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Francia juzga a ex dirigentes y accionistas de EADS

Lagardère y Daimler están acusados de haber usado información privilegiada para vender sus acciones antes de que se depreciaran

El excopresidente de EADS, Noël Forgeard, en el Palacio de Justicia de Paris.
El excopresidente de EADS, Noël Forgeard, en el Palacio de Justicia de Paris. AFP

La justicia francesa abrió este viernes el juicio contra siete ex dirigentes del grupo europeo de aeronáutica EADS (actual Airbus) y contra dos de los que eran accionistas de referencia, Lagardère y Daimler, por uso de información privilegiada entre fines de 2005 y comienzos de 2006.

El Tribunal Correccional de París examinará durante tres semanas si los acusados se aprovecharon del conocimiento que tenían, antes de hacerlas públicas, de las dificultades en el lanzamiento de dos nuevos aviones, los Airbus A380 y A350, para vender paquetes de acciones antes de que sufrieran una importante depreciación.

En el banquillo están el que fuera copresidente del grupo Noël Forgeard, el ex número dos Jean-Paul Gut, el actual responsable comercial de la división de aviones comerciales, John Leahy, el antiguo director financiero, Andreas Sperl y otros tres dirigentes —Alain Flourens, Erik Pillet y Olivier Andriès—, además de la compañía alemana Daimler y la francesa Lagardère.

Se les reprocha haber cedido títulos de EADS (u opciones sobre acciones) entre noviembre de 2005 y junio de 2006, en un periodo en el que la acusación considera que estaban al corriente de las dificultades de los programas del A380 y del A350, pero esas informaciones no se habían comunicado al mercado. En un comunicado del 16 de mayo de 2006 EADS empezaba a reconocer problemas comerciales del A350, cuya concepción tenía que ser corregida para poder mantener su competitividad respecto a su rival de Boeing, el 787 Dreamliner.

Entre el 1 de mayo de 2005 y el 13 de junio de 2006, unos 11 millones de títulos fueron vendidos por dirigentes y asalariados del gigante europeo, entre ellos 198.000 de Forgeard, que le permitieron obtener una plusvalía de 3.671.000 euros.

Además, Lagardère y Daimler cedieron el 4 de abril de 2006 un 7,5% del capital cada uno por 4.000 millones de euros. Para la acusación, esos elementos suscitan dudas sobre si no hubo "un disimulo voluntario por la dirección de EADS, que no quería revelar en ese momento que las entregas (de los dos nuevos aparatos) tendrían nuevos retrasos ineludiblemente". Sobre todo porque, el 14 de junio de 2006, la cotización del grupo europeo se desplomó un 26% después de que la víspera hubiera reconocido que tendría un retraso de "seis a siete meses" en las entregas del A380 por razones industriales.

Sin embargo, el procedimiento sancionador abierto por la Autoridad de los Mercados Financieros de Francia (AMF) se cerró en 2009 con la exculpación de todos los incriminados. La comisión de sanciones de la AMF estimó que las informaciones supuestamente privilegiadas no eran lo suficientemente precisas para que se pueda concluir que se aprovecharon de ellas. Ese dictamen del gendarme bursátil francés ha estado el viernes en el centro de las primeras intervenciones de los abogados de la defensa, para los que esa absolución de la AMF invalida la pertinencia de que tengan que comparecer ante los tribunales por los mismos hechos.