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Báñez acelera las refomas contra la contratación temporal

Empleo quiere pactar con los agentes sociales en tres meses una reducción del número de contratos y una indemnización creciente para los temporales

La Ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha puesto un plazo para pactar cambios en la contratación temporal que frenen su abuso. Se ha comprometido con los sindicatos y las patronales en la reunión que han mantenido este martes a negociar para tener un pacto listo antes de acabar el año. Al comenzar la legislatura, Empleo puso en marcha cuatro mesas de diálogo que hasta ahora han tenido escasos resultados. Ahora Báñez pone sobre la mesa la parte laboral del pacto de Gobierno con Ciudadanos: contrato temporal con indemnización creciente en función de la antigüedad y castigos contra el abuso.

Desde la izquierda: los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y CC OO, Unai Sordo, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y los presidentes de CEOE, Juan Rosell, y Cepyme, Antonio Garamendi
Desde la izquierda: los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y CC OO, Unai Sordo, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y los presidentes de CEOE, Juan Rosell, y Cepyme, Antonio Garamendi EFE

La agenda que ha puesto sobre la mesa la ministra de Empleo, Fátima Báñez, este martes a los agentes sociales no tiene muchas novedades. La desglosó en las primeras comparecencias parlamentarias de esta legislatura y la ha retomado en esta apertura del curso del diálogo social: al contrato con indemnización creciente ha sumado el complemento salarial juvenil (en su variante de ayuda a la contratación para que pueda ser financiado por la Unión Europea), el desarrollo de las estructuras paritarias para la formación y el compromiso de concretar el incremento de financiación del sistema de pensiones.

Pero esta vez hay un añadido: un compromiso de tener algo listo contra la temporalidad "en diciembre". Así lo ha fijado Báñez en la reunión que ha mantenido con los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y CC OO, Unai Sordo, y los presidentes de CEOE, Juan Rosell, y Cepyme, Antonio Garamendi. La mesa en que se tratará las medidas contra el abuso de los contratos temporales se llama mesa por la calidad en el empleo, "y el empleo de calidad empieza por la estabilidad", ha asumido Báñez.

Para lograr esa estabilidad, que en España está lejos de la media europea, el Gobierno ha echado mano del pacto de Gobierno que firmó con Ciudadanos el verano pasado. En ese texto se recoge la reducción de los tipos de contratos a tres (fijo, temporal y de formación). Además, el temporal tendría una indemnización creciente que comenzaría el primer año por una compensación similar a la actual (12 días por año trabajado) y aumentaría cada ejercicio, pasando a 16 días el segundo, y a 20 el tercero, cuando se convertiría en indefinido.

Este cambio, que realmente supone un encarecimiento de la finalización de los contratos temporales (más del 90% de los 20 millones que se firman cada año, se acompañaría de un sistema que castigaría el abuso de la temporalidad, "mediante el incremento de las cotizaciones sociales por desempleo", según el pacto de investidura, y un bonus para las empresas que menos despidan. La propuesta de Báñez a los agentes sociales se completa con el refuerzo de la inspección de Trabajo para perseguir el fraude en la contratación "y revisar el régimen sancionador" para incrementar el coste de los castigos.

A falta de conocer los detalles de la propuesta, el presidente de CEOE, Juan Rosell, ha advertido que las cotizaciones sociales que se pagan en España son de las más altas de los países grandes de la Unión Europea, "solo las supera Francia". En cambio, se ha mostrado menos defensivo cuando se ha hablado de reducir el número de contratos y crear uno temporal con indemnización creciente. Lo ha justificado diciendo que es una tendencia que se está imponiendo en Europa.

Los sindicatos, por su parte, se han mostrado receptivos a la propuesta. A falta de conocer la letra, la música de poner coto a la temporalidad les gusta. "La valoración es positiva", ha afirmado Unai Sordo, de CC OO, a la salida de su primera reunión con Báñez de este tipo, "encaja con los objetivos de los sindicatos". El líder de UGT, Pepe Álvarez, ha dado la bienvenida a esta "nueva metodología", una clara referencia a la fijación de temas de negociación y la delimitación temporal de las mismas: "Es un poco más concreto para la contratación y el salario mínimo interprofesional".

Álvarez hacía referencia al compromiso adquirido por Empleo de comenzar un análisis económico y social antes de revisar el salario mínimo interprofesional, algo que suele hacerse en diciembre. Los sindicatos llevan tiempo reclamando un pacto interanual que fije una subida de este suelo salarial (ahora en 707 euros al mes) hasta el entorno de los 1.000 euros mensuales.

Pese a este recibimiento, ambas centrales han recordado que la negociación colectiva, de la que ellos reclaman su reforma, es otro marco en el que se puede poner coto a la temporalidad.