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Las infinitas vidas del odiado plástico

Relevo produce bolsas de basura a partir de material reciclado y factura cerca de tres millones de euros

Álvaro Salmerón, fundador de Relevo.  
Álvaro Salmerón, fundador de Relevo.  

En Relevo se definen como tozudos e idealistas, creen en el cambio y en que pequeños gestos de muchas personas pueden tener un gran impacto. Así que decidieron empezar su revolución por algo tan pequeño y aparentemente trivial como las bolsas de basura. Hace cinco años, Álvaro Salmerón, granadino de 45 años, dejó su puesto de director general de una marca de pasta para crear junto a su socio esta empresa, ubicada en Valencia, que produce sacos de plástico 100% reciclado. Ahora dan una segunda vida a miles de toneladas de este material y esperan facturar cerca de tres millones.

La semilla de Relevo la plantaron los hijos de Salmerón hace ocho años cuando, después de haber estado recogiendo basura por el campo, le preguntaron qué podía hacer él para no dejarles un planeta moribundo. La idea fue cogiendo fuerza: "Quería desarrollar un proyecto que no solo generase un beneficio económico, sino uno cuyo foco principal fuese la sostenibilidad", cuenta Salmerón por teléfono.

Los dos primeros años de actividad los dedicaron únicamente al desarrollo del producto, registrando solo pérdidas. "Nuestros inicios fueron muy complicados, como los de la mayoría de los emprendedores", rememora Salmerón. "No teníamos ningún referente porque este producto es muy novedoso. No se hacían bolsas de plástico 100% reciclado de esta calidad. No teníamos con qué comparar lo que queríamos hacer".

Calidad y precios

La calidad era la primera de sus obsesiones: "Teníamos que conseguir que fuese, al menos, un 20% superior al líder del mercado". La segunda era fijar un precio competitivo para que pudiesen llegar al mayor número posible de hogares. "Si realmente dices que reciclar es una opción para el cambio, lo que no puedes hacer es abusar del concepto de 'soy un producto sostenible' para ofrecer algo de baja calidad o caro", dice Salmerón.

Aplicando el antiguo pero efectivo método de prueba y error, avanzaron hacia el producto que habían imaginado. Estaban satisfechos con el resultado, pero necesitaban un agente externo que lo avalase. En la actualidad, cuentan con sendas certificaciones concedidas por el Ministerio de Medio Ambiente alemán y la Unión Europea.

El concepto "economía circular" aparece una y otra vez, como un mantra, en el relato de este granadino. Su obsesión es la reencarnación infinita del plástico y las bolsas de Relevo fueron en otra vida coberturas de invernaderos, residuos de producción de otras fábricas y envases de origen doméstico, todo adquirido en España. En 2018 reciclaron más de 4.000 toneladas de plástico.

Sus bolsas se pueden encontrar en diferentes capacidades y colores, y están disponibles en grandes superficies como Carrefour, Alcampo, Eroski, Hipercor o Amazon Prime. "La acogida ha sido muy positiva. Si hace tres años nos hubiesen dicho que estaríamos vendiendo en esos establecimientos no nos lo hubiéramos creído", dice entusiasmado Salmerón.

La preocupación creciente de los ciudadanos por la ecología ha abierto nuevas líneas de producto y de producción sobre las que diversas empresas han decidido construir sus negocios. Relevo fue una de ellas y, en opinión de Salmerón, es factible aunar rentabilidad y conciencia ecológica. "Yo creo que sí, pero si haces un producto sostenible no puedes pensar en un sistema de beneficios ilimitados", relata.

"Si quieres reciclar mucho y tener el mayor impacto posible, no puedes tener unos beneficios de venta altos porque tu producto pasaría a ser un lujo que compran cuatro personas para sentirse bien", sentencia. Relevo ya comienza a registrar "números positivos" que reinvierten en desarrollo de producto y marketing. La idea es que la marca crezca, pero no contemplan la entrada de inversores.

En Relevo trabajan 75 personas fijas a las que se unen otros trabajadores autónomos cuando es necesario. En 2018 cerraron el ejercicio con una facturación de 2,7 millones de euros que elevarán a tres en el año que acaba de terminar. En su horizonte está el lanzamiento de nuevos artículos dentro de la misma categoría y también de otros usos para continuar con una de las principales misiones de la empresa: democratizar el acceso a productos sostenibles.

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