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Extremeños y catalanes, los que más presión fiscal autonómica soportan

Los ciudadanos de Canarias, Navarra, Ceuta, Melilla y País Vasco abonaron una factura fiscal sensiblemente menor

Conferencia de presidentes autonómicos de 2012.
Conferencia de presidentes autonómicos de 2012.

Extremadura, Cataluña y Asturias son las comunidades que someten a mayor presión fiscal a sus ciudadanos. Según los datos de las balanzas fiscales publicadas por Hacienda, estas autonomías suben más los impuestos que el resto. De ahí que cada extremeño abonase 199 euros más de media en 2013 por las tarifas autonómicas o los tributos propios vigentes en su región. Los catalanes figuran segundos en esta lista, con 165 euros por persona y año. Y los asturianos aparecen terceros con 161 euros. Por el contrario, Canarias, Navarra, Ceuta y Melilla y País Vasco son los territorios donde más se bajan los impuestos.

En 2013, año de referencia de los últimos datos elaborados según el Sistema de Cuentas Públicas Territorializadas —ideado por el director de Fedea, Ángel de la Fuente—, los canarios vieron rebajada su factura fiscal en 783 euros de media per cápita respecto a lo que habrían abonado solo con las tarifas vigentes en la legislación nacional. Los navarros se ahorraron 427 euros por cabeza, tan sólo un euro más que los ceutíes y melillenses. Y los contribuyentes vascos obtuvieron un descuento fiscal de 377 euros por habitante.

Entre lo que soporta un extremeño y un canario, la diferencia en tributos pagados alcanza los 982 euros al año. Estas disparidades tan abultadas son el resultado de la capacidad normativa de los Gobiernos autonómicos para crear nuevas figuras tributarias y modificar sus tramos de los impuestos estatales. No obstante, en el caso de los territorios que presentan tributos más bajos, coincide con unas circunstancias extraordinarias que no reúnen el resto: por una parte, las comunidades forales gestionan sus propios impuestos y luego sólo pagan un cupo al Estado por los servicios que les presta. A la luz de estos datos, este sistema, tal y como está configurado, arroja unas dividendos fiscales muy generosos para vascos y navarros a pesar de tratarse de unas comunidades con una renta per cápita superior a la media.

Por otra parte, los canarios gozan de una tributación indirecta muy baja porque en lugar de IVA y Especiales soportan un impuesto propio conocido como IGIC (Impuesto General Indirecto Canario) y que resulta bastante menos oneroso. Finalmente, por su condición de localidades extrapeninsulares, Ceuta y Melilla también consiguen diversos beneficios fiscales que permiten a sus ciudadanos desembolsar menos impuestos de los que desembolsarían si en todo el país estuviesen vigentes las mismas tarifas fiscales y los mismos impuestos.

Aparte de estos enclaves favorecidos por unas condiciones especiales, las únicas comunidades que en 2013 bajaron los impuestos a sus contribuyentes fueron Castilla-La Mancha y Madrid, dos autonomías entonces gobernadas por el PP y que mantenían los impuestos más bajos pese a enfrentarse a unas restricciones presupuestarias severas y sufrir déficit en sus cuentas públicas. Los manchegos y madrileños abonaron a sus haciendas regionales unas cantidades más bajas, en concreto 60 y 40 euros menos al año, respectivamente.

Además de Extremadura, Cataluña y Asturias, otras dos autonomías destacan por demandar un mayor esfuerzo fiscal a sus contribuyentes: Baleares, con 145 euros anuales más, y Cantabria, con 123 euros más al año.

Dada su mayor capacidad recaudatoria, Cataluña es en términos absolutos la comunidad que más dinero ingresa por sus tipos e impuestos más altos. En total, en 2013 se embolsó 1.246 millones de euros, 337 millones más que en el año anterior. En segundo lugar por cantidad total ingresada se sitúa, aunque muy por detrás, Andalucía, que recaudó ese año 635 millones, casi el doble que los 361 millones obtenidos en 2012. Y Valencia ocupa la tercera plaza con 348 millones, cifra que casi duplica los 176 millones del ejercicio previo. En medio de los apuros presupuestarios y la caída de la recaudación, estas alzas indican que las autonomías subieron con fuerza sus impuestos.

En cambio, curiosamente Extremadura redujo en 2013 la tributación para ingresar 218 millones de euros frente a los 265 millones recaudados en 2012. Las rebajas fiscales que aprobó en 2013 el Gobierno de la comunidad, dirigido entonces por el popular José Antonio Monago, aliviaron un poco la elevada presión fiscal de los extremeños.

Menor carga tributaria

En el otro lado de la balanza en términos absolutos, la comunidad que en 2013 ahorró más impuestos a sus ciudadanos fue Canarias con 1.653 millones, seguida de País Vasco con 825 millones, Navarra con 274 millones y Madrid con 271 millones. Si se compara con los registros de 2012, Canarias aprobó en 2013 una severa alza tributaria que le sirvió para captar 787 millones por encima del ejercicio anterior.

Una vez se tienen en cuenta estas divergencias en el recibo fiscal, se puede afirmar que los españoles sufren una mayor o menor carga tributaria en función de dónde residen. De acuerdo con el Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral de 2014 confeccionado por el Registro de Economistas y Asesores Fiscales, cada autonomía sigue legislando "de forma independiente y caótica". Aun así, las arcas regionales apenas logran con ese sobreesfuerzo fiscal alrededor de un 2% del total de recursos impositivos obtenidos en una comunidad.

Las diferencias entre comunidades por impuestos, cada vez mayores

J. S. / A. M., Madrid

El Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral de 2014 ofrece algunos apuntes que justifican los números de Hacienda. Por ejemplo, Cataluña, Andalucía o Asturias tenían en 2013 los tipos máximos más altos del IRPF, con un 56% para el tramo más alto de renta, mientras que Madrid lo gravaba con un 51,5%.

En el Impuesto de Patrimonio, Cataluña destaca de nuevo por rebajar a 500.000 euros el mínimo exento frente a los 700.000 generalizados en el resto de comunidades. Madrid sobresale en este apartado por ser la única que lo bonificaba al 100%.

La comunidad madrileña es también la que fijaba un tipo menor para el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, un 6%. En cambio, la mayoría de las comunidades (Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia y Comunidad Valenciana) han subido las tarifas, estableciendo muchas de ellas incluso dos o tres tramos a partir del 8% y hasta el 11%, como es el caso de Extremadura.

En Sucesiones y Donaciones, casi todas las comunidades lo bonifican al 99% para los hijos menores de 21, aunque algunas como Andalucía, Asturias, Extremadura o Castilla y León solo hasta determinado importe, por lo general 175.000 euros. Por el contrario, Cataluña y la Comunidad Valenciana son las regiones que mantienen un régimen más duro respecto a las herencias y donaciones.

A todas estas tarifas hay que sumar la gran cantidad de tributos creados por las Comunidades. Casi todas han impuesto un canon de saneamiento por la depuración del agua. Muchas han puesto en marcha gravámenes medioambientales de lo más diverso: desde hacer tributar por los residuos o la emisión de gases a la atmósfera hasta cobrar por las bolsas de plástico de un solo uso en Andalucía o por el impacto visual de las torres de alta tensión y las antenas de televisión y telefonía en La Rioja.

Los sujetos susceptibles de gravamen abarcan desde depósitos de bancos a premios del bingo, tragaperras o tierras infrautilizadas. En 2013, Cataluña destacaba, con Andalucía, por tener el mayor número de impuestos propios, entre ellos uno sobre grandes establecimientos comerciales y sobre estancias en establecimientos turísticos. En total, en 2013 las autonomías sumaban 70 tributos propios aprobados en virtud de su capacidad normativa.

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