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Volkswagen se enfrenta al primer gran juicio por el escándalo del ‘dieselgate’

Inversores y accionistas reclaman 9.500 millones de euros en los tribunales por no haber sido informados del fraude

El abogado Andreas Tilp, en el juicio contra Volkswagen en Braunschweig, con documentación del caso
El abogado Andreas Tilp, en el juicio contra Volkswagen en Braunschweig, con documentación del caso REUTERS

Tres años después de que estallara en Estados Unidos el escándalo del dieselgate de Volkswagen, el mayor fabricante de automóviles del mundo se ha enfrentado este lunes a su primer gran juicio por el caso del software que alteraba las emisiones de motores diésel. La Audiencia Territorial de Braunschweig deberá determinar a lo largo del proceso si el gigante de Wolfsburg debería haber informado a la Bolsa y los mercados del engaño, para dar la oportunidad a sus accionistas de que evitaran las pérdidas por la bajada que sufrió la acción. Los afectados reclaman unos 9.500 millones de euros en concepto de indemnizaciones.

El escándalo de la manipulación de emisiones estalló el 18 de septiembre de 2015 y tan solo dos días después las acciones de Volkswagen habían perdido un 40%de su valor. Según la ley alemana, las noticias que pueden influir en el valor de una empresa que cotiza en la Bolsa deben publicarse de inmediato, una obligación que Volkswagen no respetó, según el abogado Andreas Tilp, que representa a los inversores y al grupo de inversión DEKA.

La disputa legal, además de responder de forma positiva o negativa a la demanda presentada por los inversores, debe también esclarecer una interrogante crucial sobre el escándalo de manipulaciones de los gases de escape y que puede convertirse en el tema central del proceso: ¿Quién sabía qué y cuándo del fraude en el grupo Volkswagen?

El fondo de inversión DEKA, que actúa como demandante principal en el juicio, asegura que la dirección del grupo estaba al corriente de la existencia del software, que fue introducido en 2008 para conquistar el mercado estadounidense y que Volkswagen informó al mercado de capitales demasiado tarde. Andrea Tilpo dijo que el grupo debería haber reconocido el engaño, a más tardar en 2008.

"Volkswagen hizo trampas para cumplir con las estrictas normas medioambientales de los Estados Unidos, y como los inversores no sabían nada sobre el fraude, compraron acciones a un precio demasiado alto", ha defendido el abogado.

Volkswagen defiende que no tenía indicios

Cuando Volkswagen se enfrentó a la demanda, presentada a fines de febrero, señaló en un comunicado que, desde el punto de vista del grupo, no había indicios concretos de que el escándalo fuera relevante para la cotización de las acciones hasta que las autoridades medioambientales estadounidenses hicieron público el escándalo, el 18 de septiembre de 2015.

Asimismo, la compañía ha tratado de mantener la cuestión de la responsabilidad de sus ejecutivos por el escándalo fuera del proceso para evitar nuevos daños. "La única cuestión en este procedimiento es si Volkswagen ha cumplido con su obligación de informar a los accionistas y al mercado de capitales", dijo el abogado del grupo automovilístico, Markus Pfüffer. "Quién fue en Volkswagen responsable del fraude es, desde este punto de vista, algo diferente de la cuestión de si la empresa informó a tiempo a los inversores sobre el riesgo. El juicio se trata de eso y estamos seguros de que este es el caso", añadió.

Aunque Volkswagen ha repetido hasta la saciedad que solo un puñado de ingenieros organizó el engaño sin el conocimiento de sus superiores, es posible que el rol que jugó Martin Winterkorn, que permaneció al frente del grupo desde 2007 hasta 2015 cuando presentó su renuncia al cargo, sea investigado a lo largo del proceso. Declaraciones de varios ejecutivos de Volkswagen que han sido interrogados por la fiscalía de Braunschwig dejaron al desnudo que el exconsejero delegado del grupo conocía la existencia del fraude mucho antes de que fuera hecho público en Estados Unidos.

El juicio de Braunschweig es el primero que lleva a Volkswagen al banquillo de los acusados, pero no será el último. Las fiscalías de Múnich, Braunshcweig y Stuttgart han iniciado investigaciones contra Winterkorn y otros altos ejecutivos del grupo por fraude, manipulación de la cotización bursátil y publicidad engañosa.

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