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La red social de la élite médica

Top Doctors ofrece canales 'online' de encuentro entre especialistas y pacientes

Alberto E. Porciani y Lorena Bassas, cofundadores de Top Doctors.
Alberto E. Porciani y Lorena Bassas, cofundadores de Top Doctors.

Hoy en día, todo servicio privado, desde los taxis a los hoteles, es susceptible de ser puntuado. Y hay quien sabe sacarle partido a esto, con una receta a la que añaden inteligencia artificial. La empresa catalana Top Doctors, nacida en 2013, es uno de estos ejemplos; se trata de un directorio que permite conocer los mejores médicos de cada especialidad, puntuados por sus compañeros. Además de poder pedir cita, muchos tienen la opción de teleconsulta –por correo electrónico o videoconferencia– y trabajan en un detector de síntomas. Cierran 2017 con 7,5 millones de euros de facturación, más de 6.000 médicos adheridos y cuatro millones de usuarios solo en España. Y cerca de un 10% de beneficios.

"Soy hija de médico, conozco cómo ha envejecido el sector y lo lejos que están de las tecnologías y también sé lo difícil que es para el paciente localizar un buen médico privado que sepa de tu problema específico", cuenta Lorena Bassas, cofundadora de la compañía y experta en marketing. A su socio, Alberto E. Porciani, lo había conocido en su etapa en Johnson & Johnson; él ejerce como director general, ella se mantiene a la sombra. Bassas dirigía una agencia de comunicación para el sector de salud y allí se dio cuenta del nicho de mercado que ahora cubren con Top Doctors. "Con una simple serie de diapositivas y gracias a los contactos familiares, Lorena fue llamando puerta a puerta y consiguió el apoyo de 40 médicos que invirtieron mil euros; y así arrancamos, con una primera ronda de 40.000 euros", explica Porciani. Han llegado a conseguir 4,5 millones de inversión después de la inyección de un socio estadounidense.

La empresa dice haber invertido más de cinco millones de euros solo en los desarrollos que manejan información encriptada y sometida a controles de privacidad. "Sin un sistema que haga de intermediario, tanto los correos electrónicos como la mensajería se llenan de información que la gente comparte sin pudor pero que pueden ser usados por fuentes anónimas con distintos fines", apunta el directivo, que señala aquí uno de los riesgos del explosivo crecimiento de la salud electrónica. Para ellos, su plataforma sirve para "dar poder al paciente; que tenga toda la información necesaria para poder elegir al médico que mejor sepa de sus síntomas y entre en conexión con él de forma segura", explica Porciani. "Estamos viviendo la revolución digital de la medicina, el paciente 4.0 gestiona o quiere gestionar su salud de forma activa".

No son los únicos que tienen este modelo en el mundo de la salud electrónica. Doctoralia, el primer directorio de médicos, se diferencia en la parte de la teleconsulta. Y hay proyectos de videoconsulta como Vida (de la sueca KRY) que ha aterrizado en España, pero solo dispone de algunas especialidades médicas. Una de sus obsesiones es convertirse en un "estándar". "Es absurdo que un médico tenga 400 aplicaciones, cuando precisamente lo que quiere es facilitarse la vida y no son amigos de la tecnología", explica Porciani. Por eso su intención es que su plataforma tecnológica sirva de estándar a otros desarrollos. Para eso, lejos de cerrar la puerta a las empresas del sector, establecen alianzas con ellas. Como por ejemplo con la española Mediktor, que ha desarrollado una inteligencia artificial que definen como evaluador de síntomas. "Tienen un 95% de acierto y han probado su tecnología en el Clínic de BCN y el Hospital Carlos III.

Aseguran que los doctores quieren estar en la plataforma "por prestigio y porque los que no están asociados a una aseguradora, reciben un alto volumen de peticiones a través de Top Doctors" pero "nadie" puede pagar por estar en el listado; tampoco aseguradoras o farmacéuticas. Su modelo de pago, además del big data (volúmenes de información confidencial que permiten trazar patrones de síntomas y enfermedades), pasa por cobrar una cuota a los médicos que quieran contratar los servicios de la plataforma, como la consulta o la petición de cita. Para captarles cuentan con un equipo comercial de ocho personas. Pretenden hacerse con el 10% de los especialistas de España, porque, según sus cálculos, "sólo uno de cada diez pasa los rigurosos controles para entrar en el directorio".

17 variables

Son casi 17 variables que incluyen los años de experiencia, la formación internacional, si es jefe de servicio de algún hospital público, además son valorados por los colegas de su especialidad. Al contrario de lo que pueda parecer, los mejores médicos no están siempre concentrados en las grandes capitales. "Hay edades variadas y también especialidades de todo tipo entre los mejores médicos de España, porque tenemos una medicina privada de altísimo nivel".

Tienen 10 millones de usuarios en todo el mundo; un 5% han cerrado citas a través de Top Doctors. La empresa nació con vocación internacional, por lo que han crecido en Europa, Estados Unidos, Reino Unido y Latinoamérica a través de abrir nuevos mercados o alianzas. Solo en Barcelona cuentan con casi 100 trabajadores en España; tienen 60 en Latinoamérica, donde operan en los mercados de Colombia, México y Chile. También están en Italia. La idea que late detrás de su expansión internacional, que les ha dado el 60% de la facturación, es conseguir que los pacientes "encuentren al mejor especialista esté donde esté, un turismo de salud bien entendido", explica el director. En estos países la plataforma no siempre funciona igual, se adapta a las necesidades del país. "No está tan desarrollada la telemedicina aquí que en Reino Unido o en Estados Unidos, donde está incluida en los seguros médicos; trabajamos por fases y vamos probando, estamos construyendo mientras avanzamos". Y por ejemplo, en Latinoamérica, colaboran con una ONG sobre el terreno para que los mejores médicos jubilados ayuden a enfermos sin recursos.