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El sistema tributario español es de los más descentralizados de la UE

Un informe del Banco de España revela que los ingresos fiscales que dependen de las comunidades y Ayuntamientos suponen el 40% de la recaudación total

El sistema tributario español es de los más descentralizados de la UE

Un informe del Banco de España sobre la estructura impositiva y la capacidad tributaria de España concluye que tiene uno de los sistemas más descentralizados de Europa. "Más del 40% de los impuestos son asignados o recibidos por las Administraciones territoriales (comunidades autónomas y corporaciones locales), el nivel más elevado de todos los países de la UE y muy por encima de la media que se sitúa en el 10%", sostiene el supervisor en el documento difundido hace un par de semanas. En el informe también explica que España es uno de los países europeos que menos recauda por impuestos indirectos (IVA e impuestos especiales). Los tributos que gravan el trabajo (renta y cotizaciones sociales) están, sin embargo, en la media de la UE.

La conclusión del Banco de España se basa en la participación de las comunidades autónomas en los impuestos cedidos, el 50% del IRPF, el 50% del IVA y el 58% de los impuestos especiales. Además, contempla los impuestos propios que tienen las Administraciones regionales —transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, sucesiones y donaciones, y patrimonio, entre otros— y las locales, principalmente el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI).

El sistema tributario español es de los más descentralizados de la UE

Antes de que estallase la crisis financiera en 2008, el porcentaje de participación de impuestos gestionados o que dependen de las Administraciones territoriales ascendía al 50% por la gran aportación que tenían sobre la recaudación los tributos vinculados al sector inmobiliario, que aportaban a las arcas de las comunidades casi 10.000 millones más que actualmente.

El estudio profundiza sobre la capacidad recaudatoria del país. “España destaca por presentar un peso de los ingresos tributarios en relación con el PIB relativamente reducido en comparación con la media de la UE”, sostiene. La presión fiscal ascendió al 37,8% del PIB en 2014, según datos de Eurostat, nueve puntos menos que los países de la eurozona y siete menos que el conjunto de la UE.

Las claves del modelo fiscal de España

-La presión fiscal de España ascendió en 2014 al 37,8% del PIB, unos siete puntos menos que la media de la UE, según Eurostat. En Dinamarca, Finlandia o Noruega, este indicador ronda el 50%.

-Las cotizaciones sociales son la partida con mayor peso sobre los ingresos impositivos, seis puntos por encima de la media del conjunto de la Unión en 2012, según el Banco de España. Lo que representa un 36,8% del total.

-La imposición indirecta (IVA y especiales) tienen menos peso sobre la recaudación en España que en el resto de Europa. Los ingresos por estos tributos equivalen al 32,9% del total, unos seis puntos menos que la media comunitaria, según el supervisor.

-Los impuestos directos (IRPF, sociedades) representan el 30,4% del total, 2,3 puntos más que la media europea.

Impuestos sobre el consumo. Para explicar esta circunstancia, el supervisor analiza cada una de las grandes figuras tributarias. Y concluye que la diferencia se debe a que España tiene el menor peso de la imposición sobre el consumo (IVA y especiales) de todos los miembros de la Unión. Además, sus tipos efectivos son “significativamente más bajos”.

Este fenómeno se produce porque, aunque tenemos uno tipo general de IVA en la media comunitaria, lo cierto es que se aplica sobre un porcentaje más reducido de bienes y servicios que en el resto de países por el gran peso de los tipos reducidos y superreducidos. Los ingresos de los impuestos especiales también son inferiores respecto a la media, en especial en hidrocarburos, transporte y alcohol. Otros, otros estudios advierten sobre la incidencia del fraude sobre del del IVA sobre la recaudación. El supervisor también presta atención a la baja recaudación de los impuestos medioambientales en comparación con el resto de los socios europeos.

Tributación del trabajo. Respecto a la tributación del trabajo, España se sitúa en la media de los Veintisiete. Aunque al analizarlo con detalle, el supervisor asegura que el peso de las cotizaciones sociales, sobre todo las que pagan los empresarios, son más elevadas que en el resto de países.

El Banco de España también presta atención a la cuña fiscal [un indicador que mide el total de impuestos que gravan el salario medio bruto] de España con la del resto de países. Este índice “se sitúa en España por encima de la media de la OCDE para todos los tramos de renta y tipos individuos de acuerdo con su situación familiar”.

Imposición sobre el capital. Los tributos que se pagan en España sobre el capital son, de media, más elevados que en la UE —7,5% del PIB frente al 6,7% de media—, según el Banco de España. En el informe explica el motivo: se debe a que la imposición sobre la riqueza es superior, mientras que la que afecta a las rentas de empresas (impuesto de sociedades) y del capital están en línea con el resto de países de la Unión.

El supervisor explica que los tipos de gravamen que los españoles pagan por el impuesto de sociedades y por el capital son superiores a la media europea. Pero no tiene en cuenta la rebaja del tipo de sociedades aprobada con la reforma fiscal, que reducirá el tipo nominal del impuesto de sociedades del 30% al 25% en 2016. Además, el Ejecutivo ha limitado las deducciones y bonificaciones de las empresas con lo que subirá el tipo efectivo.

Por último, el documento subraya que los ingresos procedentes de la imposición sobre la propiedad son superiores a los de la media europea. Sobre todo los que gravan las transacciones de activos. “La imposición sobre la propiedad recauda 0,8 puntos sobre el PIB más que la media de la Unión, debido a una mayor imposición sobre las transacciones y sobre todo tras las recientes subidas de los impuestos sobre la tenencia de propiedad (en particular, del impuesto sobre bienes inmuebles)”, concluye.

Los impuestos verdes están por debajo de la media

Los impuestos verdes son uno de los grandes agujeros que tiene el sistema tributario español. "En términos cuantitativos la capacidad recaudatoria de estos tributos en España es todavía reducida, un 1,6% del PIB en 2012 frente al 2,6% en la media del conjunto de la Unión", explica el Banco de España.

El supervisor explica que el débil peso que tienen los impuestos verdes se debe a una menor presión fiscal sobre la energía (1,3% del PIB en España frente al 1,9% en Europa. "España fue en 2012 el país de toda la UE que menos recaudación obtuvo derivada de la imposición sobre la energía", añade la institución presidida por Luis Linde.

No obstante, en los últimos dos años el Gobierno ha impulsado algunos tributos sobre la producción de energía, hidrocarburos y carbón. Y cree que aún hay margen para aprobar nuevas figuras en el ámbito autonómico.

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