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La Reserva Federal evita decir cuándo subirá tipos

El alza del dólar, el desplome del petróleo y China son factores que juegan ahora contra la decisión del alza en septiembre

Janet Yellen junto a Stanley Fischer en el consejo de la Reserva Federal
Janet Yellen junto a Stanley Fischer en el consejo de la Reserva Federal AP

La Reserva Federal considera que las condiciones para subir los tipos de interés “se acercan”. Pero el acta de la reunión celebrada hace tres semanas evita decir cuándo sucederá. "No estamos aún ahí", precisa. El desplome en el precio del petróleo, el alza del dólar y otros factores externos, como la moderación del crecimiento en China, han hecho que sus planes se hayan erosionado bajo sus pies en solo tres semanas. La baja inflación, entre tanto, no termina de justificar el alza.

Como se esperaba, la reunión del 29 de julio acabó como empezó: con los tipos de interés en el 0%, donde llevan estancados desde diciembre de 2008, y sin que se diera una indicación clara sobre el momento en el que se realizará la primera subida en más de nueve años. La valoración que se hizo de la economía fue algo más positiva, al considerar que la recuperación avanza a un ritmo moderado. También se habló de una mejora adicional en la vivienda.

El documento que resume las deliberaciones internas constata todo eso y repite que se necesita algún progreso adicional en el mercado laboral antes de iniciar el nuevo ciclo monetario. Ese lenguaje se interpreta como la señal de que bastaría con un sólido dato de empleo en julio y agosto para la luz verde. Dennis Lockhart, de la Fed de Atlanta, valora que todo está encarrilado para que suceda el 17 de septiembre. “Pero nada está decidido”, apuntó el gobernador Jerome Powell.

La Reserva Federal evita decir cuándo subirá tipos

Antes de actuar, la Reserva Federal necesita ver también que el crecimiento y el empleo progresan en equilibro con la inflación. La publicación del acta de la última reunión se conoció el mismo día que la evolución de los precios al consumo en julio. Subieron una décima, en el sexto mes consecutivo de incremento, la tasa anual de inflación se modera al 0,2%, frente al 0,3% en junio. Si se descuentan la energía y los alimentos, la subyacente se mantiene en el 1,8%.

La Fed se declara “razonablemente confiada” con que la inflación recuperará el nivel del 2% a medio plazo, aunque el nuevo desplome en la energía y las materias primas podrían trastocar esa expectativa. El vicepresidente Stanley Fischer no oculta que la falta de inflación le preocupa. Narayana Kocherlahota, de la Fed de Minneapolis, cree por eso que subir tipos es un paso en la mala dirección. También siguen muy de cerca la evolución de los salarios.

Confusión en Wall Street

El acta publicada, sin embargo, no recoge los acontecimientos sucedidos en el panorama económico desde la reunión de julio y que pueden ser un factor a tener en cuenta para la decisión dentro solo de un mes. La situación en China y la continua caída del petróleo, que van a la par de un alza en el dólar, juegan contra el alza de tipos mientras que la contratación laboral en julio apoya el movimiento. Esta discrepancia crea confusión en Wall Street.

Los analistas de IHS Global Insight creen que la economía es ya lo suficientemente robusta para justificar un incremento de tipos. El dato de empleo de julio apoyó esa idea. También lo ven probable en Bank of America y JPMorgan. Reconocen, sin embargo, que las opciones están abiertas si intervienen eventos externos. Moody's añade que la Fed debería empezar a indicar a comienzos de septiembre hacia dónde van sus intenciones en la próxima reunión.

Aunque la política monetaria de la Fed se guía por la marcha de la economía interna, se está muy atento a lo que pasa fuera. El último encuentro se celebró dos semanas antes de que el banco central chino procediera a una serie de devaluaciones de su divisa. Algunos miembros reconocen que la moderación del crecimiento en China tiene un riesgo para EE UU. En cambio, restan importancia al efecto sobre el crecimiento de la inestabilidad bursátil china.

Efecto dólar

La fortaleza del dólar, en paralelo, crea preocupación por su impacto en el sector exportador y en las inversiones de las grandes multinacionales, como se refleja en los resultados. Además, se considera que la apreciación de la divisa hizo ya parte del trabajo a la Fed.

La Reserva Federal opina que Pekín está dando los pasos en la buena dirección y son los primeros interesados en que se actúe para apuntalar su economía, por lo que la devaluación no debería se un factor de disuasión. Además, el yuan está muy ligado a la evolución del dólar y eso provocó que se apreciara frente al resto de divisas de sus socios, y podría hacerlo más si la Fed empieza a tocar tipos.

La última encuesta de los miembros mostraba que una mayoría se decantaba por dos alzas de tipos este año. En ese caso, la Reserva Federal podría hacer una pausa en octubre para analizar los datos. Esa reunión no contempla rueda de prensa, pero Yellen dejó claro en su última intervención pública que es algo que se decidirá reunión a reunión. Lo que también repitió es que el alza de tipos será en todo caso gradual.