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La recuperación global afloja de nuevo el paso

El FMI rebaja de nuevo sus previsiones de crecimiento y pide más estímulos para 2016

FMI 2016
FMI 2016  La directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ayer lunes en Washington. EFE

La economía crece demasiado lentamente desde hace ya demasiado tiempo y el peligro es que esa tendencia se acabe instalando como la norma, una suerte de japonización global. El Fondo Monetario Internacional expresó este martes este temor cuando rebajó sus previsiones de crecimiento de la economía mundial para este año, en dos décimas, hasta dejarlo en el 3,2%, el nivel más bajo desde 2009. Para 2017 también resta una décima, hasta el 3,5%. Los riesgos de un estancamiento secular son hoy más tangibles que hace apenas medio año.

Entre los emergentes, se agrava la recesión prevista para Brasil y Rusia en 2016, con retrocesos del -3,8% y el -1,8%

Más de un lustro después de la Gran Recesión pocas economías avanzadas han recuperado la velocidad de crucero previa a la crisis pese a contar con el combustible de unos tipos de interés cercanos a cero. No hay una sola de las grandes que no este martes no haya visto empeoradas sus perspectivas respecto a lo que los técnicos del Fondo calculaban hace tan solo tres meses y también las emergentes, en conjunto, han dado un paso atrás. La zona euro crecerá un 1,5% y un 1,6% entre 2016 y 2017, mientras que Estados Unidos avanzará un 2,4% y un 2,5%, lastrada por la fortaleza del dólar y el encarecimiento de sus exportaciones.

La recuperación global afloja de nuevo el paso

“Si la economía va creciendo menos de forma persistente lleva un rebaja en las inversiones y hace que el crecimiento económico ya no baste para lograr el pleno empleo o mejorar los salarios, lo que puede llevar a tensiones políticas”, explicó el economista jefe del Fondo, Maurice Obstfeld, en la rueda de prensa de presentación del informe de previsiones en el arranque de las reuniones de primavera. La hipótesis del estancamiento secular, que Larry Summers puso de actualidad hace un par de años, que Estados Unidos (y las economías avanzadas, en general) ya no logren el vigor necesarios para el pleno empleo sin las políticas monetarias tan expansivas que han impulsado la Reserva Federal, el Banco Central Europeo o el Banco de Japón. “”Como consecuencia de nuestras las continuas revisiones a la baja, el riesgo de estancamiento secular es más probable, lo que no significa que sea muy probable”, aclaró Obstfeld.

La segunda mitad de 2015 resultó en global más débil de lo esperado, con menos inversión, y unos precios del petróleo más bajos que han dado una ayuda a los importadores, pero se están cebando en las economías exportadoras. Entre los emergentes, se agrava la recesión prevista para Brasil y Rusia en 2016, con retrocesos del -3,8% y el -1,8%, respectivamente.

A China, por el contrario, le da dos décimas más de crecimiento respecto a lo calculado enero, con un 6,5% para este año, ya que la buena marcha del sector servicios compensó la pérdida de fuelle como fábrica del mundo en un marco de debilidad global. Aun así, las perspectivas de ralentización del gigante asiático persisten a medio plazo y no nadie ve claro dónde está la locomotora de crecimiento.

En Japón, tanto el crecimiento como la inflación resultan a su vez más débiles de lo esperado y no espera más avance del PIB que de medio punto para 2016 e incluso una contracción de una décima en 2017.

El riesgo de 'Brexit'

Si la integridad de la zona euro ha estado preocupando en los último años por la continuidad de la arruinada Grecia, ahora el Fondo tiene marca en rojo en su agenda el referéndum del Reino Unido en junio sobre su permanencia como miembro de la Unión Europa. “Un Brexit (de Britain y exit) podría generar un daño regional y global al interrumpir las relaciones comerciales establecidas”, señala la institución.

La economía del Reino Unido también ha sufrido rebajas en sus previsiones (crecerá un 1,9% y un 2,2% en 2016 y 2017) y los efectos de la incertidumbre ya se han notado en los inversores, según el Fondo, que está preparando un análisis más de tallado de los riesgos.

“El Reino Unido lleva desde los 70 cada vez más integrado con Europa, es obvio que hay mucha preocupación, si saliese adelante el Brexit habría dos años de negociación”, advirtió el economista jefe del FMI, para añadir que en ese proceso habría, como mínimo y en el mejor de los casos, “incertidumbre”.

El Fondo teme que cualquier nuevo riesgo pueda hacer descarrilar definitivamente esta reactivación global que no deja de ser frágil y por eso ha enfatizado aún más el llamamiento a los gobiernos a la acción, que en función del país, es más inversión pública, o más reformas. Este martes reclamó una respuesta “proactiva e inmediata” por la vía de la política monetaria, los estímulos fiscales y la de las reformas estructurales en la economía de los países. “Si los gobiernos reconocieran claramente los riesgos a los que se enfrentan de forma conjunta actuaran juntos para prepararse, los efectos en la confianza global podrían ser sustanciales”, recalcó Obsfeld.

El FMI lleva años pidiendo más margen fiscal para animar la recuperación económica, que esta no se apoye tanto en la expansión monetaria de los bancos central, pero esta primavera ha reforzado su mensaje ante la fragilidad al alza.

Algunos riesgos han crecido, como el de una nueva sacudida financiera, fruto de las depreciaciones en la tasa de cambio en algunas economías emergentes, o el daño que le genere a los exportadores de petróleo que la baja del precio persista. Pero también hay peligro más allá de la economía: el FMI advierte de las derivadas económicas que pueden traer consigo las crisis de refugiados, la alarma terrorista o las epidemias globales. “No estamos en una crisis, no estamos en alarma, pero estamos en alerta”, suavizó el economista jefe.

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