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El Gobierno asegura que el turismo en Cataluña “está volviendo a la normalidad”

“Hay zonas turísticas donde no se puede crecer más”, asegura la alcaldesa de Barcelona

El ministro de Energía y Turismo, Álvaro Nadal, con el presidente de Exceltur, José María González y el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili
El ministro de Energía y Turismo, Álvaro Nadal, con el presidente de Exceltur, José María González y el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili EFE

Tras las elecciones del 21 de diciembre, “Cataluña está volviendo a la normalidad y eso se nota en las cifras” turísticas. Así lo ha afirmado este martes el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, que ha celebrado el aumento de los niveles de ocupación tras los “descensos enormes” de llegadas y precios registrados en los meses de octubre y noviembre. Según Nadal, que no ha ofrecido datos concretos, el nuevo año está trayendo “buenas noticias” al sector turístico en Cataluña, cuyas cifras ya vuelven a ser similares a las de otras comunidades.

Nadal cerró el primer acto del 9º Foro de Liderazgo Turístico, una jornada organizada en Madrid por el lobby turístico Exceltur como antesala de la feria Fitur que se celebra esta semana en Ifema. En su intervención, Nadal ha celebrado las cifras turísticas españolas de 2017, con récord de visitantes —82 millones— y de gasto —83.000 millones—. Sin embargo, ha diferenciado de ese buen momento el “mal último trimestre del año” registrado en Cataluña, afectado por los atentados del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils y, sobre todo, por la inestabilidad del desafío secesionista. Nadal ha mencionado los “descensos enormes” en llegada de turistas y en precios, con que los empresarios reaccionaron a la caída de la demanda. Según el ministro, la caída se mantuvo hasta diciembre, con un “nivel de ocupación bajísimo” en el puente de la Inmaculada, en noviembre.

Sin embargo, tras las elecciones del 21 de diciembre, el ministro ha hablado de “vuelta a la normalidad institucional que se refleja en la calle y en las cifras”. En concreto, ha señalado que han mejorado las cifras de ocupación de “fin de año y Reyes”, que “colocan a Cataluña en una situación similar a la de otras comunidades”. Por ello, ha afirmado que “podemos empezar a respirar tranquilos”, aunque aún queda mucho para recuperar el terreno perdido.

Nadal ha señalado los puntos fuertes del presente del sector turístico español, que mejora cada año en visitantes, en ingresos y en aportación a la economía, destacando especialmente su aportación a una balanza de pagos positiva y a la creación de empleo. Además, ha subrayado que el sector se está “diversificando”, creciendo en segmentos como el turismo de compras, el turismo de naturaleza, el gastronómico o el cultural y urbano, sin abandonar el tradicional segmento vacacional, lo que está permitiendo “alcanzar nuevos mercados”, entre los que ha señalado Extremo Oriente, Rusia y Oriente Medio.

Se ha felicitado de que se haya podido atender esa demanda creciente invirtiendo “año a año” en infraestructuras e instalaciones, tanto públicas como privadas. “Si nos hubiesen dicho hace 10 años que tendríamos 82 millones de turistas, habríamos pensado que no podíamos asumirlo”, ha dicho, para admitir, no obstante, “cierta congestión” y problemas como “la mal llamada turismofobia, que yo llamaría vandalismo y ataques sin razón al turismo”. En este sentido, ha mencionado el fenómeno del alquiler de pisos turísticos, al que el lobby Exceltur culpa explícitamente de esos problemas de congestión. Sin compartir explícitamente ese diagnóstico, el ministro sí ha reconocido que debe regularse y ha destacado los dos decretos aprobados por el Gobierno para gravar fiscalmente estos alquileres y para obligar al registro de sus usuarios, como en cualquier hotel o apartamento regulado.

De cara al futuro, Nadal se ha referido a tres ejes. En primer lugar, tratar de que el Brexit no perjudique al sector turístico español, dado que su principal mercado es Reino Unido. En segundo lugar, la energía y el cambio climático. En este sentido, ha lamentado la subida de los precios del petróleo, pero ha puesto el énfasis en aumentar la eficiencia de las instalaciones turísticas, para “dar la imagen de un país que cuida el medio ambiente, que aquí no se tira la energía”. En este punto, ha anunciado que su departamento va a “suprimir la figura del sector de carga, de modo que cualquier empresa pueda vender o ceder electricidad para la recarga de vehículos eléctricos”.

En tercer lugar, ha subrayado la digitalización, proceso que se beneficia del hecho de que España tenga la “mejor red de fibra de Europa y la tercera del mundo, que alcanza al 75% de la población” y que es fundamental para el desarrollo de la tecnología 5G, que multiplica la velocidad y la capacidad de las redes actuales de datos. Ha anunciado que el objetivo de su ministerio es que la banda ancha de al menos 30 megabytes llegue al 100% de la población en 2020, “si no con fibra, con otros medios, como el satélite”.

Contención de la oferta turística

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha defendido este martes el modelo de contención de la oferta turística, sobre todo la de apartamentos turísticos, puesto en práctica en la ciudad porque “hay zonas que no pueden crecer más” y los destinos turísticos exitosos, como la capital catalana, corren el riesgo de “matar a la gallina de los huevos de oro”.

En un debate con los alcaldes de San Sebastián, Enego Goia; de Málaga, Francisco de la Torre, el coordinador de la alcaldía de Madrid, Luis Cueto, y empresarios como Ramón Aragonés, consejero delegado de NH, o Abel Matutes, de la cadena Palladium, sobre la gestión de destinos turísticos organizado por el lobby turístico Exceltur, Colau ha defendido la estrategia de su ciudad, fruto de un “estudio exhaustivo” realizado por su equipo al acceder a la alcaldía en 2015. Colau ha recordado que tras ese estudio, constataron que “hay zonas centrales de la ciudad que no pueden crecer más, porque van a dejar de ser ciudad”. Ha mencionado, por ejemplo, la zona de las Ramblas, donde “la población circulante supera a la residente”. “Tiene que haber un límite”, ha afirmado.

Es en esta constatación en la que se justificó una moratoria para la apertura de plazas hoteleras en el centro y también intervenciones contra el fenómeno “disparado” de los apartamentos turísticos. Además de defender que tengan un control fiscal [“no puede ser que unos paguen y otros no”], ha mencionado la molestia que ocasionan a los vecinos y ha defendido que “es importante que la vivienda sea vivienda, para que los vecinos de algunas zonas no sean expulsados”.

Por ello, ha recordado que se incentivó a los dueños de algunos de estos pisos a dedicarlos a alquiler social y, para los que no han querido sumarse a esa estrategia, ha defendido las inspecciones para asegurar que los pisos tengan la licencia municipal y las sanciones a las que no la tengan, incluyendo las multas a las plataformas que no la exijan, punto en el que ha coincidido con los empresarios. “No pueden no responsabilizarse de lo que hay en sus plataformas, no pueden decir que no saben si lo que tienen es legal o no”, ha dicho. Por ello, ha defendido la sanción de 600.000 euros impuesta a la plataforma Airbnb por mantener en su web pisos sin legalizar. “Ahora dialogan más”, ha bromeado.

En el debate, los otros Ayuntamientos también han abogado por medidas contra la proliferación descontrolada de la oferta no reglada, como la exigencia de licencias, y sobre todo, han defendido los planes urbanísticos como “herramienta para la ordenación de los distintos usos de la ciudad”, en palabras de Goia, para quien el objetivo ha de ser “cuidar el destino” y no tanto tener más turistas. En ese sentido, Cueto ha afirmado que, en el caso de Madrid, “no puede pasar de 9 a 18 millones de turistas, es una locura”.

Los empresarios también han celebrado “la actitud beligerante” de los Ayuntamientos hacia la oferta no reglada de apartamentos turísticos,aunque el representante de NH la considera insuiciente. Tanto Matutes como Aragonés se han mostrado partidarios de responsabilizar a las plataformas de alquiler de su oferta, exigiéndoles licencias y, en caso de incumplimiento, imponiéndoles sanciones.