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El Gobierno francés denuncia un desfase del déficit ‘heredado’

El presidente Macron dice que lo mantendrá por debajo del 3% a base de ahorros

El presidente francés Emmanuel Macron
El presidente francés Emmanuel Macron Getty Images

El Gobierno francés de Emmanuel Macron quería comenzar su mandato con las cuentas claras, pero con lo que se ha topado tras la auditoría encomendada al Tribunal de Cuentas, según denuncia, ha enturbiado sus ánimos: pese a las promesas de control del gasto del ejecutivo socialista de François Hollande, si no se empieza a hacer ajustes, Francia se encamina a un déficit del 3,2% este año y, por lo tanto, a incumplir una vez más sus compromisos europeos. El nuevo Ejecutivo dice que quiere evitarlo a toda costa, aunque eso supondrá, según advirtió este jueves el primer ministro, Édouard Philippe, apretarse el cinturón.

"Nos comprometemos a mantener el déficit en el 3% este año. Lo haremos sin aumentar impuestos, mediante ahorros" en el gasto público, dijo Philippe en una declaración pública en la que compareció con gesto severo. El Gobierno socialista se había comprometido, recordó Philippe, a que su déficit no superaría este año el 2,8% del PIB. Iba a ser un hito ya que, en la última década, Francia ha sobrepasado de forma ininterrumpida el límite de 3% fijado por Bruselas.

Pero el Tribunal de Cuentas al que Macron —que fue ministro de Economía en el Gobierno de Hollande entre 2014 y 2016— había pedido un informe de revisión de cuentas al asumir el Gobierno, hace ahora algo más de un mes, se ha topado con una realidad distinta.

Según advirtió al presentar sus conclusiones, el tribunal que controla las cuentas públicas francesas considera que "si no hay importantes rectificaciones, el déficit público superará en 0,4 puntos del PIB el objetivo de déficit" de 2017. Es decir, 8.000 millones de euros más de lo previsto. O, como dijo el aparentemente indignado Philippe, casi tres veces el presupuesto de Cultura.

"Son 8.000 millones de promesas no financiadas. 8.000 millones de cheques sin fondos", lanzó. Eso es, subrayó el primer ministro, "inaceptable" porque, advirtió, deja al país en una situación de "gran fragilidad" y de falta de compromiso ante sus socios europeos.

Se acercan "decisiones difíciles"

Philippe, que el martes próximo se someterá a una moción de confianza ante la Asamblea Nacional, adelantó que aprovechará esa ocasión para empezar a explicar al hemiciclo cómo piensa "enderezar las cuentas públicas". Según el Tribunal de Cuentas, respetar el acuerdo y no superar el 3% de déficit requerirá de esfuerzos "sin precedentes".

El primer ministro Édouard Philippe no quiso adelantar ninguna medida para ajustar las cuentas, pero dejó clara la dirección. “Hoy en día, el Estado gasta un 20% más de lo que ingresa. Esto no sería aceptado jamás en ninguna empresa ni hogar, ni en ningún otro Estado europeo”, dijo. Su ministro de Economía, Bruno Le Maire, advirtió que se acercan “decisiones difíciles”. El Gobierno debe presentar su presupuesto en otoño.

Al presentar los resultados de la auditoría, el primer presidente del Tribunal de Cuentas, Didier Migaud, pidió una “ruptura” en la elaboración de los presupuestos para evitar la “práctica recurrente” de elaborar sus presupuestos con información “poco sincera” que acaba redundando en una “subestimación de los gastos del Estado”.