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El estreno del bitcoin en la Bolsa de futuros augura nuevas subidas

La divisa electrónica registra alzas en la Bolsa donde los inversores pueden apostar al alza o la baja de la criptomoneda

Madrid / Nueva York

La alerta de una burbuja en torno al bitcoin se ha disparado a la misma velocidad que su cotización fulminaba récord tras récord. Por eso el estreno el lunes de la criptodivisa en el mercado de derivados se esperaba con tanta atención: serviría para medir el interés que esta moneda digital despierta entre los inversores. La prueba ha sido superada: las importantísimas subidas de mañana —para calmar al mercado, hubo dos paradas técnicas— se moderaron a lo largo del día. Pero cerraron al alza: el contrato de futuro a un mes pasó de valer 15.460 a 17.860 dólares.

Portal electrónico del Chicago Board Options Exchange
Portal electrónico del Chicago Board Options Exchange AP

“Es extremadamente difícil dar con algo más volátil que el bitcoin. Pero lo hemos encontrado: los futuros del bitcoin”, aseguró Zennon Kapron, responsable de la consultora Kapronasia, a la agencia Bloomberg. Este tipo de análisis acompañaron el lunes al estreno de la criptodivisa más exitosa del mundo en el Chicago Board of Trade (la Bolsa de Chicago). Al final de la jornada, el contrato de futuro vinculado al bitcoin a tres meses se cambiaba a 18.260 dólares, el de dos meses, a 17.730 y el de uno, a 17.880. Son cifras superiores a las del valor actual de la criptomoneda, pero no exageradas. La lectura de estas diferencias es que los inversores creen que el bitcoin va a seguir revalorizándose, pero a un ritmo no tan extraordinario como el de los últimos meses. El bitcoin ha pasado de valer 1.000 dólares a principio de año a los más de 16.500 a los que el lunes se cambiaba, según Coindesk.

Al margen de las subidas o bajadas, el estreno de la criptodivisa en el parqué de Chicago supone su entrada por la puerta grande en los mercados financieros más importantes del mundo. Los grandes inversores ya pueden apostar al alza o a la baja con el precio del bitcoin. Los primeros contratos de futuros vinculados a la criptomoneda empezaron a negociarse la noche del domingo al lunes en medio de una gran expectación. “Este paso es muy importante. Los inversores podrán a partir de ahora cubrirse frente a potenciales caídas del bitcoin comprando futuros”, asegura David Drake, presidente de LDJ Capital.

Pese al plus de legitimidad ganado el lunes por el bitcoin, este producto sigue generando muchas dudas en el mercado. No está respaldado por ningún bien, ni compañía ni Gobierno o banco central. Y la impresionante subida de las últimas semanas hace pensar a muchos que se trata de la última burbuja que tarde o temprano debe explotar.

El portal del gestor del mercado de derivados registró en los primeros compases de la negociación un tráfico mayor del habitual, por lo que se ralentizó la operación. Pero los sistemas funcionaron. Lo ocurrido el lunes es, en cierta medida, una especie de la legitimación de la moneda virtual por parte de un parqué regulado. Permite a los inversores especular con el precio como hacen con el petróleo o el maíz.

Para la cotización, el mercado de Chicago se apoya en la plataforma Gemini, de los gemelos Winklevoss. El precio de los contratos (para saber si una vez venzan un inversor ha ganado o perdido dinero según el precio a futuro que contrató) se hará en base a un índice que toma como referencia las casas de cambio Bitstamp, GDAX (de Coinbase), itBit y kraken.

Se trata realmente de un paso a lo desconocido. A diferencia de la energía, los cereales, los minerales o las acciones de una compañía cotizada, el bitcoin no está asociado a un producto físico o al rendimiento de una empresa. Tampoco es una moneda que cuenta con el respaldo de un banco central o una economía. Es un activo que existe en una red formada por servidores electrónicos.

La criptomoneda, de hecho, cambia de manos en un mercado sin regular. Su valor rondaba los 14.890 dólares en Coinbase antes de permitirse a los grandes inversores apostar al alza o a la baja en los contratos que adquirían mirando al futuro a corto plazo. Lo que se espera es que al darle más transparencia, este proceso de apertura permita racionalizar el activo y restarle volatilidad.

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