Airbnb dobla su apuesta por China pese al fracaso de otros gigantes de Silicon Valley

El portal de alquileres turísticos estrena nuevo nombre en el país para facilitar su pronunciación en mandarín

El consejero delegado de Airbnb, Brian Chesky, presenta la nueva marca de la empresa en China.Vídeo: REUTERS

Airbnb no parece tener miedo a China, un país en el que Sillicon Valley tiene éxitos a cuentagotas. El portal ha anunciado este miércoles que redobla su apuesta en el gigante asiático tanto en inversión como número de empleados para sacar tajada en el que ya es el mayor mercado turístico del mundo. La compañía apuesta además por una renovación de su imagen con el objetivo de facilitar la legibilidad de su marca en mandarín.

Airbnb, en China, es ahora "Aibiying". El nuevo nombre significa literalmente "bienvenidos a unos y otros con amor" y trata de mantener ciertos paralelismos con la fonética de la marca en inglés. La empresa explicó, en un comunicado, que planea doblar la cifra de inversión en China -aunque sin concretar cifras- y ampliar su personal en el país de 60 a 180 personas este año. "Hay una nueva generación de viajeros chinos que quieren ver el mundo de una forma completamente diferente. Esperamos que Aibingyi tenga un eco amplio entre ellos", aseguró el consejero delegado de la compañía, Brian Chesky, en Shanghái, según informa la empresa en un comunicado.

El portal tiene más de 5,3 millones de clientes de nacionalidad china, que en su gran mayoría utilizan sus servicios cuando viajan fuera. Ahora la plataforma pretende aumentar el número de pisos en oferta dentro del país, ahora aproximadamente 80.000 en las principales ciudades. La empresa es la tercera en cuota de mercado en el gigante asiático, tras las plataformas locales Tujia y Xiaozhu. La empresa estadounidense quiso, de hecho, hacerse con el control de esta última, pero las conversaciones no fructificaron. En comparación, Tujia tiene más de 430.000 apartamentos y cubre 312 urbes.

China, como país más poblado del mundo, es un suculento mercado para las grandes firmas de Sillicon Valley. Pero sea por razones políticas o por la dura competencia de los competidores locales, pocas han logrado triunfar. Facebook, Instagram, Twitter o Google no son accesibles desde el país porque no han dado su brazo a torcer frente al Gobierno chino, que quiere mantener un control férreo sobre las redes sociales para censurar búsquedas sobre temas sensibles. Otras como WhatsApp, Amazon o Uber sí pueden ser usadas, pero han sucumbido a la competencia local. Especialmente significativo es el caso de la aplicación de alquiler de coches con conductor, que fue absorbida por su rival Didi (solamente en el mercado chino) tras una durísima guerra de precios.

En el caso de Airbnb, que opera en el gigante asiático desde el año 2014, la empresa se ha sometido a estrictas regulaciones de las autoridades chinas, entre las cuales está la obligación de almacenar los datos de sus clientes en un servidor local porque si un día Pekín los necesita, pueda tener acceso a ellos.

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