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La auténtica ginebra de las meigas valencianas

La Pócima se abre un hueco con sus productos de alta gama, en torno a un 20% más asequibles que los de la competencia

El emprendedor valenciano David Soucase.
El emprendedor valenciano David Soucase.

Casi 1.000 kilómetros por carretera separan los dos extremos de La Pócima, que se promociona como la "ginebra premium a precio asequible" ideada por el emprendedor David Soucase. Al este, L'Olleria, el pueblo valenciano de 8.400 habitantes donde nació el empresario y tiene la sede el negocio, enmarcado en un valle típico mediterráneo. Al noroeste, O Carballiño, la localidad de 14.000 habitantes rodeada del frondoso paisaje de Ourense donde está la destilería, con 143 años de historia, que elabora la bebida.

El atrevimiento de Soucase, que lanzó su primera ginebra en 2016, con una imagen que evoca a las meigas gallegas y sus brebajes, le ha salido hasta ahora bien. Con una estructura mínima, de tres empleados contándole a él — porque prácticamente todo en la empresa está externalizado—, en 2018 La Pócima alcanzó una facturación de casi dos millones de euros y consiguió 150.000 euros de beneficios. En 2019 espera que las ventas lleguen a tres millones.

La empresa está centrada en el mercado español y su principal canal de distribución ha sido hasta ahora la hostelería, especialmente los pubs. Pero hace seis meses entró en los supermercados Makro y ahora acaba de hacerlo en Carrefour con su último producto, un licor de melón con ginseng.

Soucase, de 34 años, carece de formación especializada —estudió un ciclo superior de Formación Profesional en electrónica—, pero cuenta con la astucia del comercial, un oficio que empezó a desempeñar a los 22. Después de haber trabajado como representante de una gran compañía de conservas, en 2014 montó una pequeña empresa de distribución.

A la vista del empuje de las bodegas de Fontanars dels Alforins, municipio cercano a L'Olleria, lanzó su propia marca de vino, D'un Glop. En una estrategia que ha repetido después con la ginebra, Soucase buscó una bodega que elaboraba el vino y él se concentró en venderlo, pero apenas encontró compradores fuera de Valencia.

Más tarde el empresario vio una oportunidad en el auge de las ginebras españolas premium. "Había un nicho, porque todas las ginebras se estaban posicionando a un precio muy elevado. Nuestra idea fue ofrecer un producto premium a un precio más asequible, que al principio fue un 40% más bajo que la competencia".

La marca vende siete bebidas alcohólicas. La ginebra clásica, con triple destilación, que es la más vendida, cuesta 12,90 euros en Makro; otras dos ginebras, de fresa y manzana; una crema de arroz y otra de fresas, también un 20% más baratas que la media de la competencia; un licor de hierbas, y el nuevo producto de melón, que Soucase hace girar en su despacho para demostrar que con el movimiento adquiere el aspecto y la densidad que uno se imagina al pensar en un brebaje mágico.

Estrategia de 'marketing'

La Pócima destina mucho esfuerzo a diferenciar la marca. Solo el recipiente de cada botella le cuesta 1,30 euros. La mayoría de ellas disponen de una luz led en la base, con tres posiciones, que, afirma Soucase, las hace destacar en las hileras de botellas de los bares. Fuera de los clásicos, las modas en las bebidas alcohólicas son pasajeras y normalmente breves, afirma el empresario, que apuesta por la rotación. "Los vodkas de colores ya no se venden nada. La crema de arroz está un poco en decadencia. Y nuestro producto de melón durará lo que dure. Ahora estamos preparando una crema de mango que nos ha pedido Makro", indica.

Las bebidas de La Pócima se elaboran en la Destilería Miño de la empresa familiar Paniagua, que produce anualmente dos millones de litros de licor y suministra a terceros, entre otros productos, pacharanes de primera calidad. Soucase dio con ellos guiado por su instinto de comercial. "Cogimos un avión y nos fuimos a Galicia, que es donde mejor tratan el producto, a buscar quien nos la hiciera. Un día fuimos a una bodega, al siguiente a otra, y así estuvimos catando hasta que dimos con esta y no buscamos más".

La Pócima y la destilería ultiman ahora el lanzamiento de tres vinos: un albariño, un godello y un ribeiro.

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