La crisis del coronavirus

Pamesa blinda a sus 2.186 empleados con un doble test para detectar positivos en covid-19

El 33% de las pruebas analizadas confirma contagios en el 1,3% de los casos, todos ellos leves. El grupo cerámico descarta cualquier ERTE y anuncia que donará 10.000 test a la sanidad valenciana

El presidente de Pamesa, Fernando Roig, durante la rueda de prensa en la que ha explicado las pruebas y los protocolos de trabajo y seguridad por el  covid 19 que se aplican en el grupo en la vuelta a la actividad.
El presidente de Pamesa, Fernando Roig, durante la rueda de prensa en la que ha explicado las pruebas y los protocolos de trabajo y seguridad por el covid 19 que se aplican en el grupo en la vuelta a la actividad.Domenech Castelló (EFE)

El grupo industrial Pamesa, líder europeo en producción cerámica, es una de las primeras firmas españolas en implantar el doble test a su plantilla, que integran 2.186 trabajadores, para saber si están o no infectados por el covid-19. Su presidente, Fernando Roig, ha anunciado este jueves que la compañía, con la provincia de Castellón como sede de sus centros productivos, donará 10.000 test a los servicios de sanidad de la Generalitat Valenciana.

Es el plus aportado por la empresa a las medidas de seguridad contempladas para blindar las garantías de seguridad laborales en la vuelta a la actividad tras la hibernación industrial de dos semanas por el estado de alarma, y que contemplan en el caso de la firma castellonense el uso obligatorio de mascarillas, el refuerzo de las tareas de limpieza, geles hidroalcohólicos, máquinas de esterilización rápida de utensilios personales y profesionales, así como la instalación en los próximos días de termómetros infrarrojos. En cuanto a las medidas laborales, “sin afectar al salario”, ha matizado Roig, se ha aplicado la división de la jornada en turnos y “una reducción de horas que facilitan la conciliación familiar y, por ende, la reducción de desplazamientos y personas trabajando”. “Con ello hemos logrado que la distancia personal entre trabajadores aumente y ya no tenemos aglomeraciones en zonas comunes”, ha dicho.

El presidente de Pamesa y del Villarreal C.F., Fernando Roig, ha asegurado que han pasado por el doble test sus 2.186 empleados y que ya disponen del resultado del 33% de ellos. Ha dado positivo el 1,33% de los mismos, aunque Roig ha matizado que los trabajadores afectados están en casa al tratarse de casos leves que no han requerido de hospitalización.

El dispositivo para la realización de las pruebas de la covid-19 ha sido efectuado por un equipo de 20 personas. Los test han empezado por una zona de admisión, donde el paciente daba su consentimiento frente a la protección de datos. De ahí pasaban a un segundo espacio para someterse a un test rápido de sangre, que confirmaba en 15 minutos si el paciente había generado anticuerpos frente al virus y de esta forma, poder separarlo del mundo laboral. Por último, se realizaba el PCR, el test que confirmaba si el paciente era positivo o no en coronavirus tras un margen de entre 24 y 48 horas del análisis.

En la misma rueda de prensa Fernando Roig ha incidido en que la crisis del coronavirus no afectará a la plantilla, que va a mantenerse de manera íntegra, y descarta la realización “de ningún ERTE ni ERE”, tanto en Pamesa como en el Villarreal. Se ha mostrado también ligeramente optimista por lo que respecta al volumen de negocio en el medio y largo plazo: “Estamos trabajando para que 2020 sea a pesar de todo y dentro de lo posible un buen año. Si finalmente 2020 no es buen año para el capital, estoy seguro de que 2021 sí lo será”, ha zanjado.

“Hemos trabajado para ser una empresa competitiva; vendemos el 70% de nuestra producción al extranjero. Durante 2019 hemos exportado a 160 países del mundo y tenemos compromisos de entrega que vamos a cumplir íntegramente. Con los proveedores hemos cumplido y vamos a cumplir. Y con la sociedad también”, ha corroborado el empresario.

En este sentido, Roig ha presentado un nuevo programa de ayudas económicas a colectivos vulnerables en las localidades donde el grupo tiene sus centros productivos, Almassora, Castellón, Onda y Vila-real, cofinanciado al 50% por el Grupo Pamesa y por sus ejecutivos, para contribuir a superar esta crisis.

El Grupo Pamesa alcanzó en 2019 una facturación consolidada de 704 millones de euros respecto a los 646 millones de euros de 2018, lo que supone un 8,97% más en ventas, y sumó un beneficio bruto de explotación de 104 millones de euros, con un crecimiento de algo más de un 16%. Desde el pasado mes de febrero, y tras anunciar la compra de la mitad del capital social de las firmas castellonenses Argenta y Cifre Cerámica, Pamesa une a su liderazgo en producción el relativo al volumen de ventas y se impone a la vila-realense Porcelanosa, que cerró el ejercicio de 2019 con 850 millones de euros de facturación.

Roig ha recordado que de los 2.186 empleados de Pamesa, 1.827 tienen contrato fijo y 359 contrato temporal al tener menos de un año de antigüedad. Los salarios de la plantilla están, dice, “a todos los niveles por encima del sector” y no contemplan brecha de género: “Hombres y mujeres cobran lo mismo a igualdad de tareas”.

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