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Torrot Gas Gas apuesta por la moto eléctrica y salta al mercado de EE UU

La empresa, surgida de la unión de dos míticos fabricantes de bicis y motocicletas, espera elevar su facturación desde 2 a 20 millones de euros este año

Un mundo urbano, eléctrico y cool. Otro con olor a gasolina, off road, motero. Estos son los ingredientes de Torrot Gas Gas, la empresa fabricante de motos verdes para la ciudad y de combustible para trial y enduro. Un cóctel que, bajo las riendas del catalán Iván Contreras, espera facturar este año 20 millones de euros y empieza a dar sus primeros pasos en solitario en EE UU, la meca de los deportes extremos sobre dos ruedas. La planta de Salt (Girona) producirá 6.000 unidades de los cinco productos que tiene en cartera para finales de este año. El 90% para exportación.

Operarios de la fábrica de Torrot en Salt ensamblan una moto. Ver fotogalería
Operarios de la fábrica de Torrot en Salt ensamblan una moto.

Ambas marcas eran legendarias. Torrot, una firma vasca, comenzó a fabricar bicicletas en 1948 y lo hizo por casi cuatro décadas. En 2011 reabrió en Mataró (Barcelona) hasta que en 2015 fue adquirida por Contreras. La fama de Gas Gas, por su parte, traspasó fronteras y sus motos de dos y cuatro tiempos llegaron a ser líderes mundiales en sus respectivas categorías. En 2014, la empresa gerundense salió a concurso de acreedores al no poder renegociar su deuda. Torrot y el Fondo Black Toro Capital (BTC) la adquirieron por 9,6 millones de euros.

Trabajo acelerado

"El juez nos entregó la empresa a principios de este año y levantamos la planta en dos meses. En abril salieron las primeras unidades de Gas Gas para los compradores de siempre, especialmente italianos, franceses, ingleses y alemanes. Ya hemos entregado 900 motos", explica Contreras. La planta de Salt, con 12.000 metros cuadrados, unifica la producción de Torrot y de Gas Gas con 84 empleados, de los que 64 eran de la plantilla de la empresa gerundense.

Contreras recuerda que se embarcó en el negocio de la antigua fábrica de motocicletas como una manera de ampliar la producción de Torrot, constreñida por el tamaño de la planta de Mataró. El éxito de su scooter eléctrico Muvi hizo que se recibieran pedidos de 50 concesionarios y 20 importadoras. La planta barcelonesa ahora sólo alberga la división de I+D, con un equipo de 12 personas para ambas familias de productos y las oficinas centrales de ambas compañías, que comparten estructura directiva. La pequeña división que se dedica a proyectos de smart city y sensorización está en Sevilla, en sociedad con el Instituto Andaluz de Tecnología.

Una parte importante de los 15 millones de euros aportados por Contreras y BTC han ido a parar a las competiciones de trial y enduro, básicas para que Gas Gas recupere su fuerza. Fichajes de corredores como Arnau Farré, Jonathan Barragan, Diogo Ventura o Sandra Gómez se encargan de hacer el trabajo de promoción. Una estrategia que ayuda a reflotar a Gas Gas y da a conocer a Torrot, con menos presencia internacional. "Ambas marcas tienen muchas sinergias comerciales y sus canales de distribución no se pisan, al contrario, se complementan", explica Contreras.

Es en ese particular cóctel donde el director general de la empresa ve el camino. "La tecnología de Torrot tiene que llegar a Gas Gas", adelanta Contreras. La Muvi, por ejemplo, es un producto innovador no solo por sus prestaciones eléctricas (una autonomía de 110 kilómetros, con batería extraíble y con una mejor eficiencia de los ciclos de carga) sino por su sensorización. A la salida de la fábrica, este vehículo ya cuenta con 62 sensores que permiten el control desde el teléfono inteligente y el comprador puede personalizar algunos más. Estos recogen datos, por ejemplo, sobre la contaminación, el estado de la batería o permiten hacer revisiones técnicas remotas o alertar al cliente sobre posibles fallos. Las motos para niños tienen un control parental, que determina el radio en el que puede ser usada, por ejemplo. Estas soluciones llegarán pronto a las enduro y trial. El camino también se hará a la inversa. "Gas Gas le aporta a Torrot capacidad de fabricación y el conocimiento sobre cómo hacer buenas motos", dice Contreras.

Torrot prevé vender este año unas 2.500 unidades de Muvi. Se trata de un producto en el que hay puestas muchas esperanzas debido al auge de empresas de sharing que los expertos ven en el horizonte. "Tenemos consultas de muchas ciudades y habrá noticias en este sentido dentro de muy poco", dice Contreras. Su producto tiene la característica de no necesitar un poste de recarga sino que las baterías son extraíbles, lo cual da flexibilidad a la hora de diseñar un sistema de motos compartidas en la ciudad.

El año pasado la empresa facturó dos millones de euros. Las previsiones para este año son llegar a los 20 millones de euros. Este año saldrán unas 6.000 unidades entre bicis y motos verdes y de gasolina. Unas 400 tendrán como destino el mercado de los Estados Unidos, que Contreras ha querido asumir de manera directa. Hasta ahora Gas Gas tenía tres importadores diferentes y los ha unificado bajo una dirección de operaciones. Ahora está montando la red de compradores. Torrot también tiene espacio. "Se trata de un tema más de movilidad y de business to business con productos para sharing en campos universitarios o ciudades como San Francisco o Nueva York".

El sueño de California

California y Nueva Jersey son los Estados donde la empresa ve más potencial. El primero, especialmente, por ser el sitio donde están los competidores en el segmento de enduro y muy incipiente de trial. Contreras dice que a medio plazo no descarta abrir un centro de ensamblaje en Norteamérica o México. El producto allí, sin embargo, tendría que ser especial. "El mercado tiene unos gustos específicos en off road", explica. "Y un producto eléctrico necesitaría más autonomía, porque todo está más lejos y están acostumbrados a trayectos más largos".

La empresa dedica tres millones de euros para el desarrollo de nuevos productos. A punto de salir del horno está la nueva moto de dos tiempos de Gas Gas, que se presentará en noviembre en EICMA, el Salón Internacional de la Moto en Milán. Contreras explica que ve en ese nicho de mercado un lugar para ser líderes evitando la competencia de grandes casas de motocicletas. El propietario también adelanta que habrá un cambio estético importante. Ahí no acaban las novedades: en la lista está una moto eléctrica e hiperconectada para Gas Gas.