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Una tabacalera en el país más enemigo del cigarrillo

La uruguaya Monte Paz aprovecha la salida de Philip Morris por las restricciones gubernamentales y consolida su control del mercado local y las exportaciones

Uruguay fue el primer país de América Latina en prohibir el consumo de cigarrillos en espacios públicos cerrados.
Uruguay fue el primer país de América Latina en prohibir el consumo de cigarrillos en espacios públicos cerrados.

Uruguay es un país difícil para las grandes tabacaleras. Fue el primero de América Latina en restringir en 2006 el humo del cigarrillo a los domicilios particulares y los espacios abiertos. Luego aprobó una regulación estricta sobre el empaquetado que lo llevó a enfrentarse con una filial de Philip Morris International en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), del Banco Mundial. La multinacional demandó un resarcimiento millonario, pero perdió la batalla legal y debió correr con los gastos de representación del país sudamericano. Sin embargo, el verdadero rival de la gran tabacalera no eran las autoridades uruguayas sino un operador local con 138 años de historia: se trata de Tabacos Monte Paz, un fabricante con más de 20 marcas que acapara cerca del 90% de las ventas, además de exportar a Estados Unidos y varios países de América Latina, Oriente Próximo, Asia y África, según la web de la firma.

Con bajo perfil, la empresa adecuó sus prácticas a la legislación anti tabaco y nunca inició acciones legales contra el Estado. Aunque mantuvo su liderazgo en el mercado, las medidas que inició el presidente Tabaré Vázquez, oncólogo de profesión, durante sus primeros mandatos (2005-2010) afectaron al sector. La empresa se negó a responder preguntas, pero las cifras del Ministerio de Salud uruguayo indican que la demanda local de cigarrillos está en descenso. “Hemos hecho un control del impacto de las medidas y las encuestas muestran que el consumo de los mayores de 15 años cayó del 33% en 2006 al 21% en 2017”, afirma el jefe del Programa Nacional para el Control del Tabaco, Enrique Soto.

Los datos oficiales sobre la industria tabacalera no son públicos en Uruguay. En el Ministerio de Industria informan que las estadísticas de producción están bajo confidencialidad debido a que existe solo una empresa en el sector. Monte Paz quedó como fabricante único del país poco tiempo después del veredicto del Ciadi contra Philip Morris Internacional. La filial local de la multinacional, Abal Hermanos, operaba una planta en el país, pero decidió cerrarla y comenzar a importar sus productos desde Argentina. Siendo Monte Paz el único fabricante, un indicio de los montantes que vende la empresa al exterior son los datos sobre las exportaciones uruguayas de productos del tabaco, que alcanzaron los 40 millones de dólares en 2017.

Aunque la web de empresa destaca las ventas a Estados Unidos y Japón, un informe publicado en 2014 por la Cámara de Industrias de Uruguay, detalla que Monte Paz exporta sus productos desde hace más de 20 años y que Paraguay es el principal destino. Con bajos impuestos a la importación, el país vecino tiene un mercado importante. Según el Departamento de Estado de EEUU, Paraguay representa el 10% del contrabando mundial de cigarrillos y un 90% de sus exportaciones cruza la frontera de forma ilegal. Uruguay y Paraguay son unos de los pocos países de América Latina en donde las marcas locales lideran el mercado nacional.

Más que humo

Dimensión. Fundada en 1880, la empresa avanzó hasta alcanzar todos los eslabones de la cadena del negocio: la siembra y cosecha del tabaco, su procesamiento, la manufactura de cigarrillos, su empaquetado y distribución.

Ventas. La firma es la única de su sector en Uruguay y el valor de las exportaciones de productos tabacaleros en 2017 ascendió a 40 millones de dólares.

Mercado. La empresa tiene cerca del 90% de cuota de mercado en Uruguay y exporta desde hace más de 20 años a Japón, Estados Unidos y varios países del Caribe y Sudamérica, Oriente Próximo, el sudeste asiático y África.

Monte Paz se encarga de todas las etapas del proceso de producción. Desde las semillas de las plantaciones hasta el empaquetado y la distribución final de cigarrillos. La materia prima es procesada en un parque industrial ubicado en la región subtropical de Rivera, en el norte. la zona es parte de una de las zonas tabacaleras más importantes el mundo, que abarca áreas limítrofes de Brasil, Paraguay y Argentina. El tabaco procesado se transporta y se almacena en la capital, Montevideo. Allí está la planta donde imprimen los envases, fabrican los cigarrillos y los empacan.

La industria tabacalera tiene una importancia menor en Uruguay si se la compara con la de la carne, la madera o los lácteos. Pero en el pasado, Monte Paz tuvo un papel importante para la economía del país. Fue fundada por Julio Mailhos, un inmigrante francés que en 1880 compró una planta para la fabricación de tabacos e hizo crecer el negocio hasta convertirse en uno de los mayores empresarios del país. “En la década de 1930 la tabacalera de Mailhos estaba entre las 20 empresas manufactureras más grandes”, afirma Raúl Jacob, investigador de historia económica.

La empresa se internacionalizó muy tempranamente. En los inicios compraba el tabaco a los proveedores europeos que dominaban el mercado, pero después de la Primera Guerra Mundial estableció agencias de compras en Salvador de Bahía (Brasil) y La Habana (Cuba). Para entonces, la compañía ya había comprado grandes extensiones de campo en Brasil y Argentina. “En el Estado brasileño de Río Grande do Sul adquirió más de 70.000 hectáreas e impulsó la colonización. De esa experiencia surgió la actual localidad de Sarandi”, cuenta Jacob. “En el imaginario uruguayo de antaño, el grupo Mailhos fue sinónimo de gran fortuna, en parte porque nunca se pudo saber bien la dimensión del capital que tenía en el exterior. Este ocultismo estimuló la imaginación popular, a lo que alentó una operación del grupo guerrillero Tupamaros, que en 1970 sustrajo una fortuna en monedas de oro que se encontraban escondidas en un local de la familia”, añade.

A pesar de que el mercado local no es el más propicio para vender cigarrillos, en Monte Paz afirman que estar en Uruguay es una ventaja para la empresa. Destacan la ubicación “estratégica” del puerto de Montevideo, además de su fácil accesibilidad (tiene un mayor calado que el de Buenos Aires) y sus menores costes por fletes. Las exportaciones tendrán un papel clave en el futuro, ya que el país prevé endurecer aún más las normas antitabaco.