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El Banco Mundial defiende a las nuevas tecnologías como generadoras de empleo

Un informe regional destaca efectos positivos en productividad y trabajo no calificado

El vicepresidente del Banco Mundial para América Latina Latina, Jorge Familiar, durante la presentación del informe en Buenos Aires.
El vicepresidente del Banco Mundial para América Latina Latina, Jorge Familiar, durante la presentación del informe en Buenos Aires. BM

El uso de nuevas tecnologías generará más y mejores puestos de trabajo, aumentará la productividad y beneficiará, incluso, a los trabajadores menos calificados. El Banco Mundial no tiene duda de ello y así lo ha dejado claro en un informe que tituló Los empleos del mañana, y que ha presentado hoy en Buenos Aires. “Rechazar la tecnología por miedo a los cambios tecnológicos sería un error. Las nuevas tecnologías pueden y deben ser adoptadas para promover la prosperidad compartida en toda América Latina y el Caribe”, dice el texto. El trabajo del Banco Mundial intenta echar por tierra los temores al impacto de los avances tecnológicos en el mercado laboral, aunque también advierte que antes deberán darse algunas condiciones estructurales que no siempre existen en los países de América Latina y el Caribe.

“Tenemos buenas noticias”, celebró el vicepresidente del Banco Mundial para la región, Jorge Familiar. “Las tecnologías digitales han tenido efectos positivos sobre la productividad y han creado empleo para trabajadores de baja especialización”, dijo Familiar. El informe se basa en los resultados de 10 estudios por país y supone un mapa de la situación regional. Mark A. Dutz, uno de los autores del texto, puso como ejemplo los resultados de empleo en Argentina. Cuando las empresas aplican nuevas tecnologías y la producción no crece, “hay un estadio de pérdida de empleo no calificado”, dijo. “Pero es probable que la producción crezca porque bajan los costos y por ende los precios. Argentina, por ejemplo, subió 33% el empleo calificado, pero también subió 27% el no calificado. Las empresas han empoderado a los menos calificados al crear nuevos empleos”, dijo.

Las conclusiones destacan que América Latina tiene las tasas de adopción de tecnologías digitales más bajas en comparación con países similares de la OCDE. El retraso no es visto como un problema sino como una oportunidad de crecimiento de la productividad, aunque los resultados dependerán de cómo se enfrenten las trabas identificadas por el Banco Mundial. “Necesitamos más apertura comercial, más competencia y precios razonables. En algunos casos, los precios de nuestra región son los más altos del mundo”, explicó.

El “´índice iPhone”, utilizado para comparar los valores de los terminales en distintos países, tiene a Argentina al tope de la tabla mundial. En el caso del “índice iPad”, el podio lo comparten Argentina y Brasil. El informe atribuye los altos precios a las barreras arancelarias que aplican esos y otros países para proteger sus producciones locales, en general poco competitivas. “Las trabas generalmente encarecen el precio de la tecnología que sirve para mejorar la productividad. Los aranceles e impuestos sobre la tecnología podrían estar frenando el crecimiento del PIB per cápita en más de 1 punto porcentual al año en toda la región”, dice el informe. “Es importante que los usuarios puedan acceder a tecnología a bajo precio. Para se necesitan incentivos a las empresas, no que haya lobby empresario para tener favores del gobierno”, dijo Dutz.

Si la tecnología sirve para aumentar la productividad, habrá nuevos empleos. Según la tesis del Banco Mundial, esos empleos alcanzarán tanto a trabajadores calificados como no calificados. La investigadora Irene Brambilla, relatora del capítulo argentino, aclaró, sin embargo, que esa dicotomía ya no es útil para el debate. El eje, ahora, pasa por otro lado. “Cuando más rutinaria sea una tarea, cuanto más codificable sea será más fácil de reemplazar por un algoritmo. Si el trabajador tiene que tomar decisiones será más difícil. Pero no debemos perder de vista esta rama de trabajadores que deben adaptarse, la respuesta no es negar los cambios”, explicó.

El mercado laboral, entonces, deberá capacitar a aquellos que puedan quedar fuera. El informe pone especial atención en la necesidad de mejorar los sistemas educativos para adaptarlo a las nuevas necesidades. Para Familiar, “será clave mejorar la educación y la capacitación para garantizar que los jóvenes puedan aprovechar plenamente el mundo digital y estar preparados para los trabajos del futuro”.

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