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Amortizar antes la hipoteca será más barato

El Congreso pacta que la comisión máxima para cancelar el crédito sea del 0,25% en el tipo variable y del 2% en el tipo fijo

La firma de hipotecas creció un 29,1%  en agosto.
La firma de hipotecas creció un 29,1% en agosto.

La mayoría de los grupos políticos ha acordado en el Congreso abaratar las amortizaciones anticipadas de la hipoteca dentro del texto de la nueva ley de crédito inmobiliario. En el caso de una hipoteca variable, el texto legislativo que dejó el entonces ministro Guindos ya rebajaba estas comisiones hasta eliminarlas a partir de los tres o cinco años de vida de la hipoteca, según se hubiese pactado con el banco. Si se acordaban cinco años, en ese tiempo el cliente tenía que abonar un 0,25% del capital reintegrado anticipadamente. Si se pactaban tres años, entonces la comisión ascendía a 0,50% durante ese periodo. Ahora esas comisiones de 0,25% durante cinco años y 0,50% durante tres se rebajan a la mitad: 0,15% y 0,25%, respectivamente. En la legislación en vigor, una norma de 1994 fijaba el techo de las comisiones en el 1%. Y otra de 2003 lo colocaba en el 0,50% para todos los préstamos concedidos a partir de entonces.

En el supuesto de una hipoteca a tipo fijo, mucho más cara para el banco porque tiene que cubrirse del riesgo de cambios en los tipos de interés, el coste de estas comisiones también se recorta a la mitad. En la propuesta de Guindos estaban en el 4% durante los 10 primeros años y el 3% en el resto. Ahora el grueso de los partidos ha acordado que se sitúen en el 1,5% y el 2%, respectivamente. En la actualidad no existe límite legal alguno para las comisiones de amortización anticipada en las hipotecas a tipo fijo.

Este acuerdo se recogerá en la futura ley de crédito inmobiliario que ultima el Congreso y que se espera que se vote el próximo martes día 11 en la comisión de economía para remitirlo luego a una votación en el último pleno del año, probablemente el día 20 de diciembre. A continuación, tendrá que aprobarse en el Senado para después volver al Congreso. La intención es que entre en vigor a principios del año que viene. Podemos se ha negado a apoyar este texto porque considera que es insuficiente. 

Por otra parte, al imponer que los bancos tengan que desembolsar el impuesto de actos jurídicos documentados se creó un problema: una entidad podía aprovecharse de que otro banco había ya pagado los costes de firmar la hipoteca para intentar atraer al cliente en mejores condiciones. Se creaba así una vía para la competencia desleal. De modo que los diputados han consensuado que haya un reparto de los gastos en la subrogación de la hipoteca. Básicamente, la entidad que se queda con el cliente tendrá que compensar a la antigua pagándole por los costes de constitución de la hipoteca en función de los intereses que ya haya desembolsado el cliente. Es decir, si el cliente ha pagado un 20% de todos los intereses que iba a pagar por el crédito, entonces la nueva entidad tendrá que abonar el 80% de los costes de la hipoteca.

Aunque hay un principio de acuerdo, los grupos parlamentarios no han cerrado todavía cómo concretar la retroactividad de la ley. Se corre el riesgo de que si se aplican a los créditos ya firmados los nuevos requisitos que hacen más difícil iniciar el proceso de ejecución de la hipoteca se acabe con una nueva oleada de embargos. Estos se encontraban paralizados por una sentencia europea que decía que la legislación en España era abusiva. Y si se les aplica la nueva ley podrían retomarse los procesos.   

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