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Moody’s advierte de las consecuencias negativas para el sector de la suspensión del nuevo aeropuerto de México

"La cancelación del proyecto, o serios retrasos de su apertura, tendrían implicaciones crediticias para el sector aeroportuario mexicano en general", subraya la agencia de 'rating'

Vista aérea de las obras de construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.
Vista aérea de las obras de construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

El tráfico aéreo sigue creciendo a tasas "sólidas" en México, pero un "riesgo clave" emerge en el horizonte del sector aeroportuario mexicano: la cancelación o retraso en la construcción del nuevo aeródromo de la Ciudad de México. "Cancelar el proyecto del aeropuerto de la Ciudad de México tendría implicaciones crediticias negativas para el sector", apunta la agencia de calificación de riesgos en una nota publicada este martes. "El candidato a la presidencia Andrés Manuel López Obrador [que está al frente en todos los sondeos rumbo a las elecciones de julio], ha expresado su oposición a la construcción del aeropuerto y ha prevenido que, de ser electo, revisará el proyecto y considerará otras alternativas. La cancelación del proyecto, o serios retrasos de su apertura, tendrían implicaciones crediticias negativas para el sector aeroportuario mexicano en general".

La advertencia de la calificadora llega menos de 24 horas después de que el hombre más rico de México -y una de las figuras más influyentes en el país norteamericano-, Carlos Slim, hiciese una firme defensa del proyecto en una multitudinaria rueda de prensa.

"El sólido tráfico aéreo en México impulsará el perfil crediticio de los aeropuertos del país, pero la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México es un riesgo clave", dicen los técnicos de la agencia de rating de origen estadounidense. Según sus cifras, el tráfico total de viajeros es hoy un 60% superior al de hace seis años. En esas buenas cifras tienen que mucho que ver la proliferación de aerolíneas de bajo coste en el país latinoamericano y la buena marcha del sector turístico mexicano, que ha esquivado las dudas suscitadas en los viajeros internacionales por la creciente inseguridad en amplias zonas del país. También el menor costo de los billetes causado por la "mayor competencia" entre aerolíneas. "La creciente demanda local e internacional también impulsa la tendencia de crecimiento de tráfico aéreo ante las mejores perspectivas económicas en México y Estados Unidos, principales contribuyentes de viajeros internacionales", agrega Moody's, una de las tres mayores agencias de calificación de deuda del mundo.

“El principal desafío de largo plazo para las compañías aeroportuarias son las restricciones de capacidad que pudieran inhibir su crecimiento”, apunta Adrián Garza, analista sénior de Moody’s en su oficina de la Ciudad de México. "Para poder atender la fuerte demanda, muchos aeropuertos necesitarán inversiones de capital y contratación de deuda adicional para financiamiento durante los próximos cinco años".

En un informe publicado el jueves pasado, Moody's descartaba un giro en la política económica y fiscal en México ganase quien ganase las elecciones presidenciales de julio. En otras palabras: no compartía la preocupación de otros grandes actores del sector financiero en caso de que López Obrador llegase a la presidencia. En cambio, a tenor del reporte que ha visto la luz este martes, la cuestión del nuevo aeropuerto sí suscita temor en la agencia con sede en Nueva York.