Sareb acelera la venta de los peores activos y pierde 692 millones hasta junio, un 73% más

El conocido como banco malo opta por la venta a particulares y por conservar lo mejor que tiene para devolver más deuda del Estado en el futuro

Javier García del Río, consejero delegado de Sareb.
Javier García del Río, consejero delegado de Sareb.Pablo Monge

Sareb, la sociedad que se quedó con 200.000 activos tóxicos (los peores préstamos y los inmuebles más depreciados de antiguas cajas de ahorros) tras la burbuja de 2008, ha cambiado radicalmente de estrategia. Desde 2012 hasta 2020 trató de vender lo mejor que tenía para minimizar las pérdidas, como hubiera hecho cualquier otra sociedad.

Sin embargo, tras un cambio legal (el Real Decreto 6/2020 y la modificación del artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital), la compañía puede operar con recursos propios negativos, lo que le proporciona la posibilidad optimizar su cartera a largo plazo, después de que las entidades privadas hayan perdido todo su dinero que pusieron como capital, 2.600 millones, y el Estado los 2.200 millones que aportó.

Con la llegada del nuevo gestor, Javier García del Río, en 2020, el banco malo optó por vender lo peor de su cartera mientras conserva y promociona urbanizaciones en los activos de más futuro. El objetivo es devolver la deuda pública, no obtener beneficios. Además, también ha decidido prescindir de los compradores tradicionales, los grandes fondos, que siempre aplican descuentos leoninos, para optar por vender los pisos a clientes individuales, que han adquirido el 97% de lo vendido.

Incertidumbre en los precios de zonas no líquidas

Este viernes se conoció el informe de junio de 2021, en el que la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), registró unas pérdidas de 692 millones, un 73,4% más que los números rojos del mismo periodo del año anterior. La sociedad explica que el impacto de la pandemia en el mercado inmobiliario se ha traducido en un incremento de las transacciones y en una cierta indefinición en los precios, “incertidumbre que se hace más patente en los activos y las zonas menos líquidas”, en donde tiene parte de su cartera.

Por otro lado, ha señalado que la mejora implantada en los procesos internos de segmentación y de actuación comercial, unida a la reactivación económica, que habría implicado un crecimiento “muy significativo” en suelo y viviendas, han favorecido una mejora en los niveles de ingresos. Entre enero y junio de 2021, la sociedad registró un aumento de los ingresos del 102% con respecto al mismo periodo de 2020, hasta los 1.090 millones.

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Además, la compañía ha experimentado un repunte de la facturación del 3,4% en comparación con los seis primeros meses de 2019. Del volumen total de facturación, 678 millones provenían del negocio de inmuebles, el 62%, en tanto que 395 millones se correspondían con el de préstamos y el resto, 17 millones, con otros ingresos.

75% de las ventas con minusvalías

“Nuestra idea es centrarnos en la venta de activos con minusvalías, de manera que nos podamos reservar los que tienen un mayor recorrido al alza, y así poder amortizar un mayor volumen de deuda. La consecuencia de esta política en el semestre ha sido, un incremento de las pérdidas, pero también una gestión adecuada de los ingresos, para poder capturar mayores márgenes en el futuro”, indican desde la Sareb. El 75% de las ventas realizadas tienen minusvalías, una proporción que refleja la situación de la cartera, que se adquirió en 2012 con una sobrevaloración de 19.000 millones, según la Comisión Europea, para que las cajas quebradas encontraran un comprador.

A cierre de junio, y tras ocho años y medio de actividad, Sareb ha reducido un 40% su cartera de activos, hasta los 30.488 millones de euros. En el semestre vendió 8.130 inmuebles propios (+231% más que el mismo periodo de 2020 y un 26% más que enero-junio de 2019). Del total de activos, la mayoría eran viviendas (4.452 unidades, 230% más que un año antes).

Además, ha incorporado a su balance los inmuebles que figuran como garantía de préstamos impagados: 13.897 nuevos inmuebles por valor de casi 1.266 millones.

34.500 millones en juego

Sareb también explica en su nota que con los datos de cierre de agosto su cartera se ha reducido por primera vez por debajo de los 30.000 millones, al llegar a 29.807 millones de euros, un 41% menos que en el momento de la constitución de la compañía. Además, ha cancelado anticipadamente 348 millones de deuda avalada por el Estado.

Ahora los contribuyentes se juegan 34.570 millones a cierre de septiembre, “lo que supone una reducción de casi el 32% (más de 16.200 millones), respecto al volumen emitido en el origen para adquirir los activos”, que eran 50.781 millones. Las previsiones de la compañía contemplan acelerar la senda de amortización en el segundo semestre.

Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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