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Ford recortará 12.000 empleos en Europa y se deshará de seis de sus plantas

El grupo incluye Almussafes en la reestructuración sin concretar cómo le afectará

Un trabajador en la planta Ford de Almussafes (Valencia). Ampliar foto
Un trabajador en la planta Ford de Almussafes (Valencia).

Ford recortará 12.000 empleos de los 53.000 empleos con los que cuenta en toda Europa como consecuencia de la reestructuración que anunció en enero y que supondrá deshacerse de seis de sus plantas en el continente. La multinacional estadounidense ha incorporado también en esos planes a las instalaciones de Almussafes, pero el presidente europeo de la compañía, Stuart Rowley, durante una rueda de prensa telefónica con periodistas este jueves, ha asegurado que la afectación se limitará a un cambio de turnos para asumir una reducción de la producción, anunciada a principios de este mes.

Según ha detallado Rowley, Alemania será el principal damnificado por el recorte, al tener que asumir 5.000 bajas laborales. Le seguirá Reino Unido, con 3.100 empleos menos, Rusia, con 2.200 personas afectadas por el cierre de tres plantas de producción y el resto de Europa, donde se prevén 1.600 afectados. El grueso de ese último grupo lo cubrirá Francia, donde Ford prevé cerrar su planta de fabricación de transmisiones, que afectará a unas 800 personas. La afectación en España estaría dentro de se grupo. Además, la división europea de Ford prevé el despido de unas 2.000 personas que realizan tareas administrativas.

La huella de fabricación de la marca en Europa se reducirá a 18 factorías para 2020. Ford echará el cierre o venderá la planta de motores de Bridgend, en Reino Unido; a la de transmisiones de Blanquefort, en Francia; a las de producción de automóviles de Naberezhnye Chelny y San Petersburgo y el centro de motores de Elabuga, en Rusia.También venderá a Magna la factoría de transmisiones de Kechnec, en Eslovaquia.

Sobre España no ha habido concreción y el presidente europeo de la compañía se ha limitado a afirmar que habrá un cambio de turnos que se prevé implementar a partir de septiembre para adaptarse a una reducción de la producción por la caída de las ventas de vehículos en Europa. Ese cambio conllevará la aplicación de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). El objetivo de ese cambio es reducir el ensamble de vehículos en un número que va entre las 100 y las 150 unidades, de los 1.840 modelos Kuga, Transit, Mondeo, Galaxy y S-Max que salen cada día de las instalaciones. Ya se ha anunciado que Valencia dejará de producir el Transit para el mercado de Estados Unidos.

Aunque el ejecutivo ha admitido que los números europeos de Ford han mejorado este año, ha dudado de que puedan ser de nuevo positivos. El objetivo de Ford, compañía que se resiste a abandonar el mercado europeo como sí ha hecho General Motors --que se vendió Opel a PSA--, es alcanzar un beneficio bruto operativo equivalente al 6% de su facturación.

"Despedir a trabajadores y cerrar plantas son las decisiones más duras que tomamos", ha asegurado Rowley, quien ha reiterado la intención de que esas bajas lleguen de la mano de acuerdos con los sindicatos.

Rowley, durante la rueda de prensa, ha afirmado que la intención de la compañía es convertir su catálogo de vehículos e impulsar la electrificación. "Estamos electrificando todos nuestros vehículos para que nuestros clientes tengan opciones de adquirir vehículos divertidos de conducir, sean más económicos y sean mejores para el medioambiente", ha afirmado Rowley. Ford ha sellado una alianza para desarrollar vehículos comerciales con Volkswagen y se prevé que esa estrategia conjunta alcance también al lanzamiento de vehículos eléctricos.

La intención es que cada nuevo modelo que lance Ford llegue acompañado de una versión eléctrica y reducir así el posible impacto de las sanciones que la Comisión Europea ha preparado para los fabricantes que superen, de promedio, los 95 gramos de dióxido de carbono de emisiones por coche vendido. y kilómetro.

Ford ha decidido vaciar su catálogo de vehículos que no sean rentables (C-MAX, Grand C-MAx y KA+) y centrarse en los que más rendimientos les ofrezcan, lo que quiere decir centrarse en la línea de los SUV, como ha señalado hoy Rowley, y los comerciales. La nueva estrategia de Ford supone partir la filial europea en tres áreas: vehículos de pasajeros, comerciales, e importación. Esa última prevén triplicarla en un horizonte de cinco años.

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