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La construcción caerá un 18% en 2016 por el parón de inversión pública

Seopan, la patronal del sector, lo atribuye a los recortes por el déficit

El presidente de la patronal de grandes constructoras Seopan, Julián Núñez, antes de su intervención en el curso de verano  de la UIMP de Santander.
El presidente de la patronal de grandes constructoras Seopan, Julián Núñez, antes de su intervención en el curso de verano de la UIMP de Santander.

El presidente de la patronal de las grandes constructoras (Seopan), Julián Núñez, ha estimado esta tarde que en 2016 la inversión en construcción e infraestructuras "caerá entre un 15% y un 18%, con lo que será el noveno año de crisis que viva el sector".

Los indicadores de Seopan indican que el sector sigue deprimido: el consumo total de cemento ha caído hasta marzo un 0,5% y el dedicado a obra civil un 25%. "Prácticamente no ha habido licitación y los contratos han descendido en un 53%", ha comentado durante su participación en los cursos de verano organizados por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y patrocinados por BBVA.

Preguntado por si esta caída se debe a la falta de Gobierno, Núñez respondió que algo si puede estar influyendo, pero que esa no era la principal razón. "Este descenso de facturación se produce porque estamos en el plan de consolidación fiscal firmado en 2010, que lleva a una no disponibilidad presupuestaria. Este plan sigue este año y llega hasta 2019".

"Estamos en un sitio donde no nos gusta estar", dijo el responsable de la patronal, para agregar el "panorama a medio plazo" se presenta "muy difícil" teniendo en cuenta que el próximo Gobierno va a tener que reducir el déficit en unos 34.000 millones de euros.

La patronal de la construcción sostiene que España está en los puestos de cola de los 27 países de la Unión Europea por volumen de inversión pública: "Invertimos un tercio de lo que hace Francia", dijo. Según sus estudios, España necesitaría dedicar entre 38.000 y 54.000 millones a infraestructuras cada año, 2,4 veces más de lo que hacemos ahora en proyectos de limpieza de aguas, sanidad, residuos, mantenimiento de carreteras y ferrocarril, entre otros destinos".

Necesidad de más infraestructuras

Núñez ha mostrado la necesidad de buscar nuevas vías de financiación de las infraestructuras, basándose en una nueva regulación y en la colaboración público-privada. "No se trata de privatizar nada ni de construir por construir", ha aclarado. Preguntado por el fiasco que han supuesto la autopistas privadas, donde el Estado ha asumido las pérdidas en ocho de ellas y no las constructoras, este ejecutivo apuntó que no ha fallado el modelo, sino la aplicación de los mecanismos de reequilibrio que se contempla en toda concesión.

Ha explicado que el problema surgió por la repercusión sobre las concesionarias de un sobrecoste por expropiaciones, que asciende a 2.300 millones, y obras adicionales, con la que no está de acuerdo Seopan, más que a su infrautilización. "Es un modelo coherente, pero al llevarlo a la práctica han surgido problemas porque se multiplicó el valor de un campo de patatas", ha sentenciado.

Núñez ha explicado que este marco de colaboración público-privada debe ser "atractivo para captar el interés de la financiación privada de infraestructuras".

Durante el mismo curso, en una conferencia anterior a la de Seopan, el presidente de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), Jaime Echegoyen, comentó que la mejora de los indicadores inmobiliarios no solo se ha notado en las grandes capitales y ha recordado que, en un momento de gran volatilidad de las inversiones en Bolsa, con la baja remuneración de los depósitos, "el ladrillo es un refugio consustancial al ser humano ibérico".

7% de rentabilidad en pisos

Echegoyen ha afirmado que el sector inmobiliario "ha despertado con claridad" y se encuentra en un "momento dulce", a juzgar por el repunte de los visados por construir nuevas viviendas y la "solidez" que está mostrando la demanda de inmuebles. Una de las razones que explican este auge es que los pisos se han convertido en una inversión con el objetivo de alquilarlos, "lo que está generando un incremento de precios en este segmento. Entre la revalorización del piso y lo que se obtiene por el alquiler, esta inversión ofrece una rentabilidad total del 7%, que compara muy bien con los bonos del Estado, siempre y cuando se haga correctamente y sin cometer locuras, como en el pasado".

En un balance de los tres años de vida de Sareb, Echegoyen ha concretado que la sociedad ha vendido 35.200 inmuebles y ha ingresado 12.800 millones. Además, el conocido como 'banco malo' ha reducido su cartera en 7.800 millones y ha amortizado 7.700 millones.