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El BCE coloca a España en cabeza del riesgo político para la economía

El organismo teme que el parón reformista impulsado por partidos populistas reavive la crisis de deuda

Los presidentes de la Reserva Federal de EE UU, Janet Yellen, y del BCE, Mario Draghi, en la reunión del G-7 en Sendai (Japón), el pasado 20 de mayo.
Los presidentes de la Reserva Federal de EE UU, Janet Yellen, y del BCE, Mario Draghi, en la reunión del G-7 en Sendai (Japón), el pasado 20 de mayo. AFP

Por si fuera poco un crecimiento raquítico en Europa, una crisis griega que parece perenne y un enfriamiento de la economía mundial, el Banco Central Europeo (BCE) acaba de detectar otro riesgo para la economía: los populismos que crecen en todos las esquinas del continente. El organismo que encabeza Mario Draghi alerta en su último informe que el apoyo creciente a los partidos que entran en la muy variada gama de populismos puede retrasar “las muy necesarias reformas fiscales y estructurales”. Y apunta a tres países en donde los riesgos políticos son mayores: España, Francia y Grecia.

El BCE no menciona en el informe semestral publicado el martes el nombre de ninguna formación política ni de los países en los que crece el populismo. Pero el gráfico que acompaña al texto da algunas pistas. El organismo otorga los mayores niveles de riesgo político a países en los que la crisis ha impulsado a formaciones de izquierdas (Podemos en España o Syriza en Grecia) y de derechas (Frente Nacional en Francia y los neonazis de Amanecer Dorado en Grecia) que cuestionan las recetas prescritas por Bruselas. El BCE dice que los riesgos políticos, que han aumentado desde el inicio de la crisis financiera global “en prácticamente todos los miembros de la eurozona”, interfieren de forma creciente en la puesta en marcha de las reformas.

Índice de riesgo político en la Zona Euro, según el BCE

El Informe de Estabilidad Financiera de Mayo de 2016 alerta de riesgos políticos al alza, tanto desde un punto de vista nacional como supranacional, y del creciente apoyo a partidos populistas “que parecen menos favorables a las reformas”. Este fenómeno puede derivar, añade el texto, en un parón reformista y causar “nuevas presiones” sobre los países más vulnerables. Es decir, el BCE está alertando del riesgo de que el auge populista provoque una nueva sacudida en la crisis de deuda europea.

El gráfico que acompaña el texto ofrece una muestra de los nuevos vientos políticos que soplan en Europa. En los últimos ocho años, el riesgo político ha aumentado en mayor o menor medida en 18 de los 19 países que forman la eurozona, según la comparativa con la primavera de 2008 que hace el documento.

El informe llega tan solo un día después de que un partido ultraconservador, el FPÖ de Austria, haya estado a punto de colocar a uno de los suyos como jefe del Estado. Los nacionalistas austriacos se quedaron a tan solo 31.000 votos de su objetivo y demostraron que el país está dividido en dos mitades casi perfectas entre sus defensores y detractores.

Doce criterios para medir el riesgo político

El BCE trata en su nuevo Informe de Estabilidad Financiera de medir algo tan difícil como el riesgo de que la situación política dañe a la economía de un país. Para ello se ha valido de la guía de riesgo-país internacional que elabora la compañía PRS Group y cálculos propios que el Eurobanco no detalla.

Para llegar a la conclusión de que España, Francia y Grecia son los países de la eurozona con un mayor riesgo político, la guía de riesgo país tiene en cuenta doce baremos distintos: la estabilidad del Gobierno, las condiciones socioeconómicas, el perfil de inversiones, los conflictos internos, los externos, la corrupción, el número de militares entre los políticos, las tensiones regionales, la aplicación de la ley y el orden, las tensiones étnicas, la calidad de la democracia a la hora de rendir cuentas y el nivel de burocracia. El BCE compara la situación en los 19 países de la eurozona durante la primavera de 2016 respecto a ocho años antes.

Esta es la primera vez que el BCE apunta en su informe de estabilidad contra los movimientos populistas. El Deutsche Bank, el banco más importante de Alemania, hizo algo parecido el año pasado, cuando en un informe enumeró los riesgos de estas formaciones, en las que incluía tanto movimientos de derechas de Alemania, Reino Unido, Finlandia, Francia, Italia, Holanda y Austria, como los de izquierda de Grecia o España. Esta amalgama de partidos defiende proyectos muy distintos en cuanto a asuntos como la inmigración o el modelo de sociedad. Pero, según aseguraba en abril del año pasado el informe del Deutsche, todos ellos comparten un rechazo a “nuevas medidas hacia la integración europea”.

Subida de tipos en EE UU

El informe también alerta de que la posible subida de tipos de interés en Estados Unidos podría suponer una amenaza para el sector financiero. De todas formas, el BCE considera que el empeoramiento en los últimos meses de la situación económica mundial ha reducido los riesgos de que una subida de los tipos en EE UU desembocara en unos tipos más altos a nivel global, ya que otras grandes economías del mundo van a ser menos proclives a la hora de emular lo que haga la Reserva Federal de EE UU.

“La única repercusión negativa posible sería si el aumento de los tipos en EE UU impactara en algunos economías en desarrollo”, dijo el martes el vicepresidente del BCE, Vítor Constâncio. “Confío en que los mercados harán un buen análisis de la situación económica del mundo y que la diferente política monetaria [en EE UU y en la zona euro] justifican esa diferencia”, añadió el portugués. El BCE cree además que la situación en las economías emergentes y los bajos precios de las materias primas pueden ocasionar nuevas tensiones.