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Las pensiones perderán siete puntos de poder de compra en 10 años, según la Airef

El supervisior fiscal calcula que el déficit de la Seguridad Social en 2017 será del 1,7% del PIB

El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal.

La precaria situación financiera de la Seguridad Social provocará la pérdida de unos siete puntos de poder adquisitivo a las pensiones entre 2013 y 2022. Esta situación abocará a que el mecanismo de revalorización anual solo permita el mínimo incremento previsto, el 0,25%, al menos hasta 2022, según ha explicado el presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), José Luis Escrivá, en su comparecencia ante la comisión del Pacto de Toledo en el Congreso de los Diputados este miércoles.

El organismo independiente que supervisa las cuentas públicas está preparando un documento sobre la situación financiera de la Seguridad Social y sus previsiones para los próximos ejercicios. El trabajo estará listo en los próximos meses, pero su presidente, José Luis Escrivá, ha adelantado algunos datos en la comisión del Pacto de Toledo en el Congreso. Dos de ellos son los que atañen al poder adquisitivo de las pensiones entre 2013 y 2022 y a la actualización anual de las mismas, “sin medidas adicionales”, pero adelantó alguno más.

Escrivá pide más transparencia a la Seguridad Social

La Airef advertía ayer que las previsiones económico tiene un “alto grado de incertidumbre”. No obstante, su presidente, José Luis Escrivá, pidió a la a la Seguridad Social que se involucre “en los ejercicios proyectivos incorporando sus conocimientos y fuentes de información”.

A la vez, reclamó más transparencia al instituto previsor y que “sean más transparentes y pierdan el miedo a poner encima de la mesa” los datos. Recordó Escrivá que los responsables de Empleo tienen el compromiso de hacer públicos sus proyecciones a cinco años.

Ahora cada año el Gobierno solo hace público cuanto van a subir las pensiones. Pero el Ejecutivo no divulga el resultado del índice de revalorización en que se toman las previsiones durante un periodo de 11 año ni los datos que ha utilizado en la fórmula. Esta toma como año central aquel en que se aplicará la revalorización, es decir, el siguiente al año en que se efectúa el cálculo, lo que implica que tanto para ese ejercicio como para los siguientes, el Ejecutivo parte de previsiones. 

Uno de ellos fue el vaticinio del déficit de la Seguridad Social para este año, prácticamente el mismo que en 2016, el equivalente a un 1,7% del PIB. Otra cifra adelantada también es un pronóstico sobre los números rojos de los siguientes ejercicios, en torno al 1,5% —“sin medidas adicionales”, latiguillo con el que acompañaba casi cada previsión—. Estas dos cifras abarcan también las cuentas de los servicios públicos de empleo y del Fogasa, no solo del sistema público de pensiones.

Al lanzar el pronóstico de retroceso de pérdida de poder adquisitivo, Escrivá advirtió que esto no implica que la caída vaya a suponer un movimiento paralelo de las pensiones respecto al salario medio, que mantendrá su relación actual. Un punto que se desprende de las cifras de la Airef es que en realidad la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones será mayor si se toma como punto de partida este año, 2017. El supervisor fiscal enmarca su cálculo en los diez años comprendidos entre 2013 y 2022. Tomando como referencia la inflación media de cada ejercicio, como hace la Airef, entre 2013 y 2016, los pensionistas han ganado entre 0,95 y 1,95 puntos de poder adquisitivo (en 2013, la subida fue del 1% para quienes cobraban una pensión superior a los 1.000 euros y del 20% para el resto).

El presidente de la Airef, en una intervención loada por todos los grupos parlamentarios, puso énfasis en señalar que las previsiones económicas a largo plazo tienen un alto margen de incertidumbre. “Las herramientas y datos de las que disponemos no son suficientemente precisas para hacer proyecciones certeras en el largo plazo”, subrayó. Muchos de los cálculos que se utilizan para hablar de la sostenibilidad del sistema de pensiones tienen un horizonte que se sitúa en 2050 ó 2060, y ahí se situaba la advertencia. Al hilo, de este argumento, Escrivá también ha reclamado a la Seguridad Social que se involucre “en los ejercicios proyectivos incorporando sus conocimientos y fuentes de información”.

Antes de esta comparecencia, habló ante los diputados Manuel Lagares, catedrático de Hacienda Pública, que propuso reducir las cotizaciones sociales al 10% (ahora superan el 30% de la base de cotización). Para compensar, pidió un aumento del IVA de entre dos y cuatro puntos. Por último, recomendó cambiar el sistema actual sustancialmente al defender un sistema de cuentas nocionales: cuentas individuales y virtuales donde se reflejan las cotizaciones de cada trabajador.

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