombustibles en aviones

El acuerdo contempla también el hidrógeno verde y la electrificación para “fomentar la movilidad sostenible” en aeronaves y flotas aeroportuarias

De izquierda a derecha, los responsables de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, y de Cepsa, Martin Wetselaar, con el director de producción de Iberia Express, Carlos Gómez, durante la firma del acuerdo.
De izquierda a derecha, los responsables de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, y de Cepsa, Martin Wetselaar, con el director de producción de Iberia Express, Carlos Gómez, durante la firma del acuerdo.Juan Olivares

La petrolera Cepsa, embarcada en un giro de su actividad del crudo a las energías limpias, y el Grupo Iberia unen sus caminos para el desarrollo de biocombustibles en la aviación. Ambas empresas han firmado este lunes un acuerdo para desarrollar y producir biocombustibles sostenibles para aviación a gran escala a partir de residuos, aceites usados reciclados u otras materias primas de origen vegetal sostenible. También para avanzar en la descarbonización del sector “a través del desarrollo e investigación de combustibles de origen sostenible y otras alternativas energéticas como el hidrógeno renovable y la electricidad”, tanto para los aviones como para las flotas de vehículos que les prestan servicio en tierra.

El proyecto incluye tanto la investigación como las pruebas en vuelo con biocombustibles, llamados a ser una solución puente hasta la llegada de aeronaves propulsadas por energías 100% verdes. Uno de los mayores fabricantes de aviones del mundo, el conglomerado europeo Airbus, ha prometido que sus primeros modelos de hidrógeno estarán volando en 2035. Pero son muchas las voces del sector que ven ese cálculo demasiado optimista.

“Como referente en el suministro de combustibles para el sector aéreo, compartimos con el Grupo Iberia el objetivo común de impulsar la descarbonización del transporte como herramienta de lucha contra el cambio climático”, ha dicho Maarten Wetselaar, consejero delegado de Cepsa. La firma energética se convierte así en “proveedor estratégico” de la aerolínea, que se asegura “acceso preferente” a un bien escaso —el biocombustible— y logra “una ventaja competitiva tanto para sus clientes como para sus inversores, gracias a las mejores calificaciones en los índices de sostenibilidad”.

“Para la descarbonización del sector aéreo es imprescindible el desarrollo, producción y distribución de los combustibles de origen sostenible a precios asequibles y en cantidad suficiente para abastecer a las aerolíneas. Confiamos en que este acuerdo contribuya a ese objetivo”, ha subrayado, por su parte, Javier Sánchez-Prieto, presidente ejecutivo de Iberia. La compañía de bajo coste del Grupo Iberia para corto y medio radio, Iberia Express, también estará integrada en la iniciativa.

Las aerolíneas del conglomerado hispanobritánico IAG, entre ellas Iberia e Iberia Express, se han comprometido a operar un mínimo de un 10% de sus vuelos con combustibles de origen sostenible en 2030 y a lograr cero emisiones netas en 2050. Hasta entonces, el camino será arduo: la aviación representa casi el 14% de las emisiones de CO₂ del transporte en Europa —siendo la segunda fuente de polución del sector, solo por detrás de los desplazamientos por carretera— y en las dos últimas décadas ha doblado el carbono que libera a la atmósfera. La Comisión Europea ha señalado a este sector como una de las fuentes de gases de efecto invernadero “de más rápido crecimiento”.

Según los datos de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, la patronal mundial del sector), durante todo su ciclo de vida los biocombustibles reducen las emisiones de la aviación hasta en un 80% respecto al queroseno convencional. “Además, aportan otros beneficios: impulsan la economía circular, aumentan la independencia energética (y, con ella, la seguridad de suministro), aseguran el mantenimiento de un importante motor de la economía española (200.000 empleos de calidad) y pueden utilizarse de manera inmediata sin necesidad de renovar la flota y aprovechando las infraestructuras de suministro actuales”, se lee en el comunicado conjunto de Cepsa e Iberia.

El acuerdo entre ambas compañías está “en línea” con las medidas de reducción de las emisiones puestas en marcha por Bruselas, que incluye una iniciativa legislativa denominada RefuelEU Aviation con la que se busca impulsar la oferta y demanda de biocombustibles de aviación en la Unión Europea, alcanzando un uso del 2% en 2025, del 5% en 2030 y del 63% en 2050.

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