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Perú busca inversión para el avance social

El Gobierno del país latinoamericano explica sus planes de futuro en un foro organizado por EL PAÍS

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, saluda a los asistentes al foro 'El Perú del Futuro', acompañado por el presidente de PRISA y EL PAÍS, Juan Luis Cebrián.
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, saluda a los asistentes al foro 'El Perú del Futuro', acompañado por el presidente de PRISA y EL PAÍS, Juan Luis Cebrián.

La Real Academia Española recoge "valer un perú" como "ser de mucho precio y estimación". En las dos últimas décadas, el país latinoamericano se ha ganado cada vez más ese aprecio por parte de los inversores, impulsado por una economía que ha crecido un 142% en los últimos 20 años (un 3,3% en 2016) y cuya inflación, antes endémica, se ha estabilizado en torno a un 3% anual en los últimos ejercicios. Eso se refleja en que, en los últimos 10 años, siete millones de peruanos (de una población de casi 32 millones) han salido de la pobreza.

Sería injusto, no obstante, obviar los muchos problemas que aún tiene que enfrentar el país latinoamericano. Un 20% de los peruanos sigue siendo pobre, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática de Perú. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo alerta de que uno de cada dos empleos es vulnerable y uno de cada tres niños entre 5 y 14 años trabaja. Catástrofes naturales como el fenómeno de El Niño costero del pasado verano austral (que causó más de 90 muertes y daños por más de 3.000 millones de dólares) dejan regularmente en evidencia las deficiencias del país en materia de infraestructuras, de transporte, de agua y saneamiento y de salud pública.

El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, a un mes de cumplir su primer año en el cargo, ha propuesto como solución a esos problemas una "revolución social", sostenida por políticas fiscalmente responsables y una puerta abierta a las inversiones internacionales. Es para exhibir esos progresos y desgranar los planes para su Gobierno que Kuczynski, en su primer viaje a España, acudió con varios de sus ministros al foro El Perú del futuro, organizado por EL PAÍS con el patrocinio de Enagás, Iberia, Repsol y Telefónica.

"Quizás 'revolución social' sea una forma algo exagerada de decirlo", explicó el presidente peruano en su conversación con el presidente de PRISA y EL PAÍS, Juan Luis Cebrián. "La diferencia con las propuestas tradicionales es que necesitamos la fuerza económica. Si no la tenemos, no vamos a llegar". Igualmente, Ku­czynski midió la magnitud del reto. "Quien ha visitado Perú sabe que todavía hay mucha pobreza. El Estado no está presente en todo el país. Y no es que no tengamos los recursos. Lo que no tenemos es una buena organización".

Prestigio cultural

No solo es el buen desempeño económico lo que ha atraído a Perú a los ojos del mundo. 3,2 millones de turistas conocen cada año la variedad de los paisajes peruanos —tradicionalmente categorizados en costa, sierra y selva— y una gastronomía que ha hecho que Lima sea la única ciudad en el mundo con dos restaurantes entre los 10 mejores de la revista Restaurant. Por otra parte, los más de tres millones de peruanos que viven fuera del país, además de enviar remesas, contribuyen a difundir una cultura con una poderosa base indígena e influencias de tres continentes.

El presidente hizo hincapié en el contraste entre la prosperidad económica que ha ganado el país y sus urgencias sociales. "Tenemos grado de inversión para las agencias internacionales, pero no tenemos grado de inversión en servicios básicos", argumentó.

Asistentes al foro 'El Perú del futuro', en el Casino de Madrid.
Asistentes al foro 'El Perú del futuro', en el Casino de Madrid.

"Lo más importante es buscar nuevas fuentes de crecimiento", señaló el ministro de Economía y Finanzas de Perú, Alfredo Thorne. "Hemos tenido la suerte de tener un sector minero muy dinámico. Pero ya dijimos en la campaña que eso no podía ser permanente". "Desde principios de los noventa hasta los dos mil tuvimos un crecimiento muy fuerte", confirmó el presidente peruano, "pero ahora estamos en una etapa de cierto agotamiento. Necesitamos cambiar el modelo".

Kuczynski resaltó lo prioritario de este cambio de rumbo para sostener la economía peruana en el futuro, especialmente para un país que, tras décadas siendo uno de los más jóvenes del continente, envejece a marchas aceleradas. "Hay una enfermedad que se llama progeria, que es hacerse viejo antes de haber crecido", afirmó el presidente. "Tenemos que empezar a cambiar; si no lo hacemos, vamos a tener problemas".

¿Cuál es el motor de ese cambio? "La primera fuente de crecimiento es la infraestructura", apuntó Thorne. "Atraer y conectar inversiones en puertos, aeropuertos y carreteras, que deberán darnos un impulso al crecimiento de alrededor de un punto del PIB y son la mejor forma de unir al país. Hay proyectos como el de la línea 2 del metro de Lima, y una línea de tren de 485 kilómetros entre Barranca e Ica".

Pero la apertura de los mercados no se limita a las infraestructuras de transporte. "También nos interesa invertir en energía, telecomunicaciones, agua y saneamiento", continuó el ministro Thorne. "Luego, atajar la informalidad, que substrae crecimiento: dos de cada tres trabajadores en Perú es informal, con un tercio del sueldo y un tercio de la productividad".

El escándalo Odebrecht, la revelación de que la constructora brasileña regó de millones a políticos a lo largo y ancho del continente americano, ha golpeado en la línea de flotación de la política peruana. Pero para Thorne, la vigilancia adicional sobre los contratos públicos facilita las cosas para los candidatos honrados. "El presidente ha dicho que somos un Gobierno transparente", señaló el ministro. "Somos los primeros que hemos invitado a pensar en términos de transparencia, y que todas las empresas sean tratadas por igual". "Lo que tenemos que hacer es ocuparnos de tener estándares respetados en el sector público y privado", afirmó Ku­czynski.

El objetivo, según Thorne, es "dentro de un contexto de transparencia y control, facilitarle la vida a los inversores y facilitar la inversión en Perú". Esto incluye al sector minero, responsable de dos tercios de las exportaciones peruanas en 2015. "Necesitamos seguir atrayendo inversión minera", señaló Thorne. "Le hemos puesto demasiadas trabas a la inversión privada. Hemos hecho un cambio legal muy importante para rehacer el marco regulador de las asociaciones público-privadas".

Uno de los pilares de esa apertura a la inversión es la participación en las redes del comercio global. "Somos más sensibles al crecimiento del comercio y a los precios de las materias primas que a los tipos de interés. La lección aprendida es que necesitamos una mayor diversificación de nuestro comercio", apuntó Thorne.

Todo esto reforzado por una apuesta por forjar alianzas políticas y comerciales. "Perú no tiene una nueva política exterior", alerta el ministro de Exteriores, Ricardo Luna. "Tiene una política de Estado que responde a los nuevos estímulos. Es un marco de tranquilidad y libertad de maniobra estupendo".

"Las empresas españolas pueden y deben ir a Perú", recomendó el ministro español de Economía, Luis de Guindos. "Tiene unos fundamentos muy claros de política económica que han contenido la inflación y el déficit, de forma que la competitividad del país se pone de manifiesto a pesar de la dependencia de las materias primas". "Es un mercado interesante con enormes posibilidades".

De izquierda a derecha, Javier Ayuso, adjunto al director de EL PAÍS; Trinidad Jiménez, directora de Estrategia Global de Asuntos Públicos de Telefónica; Antonio Llardén, presidente de Enagás y María Victoria Zingoni, directora general de downstream [refino y distribución] de Repsol.
De izquierda a derecha, Javier Ayuso, adjunto al director de EL PAÍS; Trinidad Jiménez, directora de Estrategia Global de Asuntos Públicos de Telefónica; Antonio Llardén, presidente de Enagás y María Victoria Zingoni, directora general de downstream [refino y distribución] de Repsol.

Los inversores que ya están en el país latinoamericano y que acudieron al foro se mostraron seguros de su compromiso con Perú. "Hemos creado empleo y contribuido a la economía con inversiones de 130.000 millones de euros", consideró la directora de Estrategia Global de Asuntos Públicos de Telefónica, Trinidad Jiménez. "Digitalizamos el país en plena ola de terrorismo de los años noventa, en circunstancias muy difíciles. Todo eso demuestra que estamos para quedarnos. Nos sentimos a gusto en el país y con su futuro".

"Para nosotros Perú sigue siendo una gran oportunidad de crecimiento", señaló María Victoria Zingoni, directora general de downstream [refino y distribución] de Repsol. "Es uno de los pocos países en los que Repsol está presente en toda la cadena de valor, desde la extracción de petróleo hasta las estaciones de servicio".

"En nuestra línea de negocio, que son los gasoductos, no tenemos más remedio que tener un compromiso a largo plazo, porque literalmente enterramos nuestros activos", indicó Antonio Llardén, presidente de Enagás. "El crecimiento medio de Perú es mayor que el de la media europea y mundial, y con todos los matices que haya que ponerle, tiene una gran seriedad desde el punto de vista político y jurídico".

Digitalización

"Perú puede confiar en su futuro", señala Jiménez. "Pero aparte de la revolución social, el Gobierno debe incorporar a su discurso la digitalización de la economía, que ha de ser la clave de su crecimiento. Las infraestructuras digitales le permitirán dar un salto cualitativo e incorporarse a la cuarta revolución industrial a pie de igualdad con otros países".

"Se habla mucho de que el gas natural es bueno para los consumidores, pero la clave de la industrialización de un país es tener energía barata y eficiente, y el gas natural es perfecto para ese papel", afirma Llardén. "Pocos países tienen reservas de gas para 100 años como tiene Perú. Es una riqueza que hay que monetizar y utilizar".

"Ya somos el grupo privado por facturación más grande de Perú, pero tenemos oportunidades para crecer, porque el consumo de productos de petróleo por habitante continúa siendo muy bajo", apunta Zingoni. "Tenemos importantes reservas de gas y estamos explotando los yacimientos de Kinteroni-Sagari y Camisea". La energética española produce el equivalente a 46.286 barriles de petróleo diarios y tiene unas reservas probadas de 434,2 millones de barriles.