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La patronal pide revisar el papel de los liberados sindicales y bajar cuotas sociales

Crece la tensión entre la CEOE y los sindicatos en la negociación salarial

La negociación salarial está paralizada. El acuerdo de negociación colectiva para 2015-2017 contenía guías para los primeros dos años. El tercero tenía que pactarse en 2016, pero ese acuerdo no ha llegado. En 2017 aún ni se han visto para abordarlo. Mientras tanto la tensión crece en la calle —los sindicatos se han concentrado ante las patronales— y en los despachos: la semana pasada intercambiaron cartas en tono duro. La primera partió de CEOE y Cepyme, que reprochó a los sindicatos no responder a sus propuestas y plantea “adecuar las garantías de los representantes de los trabajadores”, bajar cotizaciones y “flexibilizar” los contratos temporales y a tiempo parcial. UGT y CC OO respondieron afeando “las formas” y rechazando “los contenidos”.

Un grupo de sindicalistas, entre los que está el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, se manifiesta ante la sede de CEOE
Un grupo de sindicalistas, entre los que está el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, se manifiesta ante la sede de CEOE EL PAÍS

A cada día que pasa —y con cada nuevo dato de IPC— la posibilidad de que haya un acuerdo salarial para 2017 se aleja. Los sindicatos, UGT y CC OO, y las patronales, CEOE y Cepyme intercambiaron cartas en las que se constata la zanja abierta. Y esta va más allá de la subida de sueldos para este año, en el que los primeros reclaman un incremento entre el 1,8% y el 3% y los segundos ofrecen una subida máxima del 1,5% sin fijar un suelo mínimo.

“Desde hace muchos meses os venimos diciendo, que respecto a la negociación colectiva y otros temas de ámbito laboral y económico, no solo hemos de hablar de las recomendaciones salariales”, comienza la carta de 13 páginas de las patronales, remitida el 22 de febrero y firmado por los máximos representantes de CEOE, Juan Rosell, y Cepyme, Antonio Garamendi. Luego reprochan no obtener respuesta “Al no recibir contestación…” y pasan a desglosar en 12 páginas un catálogo de sendos temas.

En el primero, con el título “Interlocutores sociales”, se propone “la evaluación de la realidad y eficiencia de la representación, en especial en relación al número de horas” y “la adecuación las de las garantías de los representantes a las nuevas realidades, con especial referencia al crédito de horas mensuales retribuidas”. Aunque no lo dice abiertamente, no parece probable que la patronal reclame abrir este tema para incrementar el número de horas de representación sindical retribuida.

En otros apartados, los empresarios piden un cambio profundo en formación: “La empresa paga y debe decidir sin intermediarios de ningún tipo”. También lo reclaman en contratación, donde hablan de racionalizar las modalidades contractuales “ya sea simplificando y/o creando nuevos tipos”, un nuevo contrato para jóvenes, “flexibilizar el actual sistema de contratación temporal causal” o “mejorar el contrato a tiempo parcial, posibilitando una distribución más flexible y eliminando formalismos innecesarios”. En el siguiente apartado Seguridad Social- la patronal retoma uno de sus adagios más clásicos, la reducción de cotizaciones sociales. El listado detallado se completa con la petición de que las mutuas puedan dar el alta en las incapacidades temporales o una ley de huelga.

La propuesta patronal provocó un gran enfado en UGT y CC OO, subrayan en ambas centrales. Y al día siguiente respondieron: “Ni por las formas ni por los contenidos podemos estar de acuerdo”, arranca la misiva, en la que recuerdan que fueron ellos, “en la reunión que mantuvimos el 6 de octubre”, los primeros que hablaron de incluir más temas en la negociación que los meramente salariales. Dan más fechas para sostener su posición, y admiten que luego les remitieron “un listado de temas que escasamente se corresponde con lo comprometido el 6 de octubre y que tampoco tiene relación con el remitido ahora [por el miércoles]”. “Da la sensación de que en cada reunión o en cada documento se parte del punto cero”, continúan, para concluir que las patronales están “mareando la perdiz”.

No solo en la introducción, también en aspectos concretos, la respuesta sindical es contundente. “Recuperáis hasta la idea de ‘contrato juvenil’ que tantos problemas causó a finales de los ochenta del siglo pasado”. Sin mencionarlo abiertamente, hacen una referencia a la huelga general del 1988, que tuvo su detonante en un plan juvenil de empleo. “Todas las medidas se orientan en la dirección de mejorar la competitividad de las empresas a cosa de [...] mayor precarización de las condiciones de trabajo”, continúa, reprochando el “marcado tono antisindical” de algunas propuestas de “reducir derechos sindicales”.

En varios puntos más, la carta de los sindicatos acusa a la patronal de dar bandazos en las negociaciones: “En materia de convenios, en nada se corresponde con lo que vosotros afirmasteis en la reunión del pasado 13 de febrero en presencia de la ministra de Empleo”.

Fuentes de la patronal explicaban ayer que con su documento buscan “hablar de todo. No solo de lo que ellos digan. Sin vetos”. También admitían, recordando las referencias constantes a la huelga general del líder de UGT, Pepe Álvarez, que la tensión ha subido en las últimas fechas: “Han venido a manifestarse a la puerta de nuestra casa”. Desde uno de los sindicatos mayoritarios, se respondía: “Toca todos los palos que no tocó la reforma laboral”.