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El Tesoro emite deuda con récord de demanda y mínimo de interés en el estreno del nuevo Gobierno

Las órdenes de los inversores alcanzan los 53.000 millones de euros, superando la cota de 46.500 que se registró en la primera emisión sindicada de 2019

El secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos San Basilio,
El secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos San Basilio, EFE

En la décima edición del Spain Investors Day, un foro de inversores internacionales, las preguntas se centraron en la futura reforma laboral, el mantenimiento de la competitividad en costes laborales o el déficit público. Ante estas cuestiones, el secretario del Tesoro, Carlos San Basilio, ha respondido este martes con los resultados de su primera emisión de bonos del año: una demanda récord de más de 53.000 millones. “Hay apetito por la deuda pública española”, explicó. El Tesoro logró ayer captar 10.000 millones a un tipo mínimo del 0,525% a 10 años. Y todo ello justo en el estreno del Gobierno de coalición con Podemos.

Por el momento, la abultada demanda de los inversores parece despejar algunas de las dudas que se cernían sobre la llegada de un Ejecutivo de izquierdas. Se trata de unos números incluso mejores que los de hace un año, cuando las peticiones de la emisión sindicada fueron de 46.500 millones y el interés pagado se quedó en el 1,46%. También supone un tipo más bajo que en verano, en la que se situó en el 0,6%.

“El Tesoro logra la mayor demanda de la historia de una emisión en euros con un nuevo bono sindicado a 10 años”, sostiene en una nota que difundió este martes el Ministerio de Economía. Y agrega que el tipo de interés es “el más bajo en una sindicación española a 10 años”. El 73% de los inversores participantes eran no residentes.

A lo largo del último año, la ralentización económica y las nuevas rondas de compras del Banco Central Europeo han rebajado todavía más los ya de por sí bajos intereses que pagan los Estados. Para el secretario del Tesoro, tales cifras subrayan la confianza de los inversores en la España. “El hecho de que haya un Gobierno tras meses de bloqueo significa que por fin se podrán poner en marcha las reformas que la economía necesita”, añadió. Por ejemplo, Italia registra una prima de riesgo unos 80 puntos básicos superior a la española.

En cualquier caso, San Basilio cerró su intervención ante los inversores internacionales haciendo hincapié en que el nuevo Ejecutivo antepondrá “la credibilidad, la disciplina fiscal y ser predecible”. El día anterior, la vicepresidenta de asuntos económicos, Nadia Calviño, insistió en que la política económica del nuevo Ejecutivo será “clara, progresista y moderada”. Y se fundió en un cálido abrazo con el presidente de la patronal, Antonio Garamendi.

Al ser interrogado por la reforma laboral, un día después de que la nueva ministra de Trabajo afirmase que la derogaría, San Basilio explicó que se había conseguido generar empleo a buen ritmo. Pero que el mercado de trabajo también presentaba “aspectos negativos”, sobre todo una “elevada dualidad” entre temporales y fijos. E indicó que una futura reforma trataría de atajar ese problema y de modernizar la legislación para adaptarla a los nuevos retos, creando un mercado de trabajo más justo y eficiente que rebajase la tasa de paro. Mencionó la creación de un nuevo estatuto del trabajador del siglo XXI. El contraste con el discurso de la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, que pertenece a Podemos, parece evidente.

Eso sí, San Basilio resaltó la necesidad de un crecimiento más inclusivo que no dejase atrás a nadie. De lo contrario, se producen tensiones sociales, señaló.

En cuanto a las finanzas públicas, el secretario del Tesoro defendió que se está haciendo una “reducción gradual del déficit compatible con el crecimiento”. Y que la Comisión siempre había valorado este gradualismo y se había mostrado flexible. Ahora comienza la negociación de una nueva senda de consolidación fiscal.

Además, recalcó que la economía española está creciendo por encima de la media europea y con un modelo mucho más “equilibrado”. En este sentido abundó en que España ha pasado de ser uno de los países europeos que más deuda privada acumulaba a encontrarse por debajo de la media. Y avanzó que el crecimiento del PIB se había estabilizado en tasas del 0,4% trimestral, un ritmo superior al de los grandes países de la zona euro.

Los inversores le preguntaron por si España sería capaz de mantener la competitividad en precios que tan duramente había ganado con la crisis, máxime tras la subida del salario mínimo y ante la perspectiva de subidas de impuestos. San Basilio argumentó que España había conseguido en el último año mantener su cuota exportadora incluso tras el alza del salario mínimo. Y destacó que los costes laborales aún están por debajo de los de los principales países europeos. De las pensiones, dijo que había que hacerlas “suficientes y sostenibles”.

El secretario del Tesoro citó como retos la digitalización, la economía verde y la integración social. Comentó que la ralentización era también un problema europeo y que había que avanzar en la unión bancaria, cambiar y simplificar las reglas fiscales y crear un seguro de desempleo europeo.

Spain Investors Day es un foro organizado por Estudio de Comunicación con la colaboración de las entidades BNP Paribas y Exane BNP Paribas, y cuenta con el patrocinio, entre otros, de PRISA, grupo editor de EL PAÍS. En el acto se dan cita 43 empresas españolas cotizadas con 150 grandes inversores.

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