ArcelorMittal realizará pausas en varias plantas europeas por el alto precio de la electricidad, entre ellas una en el País Vasco

Los sindicatos temen que la situación acabe en despidos de personal, de ahí la petición de CSIF a gobierno y empresas para que velen por el empleo

Imagen de la planta de Olaberria de ArcelorMittal.
Imagen de la planta de Olaberria de ArcelorMittal.ARCELOR

La lista de compañías que está realizando parones en su producción por el encarecimiento de la electricidad sigue aumentando. La última en poner el pie en el freno ha sido la firma anglo-india ArcelorMittal. Según fuentes de la acerera, la decisión de hacer “paradas cortas y selectivas” afectará únicamente a sus plantas en Europa dedicadas al segmento de productos largos, que entre sus clientes tiene al sector automovilístico, el de la construcción y el de fabricación de herramientas. Eso implica que habrá interrupciones en algunas de sus instalaciones en Francia, Luxemburgo, Polonia y España, donde la planta de Olaberria-Bergara (Gipuzkoa), que emplea a 510 trabajadores, dejará de trabajar algunas horas en momentos puntuales.

Las pausas no serán aleatorias. Se llevarán a cabo tras un estudio minucioso de los picos del precio de la energía, y las detenciones se efectuarán únicamente “en aquellos tramos horarios en los que el precio de la energía eléctrica es más alto”, según explica la empresa, que no ha facilitado el número exacto de centros afectados por los parones ni durante cuánto se prolongarán.

En la planta española de Olaberria-Bergara opera una acería eléctrica que produce barras que se transforman en perfiles medianos para la construcción de edificios, la industria naval, calderería y puentes, entre otros. Concretamente, Bergara puede producir hasta 550.000 toneladas anuales de perfiles ligeros para la construcción, mientras que Olaberria fabrica un máximo de 900.000 toneladas al año de perfiles estructurales. Hasta ahora funcionaban ininterrumpidamente las 24 horas en tres turnos de ocho horas cada uno. La firma no espera que esos paréntesis puntuales provoquen inconvenientes significativos a sus clientes, pero la decisión es la enésima muestra de los importantes efectos que está teniendo la escalada de precios eléctricos para la industria europea. Para las acerías eléctricas, la energía es su principal coste de producción, con lo que cada repunte se traslada de inmediato con fuerza a los márgenes de la cuenta de resultados.

Antes de ArcelorMittal, otras compañías como la siderúrgica Sidenor, Fertiberia (fertilizantes), Ferroatlántica y Asturiana de Zinc han reducido de una forma u otra su producción en España, uno de los países donde la electricidad está marcando niveles récord. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la electricidad para los hogares subió en el último año un 44%, y pese a que este tipo de empresas recibe compensaciones puntuales y tiene acuerdos colaterales que abaratan el precio, el seísmo que está provocando la fuerte subida del gas y de los derechos de emisión de CO₂ en los mercados internacionales ha obligado al sector a tomar medidas.

Empresas como la vasca Sidenor han puesto números al golpe económico. Su presidente, José Antonio Jainaga, asegura que en el cuarto trimestre los gastos mensuales por este concepto aumentarán entre cuatro y cinco millones de euros, lo que de mantenerse supondría un sobrecoste de unos 50 millones anuales.

En junio, el Gobierno aprobó una compensación adicional de 100 millones de euros para ayudar a la industria electrointensiva a hacer frente a los sobrecostes por emisiones de CO₂. Con esos nuevos fondos, las compensaciones suman 179 millones, pero el sector cree que todavía hay margen para aumentarlas, y advierte de que puede provocar el cierre de pymes, micropymes y autónomos, con menos músculo financiero para afrontar las turbulencias.

Temor por el empleo

Aunque por ahora las empresas electrointensivas no han anunciado grandes recortes de personal, los sindicatos empiezan a temer que los parones sean el preludio de futuros recortes. El sindicato CSIF ha pedido a gobierno y empresas que velen por el empleo. “Exigimos a las empresas que no repercutan los costes de la subida de las materias primas sobre las plantillas y que esta crisis no sea la excusa para realizar ajustes laborales. Por otra parte, pedimos al Gobierno que sea sensible ante esta situación y que vele por el empleo”, señala CSIF en un comunicado remitido este viernes.

El sindicato no descarta que casos de interrupciones como los de la planta de Fertiberia en Puertollano (Ciudad Real), que se encuentra en una parada programada por unos días antes de volver con su capacidad reducida, y el de Sidenor en Basauri (Bizkaia), que ha anunciado su cierre durante 20 días, culminen en despidos. “Nos tememos que la rebaja salarial, el incumplimiento de la normativa laboral o directamente el despido, especialmente en los sectores menos cualificados, sean opciones de futuro de las empresas para mantener sus beneficios o evitar su desaparición”.

Sobre la firma

Álvaro Sánchez

Redactor de Economía. Ha sido corresponsal de EL PAÍS en Bruselas y colaborador de la Cadena SER en la capital comunitaria. Antes pasó por el diario mexicano El Mundo y medios locales como el Diario de Cádiz. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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