Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Madrid aspira a tener el mayor rascacielos de la Unión Europea

Distrito Castellana Norte, promotora de la operación Chamartín, quiere levantar en la prolongación del paseo de la Castellana seis torres

Las seis torres planeadas en el norte de Madrid Quality Producciones

La promotora inmobiliaria Distrito Castellana Norte (DCN) prevé construir en el distrito de Chamartín de Madrid el rascacielos más alto de la Unión Europea, con 70 plantas, dentro de un proyecto de expansión urbanística que incluye también otras cinco torres de altura similar a las de la Castellana, según anunció este miércoles Antonio Béjar, el consejero delegado de DCN, en el foro Urbanismo Sostenible, organizado por EL PAÍS y patrocinado por Distrito Castellana Norte y el BBVA.

En la actualidad, la torre Cristal (dentro del complejo de las Cuatro Torres) es el edificio más alto de la capital, con 52 alturas (250 metros), y situado al final del paseo de la Castellana, a pocos metros de este nuevo desarrollo urbanístico de DCN. Junto a ella hay otros tres rascacielos más o menos parejos, de entre 45 y 57 pisos.

Según la promotora, esas seis torres proyectadas “conforman un entorno urbano equilibrado y sostenible”, aunque está pendiente del permiso municipal. Béjar ha señalado que no han dado un ultimátum al ayuntamiento que dirige Manuela Carmena, pero que esperan que se produzca una respuesta antes de final de año.

Proyecto d elas seis torres nuevas (en azul), con la más alta en el centro
Proyecto d elas seis torres nuevas (en azul), con la más alta en el centro

“Esta operación urbanística está más viva que nunca, nunca ha estado más cerca el comienzo de las obras. Hemos sufrido los avatares políticos durante dos décadas, pero ahora solo estamos a la espera de un permiso municipal”, precisó el directivo de DCN.

Un proyecto de 20 años

DCN, participada el 75,5% por el BBVA y al 24,5% por la constructora San José, es en realidad un proyecto de 20 años de antigüedad. Rebautizada como Distrito Castellana Norte tras su reformulación en 2014 para solventar las trabas judiciales, la Operación Chamartín prevé extender 3,7 kilómetros el paseo de la Castellana (hasta la autovía M-40) y rediseñar un área de 311 hectáreas. Se haría mediante la construcción de 17.699 viviendas, zonas verdes con la mitad de superficie del parque de El Retiro y rascacielos.

La actuación supone una inversión de 6.000 millones de euros por parte de los propietarios, 120.000 nuevos puestos de trabajo y un beneficio para las arcas públicas que percibirán 3.340 millones de ingresos fiscales a lo largo del desarrollo del proyecto, según las estimaciones de DCN.

DCN prevé destinar el 80% del terreno (más de 1,3 millones de metros cuadrados) a espacios públicos y zonas verdes, mientras que el 20% se empleará en el desarrollo de viviendas, comercios y oficinas. Además, se proponen mejoras en la red de infraestructuras para conectar a barrios actualmente desconectados con un nuevo transporte público, nuevas estaciones de cercanías y metro, casi 13 kilómetros de vías ciclistas y soluciones a los problemas del Nudo Norte y de Fuencarral.

Autorizaciones pertinentes

Béjar indicó que el proyecto con los seis nuevos rascacielos en la zona, y entre ellos la torre más alta de la Unión Europea “redibujará el skyline de la ciudad y situar a Madrid entre las principales capitales europeas”. Según el responsable de DCN la actuación urbanística cuenta con todas las autorizaciones pertinentes y la aprobación de los técnicos a través de 48 informes sectoriales favorables de las tres Administraciones.

En este sentido, Antonio Béjar ha recalcado que “desde luego, a DCN no se le puede reprochar que no estemos poniendo toda la carne en el asador ya que llevamos muchos años y dinero invertido en el intento”. A lo que ha añadido: “Nuestro propósito es continuar avanzando”.

Asimismo, ha recordado que el proyecto presentado al Ayuntamiento cumple, en su opinión, con todos los requisitos del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM). En particular, la edificabilidad de los terrenos se ajusta a lo permitido por el Ayuntamiento. En este sentido, ha señalado que la edificabilidad es de 1,05 metros cuadrados edificables sobre metro cuadrado de  suelo (m2e/m2s), significativamente inferior a la de barrios ya consolidados como Chamberí, que la triplica (3m2e/m2s), y al paseo de la Castellana que la duplica (2m2e/m2s).

Con respecto a la magnitud del mismo en materia de infraestructuras, el presidente de DCN ha declarado: “Siguiendo el modelo de asociación público-privada (APP), las infraestructuras (Nudo Norte, Nudo Fuencarral, cubrimiento de las vías de tren, nueva línea de metro...) las desarrollamos los propietarios a petición de las diferentes administraciones y en beneficio de los ciudadanos de Madrid. Su desarrollo está ajustado a las exigencias que estas nos han indicado así como de los funcionarios del Ayuntamiento e instituciones con capacidad de decisión. Una inversión de más de 1.400 millones de euros a cargo íntegramente de los propietarios y a coste cero para los madrileños”.

Beneficios para los madrileños

DCN defiende que es “un proyecto innovador, sostenible y participativo que ofrece solución a los problemas de la zona norte de Madrid y sus vecinos, situando a la ciudad a la vanguardia de las principales urbes europeas”. Y saca a colación que el proyecto cuenta con un gran apoyo popular: el 78% de los madrileños y el 83% de los vecinos tienen una opinión buena o muy buena del proyecto, según varios sondeos.

Los cuatro retos de las ciudades

Bruno Gallo

El foro Urbanismo Sostenible, organizado por EL PAIS y patrocinado por Distrito Castellana Norte y el BBVA, ha comenzado a lomos de una frase del arquitecto estadounidense Carlo Ratti, citada por el periodista José Manuel Calvo: “La ciudad que no se mueve, muere”. Y la arquitecta estadounidense Martha Thorne, que ha dado la conferencia inaugural, ha identificado a continuación los retos a los que se enfrentan las grandes ciudades, “motores de la civilización” pero también “lugares de concentración de problemas”.

Thorne, directora ejecutiva del premio Prtizker y decana de la IE School of Architecture and Design de IE University, ha señalado cuatro puntos clave para el futuro de las ciudades (hay más de 430 en todo el mundo que superan el millón de habitantes, y 35 tienen más de 10 millones), donde vive ya la mitad de la población mundial. Thorne ha destacado en primer lugar la importancia de las infraestructuras urbanas, que requieren de “una visión clara y coordinación” por parte de las Administraciones públicas “a la hora de ejercer su liderazgo”. “Si funcionan bien, nadie las elogia, pero si funcionan mal las críticas son feroces”, ha añadido la arquitecta, que considera que es necesaria “la participación activa” del sector privado en su financiación.

Thorne ha apuntado también el reto de las ciudades inteligentes (smart cities), la sostenibilidad y la desigualdad; respecto a este último aspecto, la arquitecta ha indicado que “la promesa de prosperidad atrae a gente a la gran ciudad, pero la pobreza y degradación medioambiental pueden ser un resultado de ese movimiento hacia las ciudades”. “El 10% más alto [de la población] recibe la tercera parte de los beneficios de la prosperidad urbana, y el 40% más bajo sólo el 20%. La desigualdad se está acusando; quizá en las ciudades europeas la situación no sea tan dramática como en los países en desarrollo, pero nuestra situación puede cambiar por el envejecimiento de la población, los refugiados de guerras o desastres naturales y el altísimo desempleo”, ha añadido Thorne.

Decana de la IE School of Architecture and Design de IE University

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >