Los empleados de Starbucks crean su primer sindicato en EE UU

La cadena de cafeterías alerta de supuestos efectos negativos para sus intereses si este movimiento se generaliza en su plantilla

Los trabajadores de la cafetería de Starbucks de Búfalo, en el Estado de Nueva York, celebran los resultados de la votación.Vídeo: LINDSAY DEDARIO (REUTERS)/ REUTERS

Los trabajadores de dos cafeterías de Starbucks en Búfalo (Nueva York) se fundieron este jueves en un abrazo salpicado de gritos, saltos y lágrimas al conocer el resultado favorable de la votación para constituir el primer sindicato en Estados Unidos en los más de 8.000 establecimientos con los que cuenta la cadena de cafeterías en el país norteamericano. Tres establecimientos habían solicitado por separado constituir sendos sindicatos, pero solo dos lograron su propósito. Los resultados todavía tienen que ser confirmados, ante la existencia de varias papeletas que han sido rechazadas por las partes, pero el movimiento supone un gran impulso simbólico para el movimiento sindical en la primera potencia mundial.

Con una gran explosión de júbilo, la veintena de trabajadores presentes rompieron las dos horas de tensión e incertidumbre que se prolongó el cómputo de votos, realizado en directo y vía telemática por la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB), un organismo estatal que convocó una votación por correo tras aceptar la solicitud de tres cafeterías de asociarse bajo el paraguas del sindicato SEIU.

Jaz Brisack, una de las organizadoras, confesó a Efe que ha estado tan enfocada “en asegurarse de que las tiendas se mantuvieran unidas” frente a los ataques antisindicalistas de la empresa que todavía no se puede creer que lo hayan conseguido. “Esperamos que, después de esto, Starbucks deje su campaña de acoso a los sindicatos, pase página y se siente a la mesa de las negociaciones y podamos crear un contrato del que tanto nosotros como Starbucks podamos estar orgullosos”, concluye.

Los trabajadores escucharon el anuncio en la oficina que han establecido para coordinar sus esfuerzos, donde se concentraron numerosos medios locales e internacionales tras la primera gran nevada del invierno en Búfalo. “Esta victoria llega después de un largo camino, [después de] lo que la compañía ha hecho para intentar detenerla en los últimos 90 días, con continuas tácticas de represión sindical, intimidación y vigilancia”, apunta, por su parte, Michelle Eisen. Lleva once años trabajando para la conocida cadena estadounidense. “Era una de las mejores empresas del país para trabajar, pero las condiciones laborales han empeorado mucho en los últimos cinco años”, critica.

La empresa teme un aumento en los costes laborales

Starbucks no ha disimulado su disgusto por el resultado de la votación. “Si una parte significativa de nuestros empleados se sindicalizara, nuestros costes laborales podrían aumentar y nuestro negocio podría verse afectado negativamente”, advertía la empresa en un comunicado. Estos esfuerzos de organización sindical, añadía la nota, “podrían tener un impacto negativo en cómo se percibe nuestra marca y tener efectos adversos en nuestro negocio, incluidos nuestros resultados financieros”.

Alan Aja, profesor de la Universidad CUNY (City University of New York) de Nueva York, incide en el hito que supone para la lucha sindical en Estados Unidos, especialmente cuando el nivel de afiliación supera por poco el 6% en el sector privado y apenas alcanza el 1,2 % entre los trabajadores de cafeterías y restaurantes. “Hay una oleada de sindicalización laboral en el sector privado, donde, a través de la desregulación y políticas públicas hostiles, se ha visto una disminución en la sindicalización y los derechos de los trabajadores en general durante las últimas décadas”, apunta.

Así lo cree, también, Susan Schurman, profesora de estudios y relaciones laborales de la Universidad de Rutgers (Nueva Jersey): “Es una victoria importante para el sindicalismo y los empleados de Starbucks”, así como para el principio de que los trabajadores pueden “ejercer su derecho legal a formar o afiliarse a un sindicato, independientemente de que los empleados de otras tiendas elijan o no el mismo camino”, apunta en declaraciones a la cadena CBS.

Tal como explicaba esta semana a Efe el director de organización del sindicato 32 BJ del Service Employees International Union (SEIU), Rob Hill, el sindicalismo está experimentando un impulso “entre los trabajadores del sector servicios, los trabajadores de primera línea, que ahora llamamos esenciales”. “De repente, pasan a primer plano y se reconoce lo importantes que son, y lo mal pagados y maltratados que están”, aseguraba.

Respaldo de los demócratas

Frente a los titánicos esfuerzos de Starbucks por frenar la votación, que incluyó el envío de decenas de responsables a Búfalo desde que en verano los trabajadores presentaron la solicitud de constituirse en sindicato, el ala más de izquierdas del Partido Demócrata ha tomado partido por los trabajadores.

El senador por Vermont y voz de peso en el sector más a progresista de la formación, Bernie Sanders, ha felicitado a la organización Starbucks Workers United (Trabajadores Unidos de Starbucks) por esta “histórica” victoria. La cadena de cafeterías, ha reclamado el también precandidato presidencial en las últimas primarias demócratas, “debería dejar de invertir dinero en luchar contra el sindicato y negociar ahora contratos justos”. “Los trabajadores de Starbucks Workers United han hecho historia. Son una tremenda inspiración y es muy alentador ver cómo personas de todo el país se unen para defenderse entre sí. En solidaridad, juntos, los trabajadores pueden alcanzar la dignidad que se merecen”.

La también senadora Kirsten Gillibrand y la joven congresista Alexandria Ocasio-Cortez viajaron en persona a Búfalo para reunirse con los trabajadores de los cafés díscolos para mostrarles su apoyo y expresarles su solidaridad.

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