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Las grandes petroleras de EE UU sufren por el desplome del crudo

ExxonMobil reduce las ganancias del segundo trimestre a la mitad y Chevron en un 90%

Estación de servicio de Chevron en Encinitas, California
Estación de servicio de Chevron en Encinitas, California REUTERS

El petróleo despide julio dejándose una quinta parte de su valor en solo un mes, bajando a un nivel muy próximo al que se vio hace un año cuando se produjo el gran desplome y al registrado en plena crisis económica en 2009. Esta fuerte corrección está haciendo mella en el negocio de las grandes compañías energéticas. ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips sufrieron así caídas en su valor bursátil durante la sesión del viernes próximas al 5% tras presentar resultados.

Si sacar petróleo era hace un año un negocio muy rentable, no es el caso ahora. Chevron, por ejemplo, redujo un 90% el beneficio trimestral. Pasó de ganar 5.700 millones de dólares en el segundo trimestre de 2014, justo antes de tomar forma la severa corrección en el precio de la energía, a solo 571 millones entre abril y junio. ExxonMobil ganó 4.200 millones, la mitad que en el mismo periodo de hace un año.

El barril de crudo que se negocia en Nueva York rondaba los 107 dólares al inicio del pasado verano. Ahora está por debajo de los 50 dólares. Pero si el abaratamiento de la energía es un problema para las grandes corporaciones de la industria, pone aún en más dificultad a las pequeñas compañías que emergieron en EE UU con el boom de la técnica de la fracturación hidráulica.

La caída de la demanda en China, la negativa de los productores a reducir la producción, la eventual llegada al mercado internacional de Irán y la fuerte apreciación del dólar explican este nuevo vuelco. El último mínimo desde la recesión data del mes de marzo, en los 43,4 dólares para el West Texas. Desde ahí remontó y logró superar los 60 dólares dos meses después, donde pareció estabilizarse.

El Banco Mundial, en su proyección más reciente, estima que el precio del barril volverá a acercase a los 60 dólares a lo largo de este año. Pero seguirá bajo incluso si el exceso de suministro empieza a contraerse. La persistencia de los bajos precios meterá más presión a los proyectos energéticos con los costes operativos más altos, como las perforaciones en aguas profundas y el fracking.