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Bruselas sitúa a España entre los países en riesgo de incumplir el déficit

La Comisión da más tiempo para cumplir con las metas a Francia, Italia y Bélgica, pero les examinará en marzo

España, entre los países en riesgo de incumplir el déficit

España sale del grupo de países con más desequilibrios fiscales, aunque continúa en el grupo de los rezagados. La Comisión Europea ha dado hoy un aviso a siete países (Bélgica, España, Francia, Italia, Malta, Austria y Portugal), en riesgo de incumplir las metas de déficit.

El brazo ejecutivo de la Unión exige a esos siete países “que adopten las medidas oportunas” en sus presupuestos nacionales para garantizar que las cuentas públicas de 2015 se atengan a lo dispuesto en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. En otras palabras: les vuelve a reclamar recortes en el marco de la evaluación de los proyectos de los presupuestos.

Quizá los recortes de impuestos no puedan ser tan ambiciosos como quería el presidente Rajoy

Y lanza así Bruselas un aviso a navegantes: el Gobierno tiene previsto aprobar una rebaja de impuestos para el año próximo —curiosamente, año electoral—-, pero quizá los recortes de impuestos no puedan ser tan ambiciosos como quería el presidente Rajoy si España no quiere verse abocada a un serio revés por parte de la Comisión.

Como se esperaba, Francia, Italia y Bélgica son los tres países que presentan peor situación. Bruselas les da un aviso serio, pero en realidad les ofrece más tiempo: “El riesgo de incumplimiento implica la adopción de medidas en el marco del procedimiento de déficit excesivo”, dice la Comisión, pero apunta que solo examinará la situación a principios de marzo de 2015, con los presupuestos ya aprobados en los parlamentos respectivos.

“Los Gobiernos de estos tres países se han comprometido al más alto nivel político a adoptar y aplicar desde principios de 2015 reformas estructurales orientadas a estimular el crecimiento. Se espera que dichas reformas repercutan sobre la sostenibilidad a medio plazo de sus finanzas públicas”, dice Bruselas en un fiel reflejo de que el mantra –reformas y reformas—sigue vigente.

España todavía necesita progresos

España era y es el alumno ejemplar de esas reformas. Y aun así no consigue cumplir sus objetivos de déficit, pese a que ha obtenido más margen hasta en tres ocasiones. En 2015, los riesgos son evidentes: la Comisión estima que el agujero en el déficit público se irá hasta el 4,6%, cuatro décimas más que la meta fijada por Bruselas. El proyecto de presupuestos enviado por Madrid no tiene los riesgos de los dos países en el ojo del huracán (Francia e Italia), y aun así despierta algo más que recelos en Bruselas: “El proyecto no asegura el cumplimiento de los objetivos fiscales. La Comisión invita a las autoridades a tomar las medidas necesarias”.

“España ha hecho ciertos progresos relativos a la parte referida a las reformas estructurales incluidas en las recomendaciones del Semestre Europeo”, pero “debe hacer más progresos”, dice la Comisión. En plata: los números no salen. En la parte fiscal de los deberes que pone Bruselas el cumplimiento de los objetivos no está asegurado sin recortes adicionales.

Y en la parte de las reformas, las instituciones europeas ponen a España una y otra vez como campeona de las reformas, y el Gobierno se ha encargado de subrayar ese aspecto en todas y cada una de sus comparecencias, pero Bruselas pide más: Reclama una reducción de los tipos impositivos del impuesto sobre la renta y hacer una nueva reducción –temporal— de las cotizaciones sociales para los nuevos contratos firmados en 2014. Además, pide “medidas correctoras” para los Gobiernos autonómicos que no cumplan con los objetivos fiscales.

En general, la Comisión considera que España ha acometido un “ajuste significativo”, traducido en una fenomenal devaluación interna. Y aun así no ha sido suficiente: “El ajuste sigue incompleto”, destaca la Comisión una vez más. “Las vulnerabilidades persisten, en particular por el alto nivel de endeudamiento público y privado". La demanda interna se está recuperando, y Bruselas remacha el clavo de “seguir con el reajuste”, algo que considera “de capital importancia” a la vista de que el desempleo sigue en niveles “dramáticos”. “Las reformas estructurales, en particular en el mercado laboral, ha contribuido positivamente al ajuste y ha mejorado la competitividad. La reforma financiera también ha progresado”, concluye.

Flexibilidad en inversiones

La Comisión Europea ensaya por primera vez el difícil equilibrio de aplicar las reglas pero otorgando cierta flexibilidad para no asfixiar a los países con desequilibrios. “Francia e Italia tendrán más tiempo para adoptar medidas. No es una prioridad castigar a los países, sino ver un claro compromiso de estos con las reformas estructurales”, asegura el vicepresidente de la Comisión Europea para el euro, Valdis Dombrovskis en un encuentro con EL PAÍS y otros cinco diarios europeos previo a la presentación del análisis fiscal.

Bruselas dará margen a los gastos en inversiones si están dentro del plan Juncker

El Ejecutivo comunitario es consciente de que Francia “está relativamente lejos de cumplir con los objetivos”, pero prefiere centrarse más en el cumplimiento de reformas, especialmente las relativas al mercado laboral, la apertura de ciertas profesiones para las que re requiere colegiación y un giro fiscal que desplace la carga desde la cotización por el empleo a otras contribuciones más ligadas al consumo.

Aunque las reglas se mantendrán como están, los países contarán a partir de ahora con cierta flexibilidad en lo relativo a las inversiones. Se trata del nuevo fondo de inversión anunciado por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, como bandera de su mandato. Con los tratados en la mano, las inversiones no pueden excluirse del cómputo del déficit que realiza la Unión Europea para determinar si los países se ajustan a las metas, pero Bruselas dará margen: “La Comisión no iniciará un procedimiento cuando el mayor déficit o la mayor deuda obedezcan al uso de este fondo de inversión, no se les penalizará por ello”.

Bruselas necesita activar medidas excepcionales porque, siete años después del inicio de la crisis, “el crecimiento es más débil de lo esperado”. Para el año que viene, al menos, Dombrovskis se felicita de que, si las previsiones se cumplen, “los 28 países comunitarios registrarán crecimiento por primera vez desde la crisis”.

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